Vecinos de Esteban Echeverría denuncian a la empresa avícola Cresta Roja por olores nauseabundos y presunta contaminación ambiental. Política del Sur conversó con Alejandro Cruz, vecino de Esteban Echeverría (dirigente del Movimiento Derecho al Futuro, presidente de la ONG CEPIS, licenciado en Comunicación Social y docente de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora), quien brindó detalles de la situación.
“Estos olores nauseabundos, pestilentes, que son muy agresivos, son tan intensos que afectan en un radio de 6 kilómetros a toda la comunidad de Esteban Echeverría. Obviamente el radio de afectación, a medida que estás más cerca de la planta, te limita la vida y te perjudica más”, manifestó.
Asimismo, explicó que “en el año 2022, producto de esta situación, se firmó un acta de acuerdo entre la empresa WADE/Cresta Roja, el Municipio de Echeverría y ACUMAR, ya que detectaron que había fallas en el sistema de producción y, por lo tanto, no se respetaban estándares que cuiden el medio ambiente. El acta fue para que la empresa corrigiera todo esto. Pasado el tiempo, la empresa no lo corrigió y el problema se agrava”.
A raíz de esto, un grupo de vecinos -junto al CEPIS (Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad)- inició acciones a través de dos vías: “Por un lado, iniciamos un pedido de acceso a la información pública al ACUMAR, para que nos digan en qué constaba ese acta de acuerdo y todos los procedimientos ocurridos del 2022 a esta parte con la planta WADE/Cresta Roja. Y por otro lado solicité una entrevista al intendente Fernando Gray de Esteban Echeverría”, detalló Cruz.
Además, comentó que iniciaron un petitorio digital en Change.org para que la ciudadanía pudiera expresar su apoyo a este reclamo. “Obviamente que nos contactamos también con distintas organizaciones de la zona, vecinos y demás, pero realmente es un problema muy grave”, explicó.
En línea con esto, señaló que “hay gente que no puede salir de su casa a vivir al aire libre. No puede tomar un mate en el patio o colgar la ropa porque vuelve con olores y además con residuos. Hay más de 12.000 vecinos y vecinas de Esteban Echeverría que tienen que vivir encerrados en su casa”.
Con respecto a las responsabilidades, Cruz sostuvo que “el primer responsable que tiene que velar por la cuestión medioambiental, es ACUMAR (Autoridad Cuenca Matanza-Riachuelo). Ellos son los responsables de monitorear permanentemente los procesos productivos y ver que la planta, ya sea los efluentes que tiran al arroyo Ortega, donde ya fueron sancionados por la manera en que lo hicieron; como el aire, si hay contaminación”.
Y planteó que “donde hay que hacer mucho hincapié es el tipo de productos, que son contaminantes que se están trasladando a partir del aire. Hay que hacer todo un trabajo intensivo en este aspecto, porque esto impacta directamente sobre la salud. No es un problema del olor, simplemente que es nauseabundo”.
Por otro lado, advirtió que si desde ACUMAR no presentan los informes, los vecinos iniciarán acciones legales para solicitar pronto despacho.
También comentó que en las últimas horas pudieron reunirse con funcionarios del Municipio de Esteban Echeverría. “Fue una reunión de dos horas donde se trabajó mucho. Participó la secretaria de Gobierno, Valeria Belizzi, el subsecretario de Gobierno, Alejandro Bonomo, y el responsable del área de medioambiente del Municipio, Claudio Molero”.
“Fue interesante porque hubo una respuesta institucional, cosa que es importante, ya que consideramos que el municipio era una de las patas que había firmado el acta de acuerdo en 2022. En la reunión aparecieron en la mesa las distintas inspecciones realizadas y las actas y las multas que el Municipio le fue generando a la empresa del 2022 a esta parte”, comentó Cruz.
Denunció que el ACUMAR no está fiscalizando los gases ni observando el funcionamiento de la fábrica de pollos en relación al volcado de residuos. Y contó que el olor viene de la producción de harina para alimento balanceado que nace de las plumas y las tripas de los pollos, las cuales compran a otras fábricas y viajan sin refrigeración.
“Eso se pudre. Entonces, cuando se cocina a altos grados para empezar a hacer la harina, están cocinando algo que está en estado de putrefacción. Y ese olor es eso. Eso más evidentemente un proceso productivo que no está acorde al respeto de los seres humanos, la salud y el medioambiente”, subrayó Cruz. “Y por el otro lado también digo ¿se imaginan la condición de trabajo de los laburantes de Cresta Roja?”.
Finalmente, destacó que “esto no es un ataque ni a los trabajadores ni a los puestos de trabajo, ni a la empresa". "Nosotros actuamos en defensa de, por el radio de acción, 22.0000 vecinos y vecinas de Esteban Echeverría que son afectados en un radio de 6 kilómetros por la empresa”, apuntó.
Y comentó que junto a la Municipalidad, “se generó un esquema de trabajo: Primero, que se intensifiquen los controles, cada vez que haya olor, el Municipio se comprometió a actuar e ir a inspeccionar y labrar las actas correspondientes. Pero además, se propuso que ellos van a gestionar una reunión con ACUMAR para tratar el tema. Y en esa reunión tiene que estar el Municipio y mi persona como quien inició la acción. Es fundamental que el municipio acompañe en esto”.
“Es fundamental que se difunda el tema. y que la sociedad vea que si estamos juntos y le metemos para adelante, podemos cambiar la situación. No podemos naturalizar vivir con este olor en forma permanente”, cerró.