jueves 12 de febrero de 2026 - Edición Nº2626

Gremiales | 13 feb 2026

ANALISIS

Los números confirman la crisis industrial

El INDEC tuvo que admitir que los datos del sector productivo siguen a la baja, como vienen denunciando los gremios. Detrás de los datos, los casos de miles de familias que se quedan sin sustento, como paso en Siam de Avellaneda.


Por: Diego Lanese

Bajo la figura de “finalización de contrato”, A comienzos de este mes los contratados de la planta Avellaneda de la firma Siam fueron cesanteados de sus puestos. A esto se le sumó que el resto de los operadores que trabajan en la sede local de la firma fueron suspendidos por este mes, con vacaciones anticipadas u otras figuras.

El plan de ajuste de la empresa, que en 2018 intentó un achicamiento brutal de su planta, fue criticado por los delegados locales, que lo emparentaron con la reforma laboral, que esta semana logró media sanción en el Senado.

La compañía avanzó con desvinculaciones masivas y de efecto inmediato, una modalidad que los trabajadores denuncian como “despidos encubiertos”. El conflicto es uno de los últimos que se dieron en el conurbado bonaerense, epicentro de la crisis industrial de la provincia de Buenos Aires y el país.

Los datos marcan que desde que asumió Javier Milei, el llamado “industricidio” sigue avanzando, pese a los intentos de minimizarlo del oficialismo. Esta semana, el propio INDEC, que está en una etapa de descrédito por la manipulación del IPC, emitió el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI, que confirma esta tendencia a la baja. Los casos como el de Siam siguen movilizando a los gremios, que alertan que con los cambios n materia de leyes laborales “será peor”.

Los datos oficiales del INDEC mostraron que la producción industrial registró “una caída interanual del 3,9 por ciento respecto a diciembre del 2024 y se ubicó levemente por debajo del mes de noviembre (0,1 por ciento sin estacionalidad; y 0 por ciento la tendencia), dejando de caer mensualmente luego de varios meses consecutivos de comportamiento negativo”.

En términos sectoriales, recalcó el trabajo al que tuvo acceso Política del Sur, “10 de los 16 sectores que componen el índice cayeron interanualmente”. Las caídas más pronunciadas se registraron en productos textiles (-25,7 por ciento interanual) y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-21,6 por ciento).

Con estos datos, 2025 cerró con un leve crecimiento de 1,6 por ciento aunque se ubicó un 9,6 por ciento por debajo del año 2022. En resumen, el organismo oficial indicó que la variación mensual desestacionalizada fue en diciembre último de -0,1 por ciento, la variación interanual (respecto al mismo mes del año anterior) de -3,9 por ciento y en el acumulado de 2025 el IPI manufacturero exhibió una mejora del 1,6 por ciento en comparación al año previo.

Otro dato que preocupa está vinculado con la capacidad instalada industrial. Según el propio INDEC, durante diciembre del año 2025 tan solo llegó al 53,8 por ciento, mientras que un año antes había sido de 56,7 por ciento. En ese contexto, cabe mencionar que en noviembre de 2025 había constituido un 57,7 por ciento.

En su informe ejecutivo, el INDEC dice: “la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubica en 53,8 por ciento en diciembre, nivel inferior al del mismo mes de 2024, que fue de 56,7 por ciento”. En diciembre de 2025, respecto al mismo mes de 2024, “la principal incidencia negativa se observa en la industria metalmecánica excepto automotores, que presenta un nivel de utilización de la capacidad instalada de 38,9 por ciento, inferior al registrado en diciembre de 2024 (45,7 por ciento), que se vincula, principalmente, con los menores niveles de producción de aparatos de uso doméstico y de maquinaria agropecuaria.

Según datos del índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero), la fabricación de aparatos de uso doméstico cae interanualmente 43,0 por ciento y la fabricación de maquinaria agropecuaria registra una disminución de 22,9 por ciento para la misma comparación”. “La industria automotriz muestra en diciembre un nivel de utilización de la capacidad instalada de 31,2 por ciento, inferior al del mismo mes de 2024 (44,2 por ciento), relacionado a la menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices” reseñan.

Casos como el de Siam Avellaneda muestra que los datos esconden casos concretos, donde familias enteras pierden su fuente de sustento. El conflicto derivó en una asamblea en la planta de Avellaneda, donde alrededor de 150 trabajadores reclamaron la reincorporación. La protesta contó con la presencia de delegados y dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Avellaneda.

Desde el sindicato informaron que se acordó un esquema de suspensiones para la mitad del personal efectivo, con el pago del 85 por ciento del salario, mientras el resto cubriría tareas en planta. No obstante, los trabajadores denuncian que, en los hechos, todos los contratos fueron dados de baja. Desde la empresa justificaron la decisión en el marco de la crisis económica nacional, la caída del consumo y la existencia de stock acumulado para varios meses.

Sin embargo, la situación se replica en numerosas fábricas del país, donde el ajuste empresario se traduce en suspensiones, cierres y pérdida de puestos de trabajo, consolidando un escenario de creciente desindustrialización.

El caso de Siam-Newsan vuelve a exponer el impacto del actual rumbo económico sobre el empleo industrial y refuerza una tendencia que no se detiene: despidos masivos, precarización laboral y un deterioro acelerado del entramado productivo en los principales polos fabriles del país.

“La medida estuvo vinculada al debate actual por la reforma laboral”, aseguró Alejandra Vercellino, trabajadora suspendida y ex delegada de la planta, que conoce la política “anti sindical” de la firma, ya que en 2018 fue despedida por su activismo, pero la lucha de los trabajadores logró su reincorporación. “No se justifica el movimiento que están haciendo, más que para aprovechar la reforma laboral”, insistió. Siam es una marca histórica en el país y hoy produce, entre otros artículos, heladeras, lavarropas, aires acondicionados, televisores, pequeños electrodomésticos y scooters eléctricos, con fuerte presencia productiva tanto en el Gran Buenos Aires como en Ushuaia.

Pese a la decisión empresaria, un informe de septiembre de 2025 de la calificadora Moody’s Local destacó que el grupo mantiene buena posición competitiva y bajos niveles de endeudamiento, tanto de corto como de largo plazo.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias