miércoles 11 de febrero de 2026 - Edición Nº2625

Lanús | 11 feb 2026

MUCHOS CACIQUES SIN RECONOCIMIENTO

La trastienda del poder de Lanús: en el PJ piden pan y no le dan, piden queso y le dan huesos

Sectores que se perciben más importantes de lo que son. Álvarez custodiado por un acuerdo de arriba. Señales de desgaste y cansancio político. Algunos querían mucho y se quedaron sin nada.


Por: Ricardo Carossino

Las crónicas que indaguen sobre los pormenores en la negociación que se llevó a cabo en el peronismo de Lanús para tener conformadas las nuevas autoridades del Consejo local del partido y aún de los congresales para el Justicialismo de las Provincia de Buenos Aires, mostrarán un triunfo, hasta quizás contundente, del intendente Julián Álvarez dentro de la extensa tropa peronista del Municipio.

Pero hurgando en la trastienda del poder local, lo que quedó expuesto a los ojos de los medios, es que ese poder es relativo y que La Cámpora local no pudo sumar al panperonismo detrás de su proyecto local.

Política del Sur habló con dirigentes que participaron de los encuentros para repartir el poder interno preguntó sobre cómo se desarrollaron las negociaciones y lo que este medio está en condiciones de afirmar es que el titular del PJ de Lanús e intendente no acredita aún un poder consolidado y que su conducción está circunscrita a una parte del Justicialismo local.

Lo que dos fuentes (una bonaerense y otra lanusense) confirmaron a PDSUR es que había una orden explícita tanto de Máximo Kirchner como de Axel Kicillof que los intendentes ordenaban el armado hacia adentro, si gobierna La Cámpora era k y si gobierna el Movimiento Derecho al Futuro, era para Kicillof.

Todos sabían y saben que una interna era un gasto innecesario de dinero que ningún intendente puede ejecutar y había que evitar desangrar los bolsillos. Aún mirando esta realidad, los que en peor situación estaban eran lo kirchneristas que hoy no poseen cajas como antaño.

Quizás, a sabiendas de esta orden contextualizada en la situación económica, hubo sectores que intentaron sacar una tajada de poder mayor presionando con romper si no le daban lo que pretendían, autopercibiéndose más “importantes” de lo que en realidad son.

No hubo rebeldes y tampoco diferencias ideológicas, lo que hubo fue la ilusoria oportunidad de conseguir algo más de lo que La Cámpora tenía en oferta. No había 2x1 y había que agarrar lo que Julián Álvarez puso en la mesa de oferta.

En el caso de Jorge Ferraresi, a primera impresión el hueso más duro de roer, el hombre calculó sabiamente sus chances y eligió ceder en Lanús, aunque con aún más malicia que sabiduría, en su Municipio dejó afuera a la gente del senador provincial Emmanuel González Santalla.

Diferente fue el caso del Movimiento Evita quien, según una fuente calificada el espacio, la orden era acordar dentro de los parámetros que habían bajado tanto La Cámpora como el MDF. O sea, nada de interna y todos adentro.

Sin embargo, hubo tres espacios que ahora miran desde afuera el local del PJ de Lanús. El sector más importante de los tres es el que conduce el ex intendente  y referente de Verónica Magario, Darío Díaz Pérez.

Desde este sector miraron con recelo al intendente de Avellaneda a quien señalaron como uno de los responsables de que no haya habido un acuerdo más amplio y más participativo, con lo cual el ex senador y es titular del ahora disuelto por Milei, IOSFA, quedó sin representación en las nómicas tanto de consejeros como de congresales.

El otro sector, llamativamente, fue el del Evita que bajó orden de acordar. El ex titular del HCD local, Agustín Balladares habría jugado una carta que habría creído ganadora a la hora de hacer su exposición de merecimientos políticos y le falló, según indicaron fuentes del MDF bonaerense.

Este dirigente ministerial que habló con este medio, dejó trascender que hubo una cuota parte de responsabilidad en este sector para que el espacio del gobernador no tuviera mayor representación en los congresales, algo que es fundamental a la hora de porotear los acuerdos para las futuras listas del 2027.

Sin duda Julián Álvarez, Máximo Kirchner y Emmanuel González Santalla consideraron que había sectores que no estaban en condiciones de pedir más de lo que pedían y les dijeron claramente: la orden es acordar y aceptar lo que haya en oferta, de acuerdo a lo que se presente en cada Municipio. Algunos no estuvieron de acuerdo y golpearon la mesa con un puño como De la Rúa en el 2001 y así les fue.

Un asesor ministerial, con una mirada extensa sobre la Tercera Sección Electoral, criticó las decisiones de ciertos sectores descontentos con lo que Álvarez ofreció y evaluó que “hubo problemas que pasan más por lo personal y que Axel tuvo que fumarse esas broncas locales”.

Ahora, más allá de las pretensiones y lo que cada sector se autopercibe, los “proges” de La Cámpora deberán padecer estas situaciones de cierto “divismo” como definió un dirigente del peronismo lanusense que no participó de la interna y ver si Álvarez puede seguir sosteniendo un liderazgo que no termina de consensuar un panperonismo que le otorgue sostenibilidad política en un escenario incierto según los vaivenes de La Libertad Avanza.

 

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