Por: Diego Lanese
Durante todo el debate sobre el proyecto de reforma laboral, uno de los argumentos de los defensores del proyecto es que permitirá formalizar a millones de empleos precarizados. En momentos donde las aplicaciones de entrega –tanto de comida como de ventas online –son la fuente de ingresos de muchos de los trabajadores expulsados del sistema laboral, una mejora en sus condiciones puede ser un paso fundamental.
Pero la iniciativa libertaria poco dice de estos empleos. De acuerdo con un proyecto de ley presentado en diciembre del año pasado, que fue presentado hoy en el Senado, apunta a que los repartidores y conductores accedan a ciertos derechos, como seguros viales, sin que ello implique una relación laboral de dependencia.
Además, se busca establecer un marco normativo para regular la actividad de los repartidores y conductores de plataformas de delivery, como Rappi y PedidosYa, y de traslado de personas, como Didi y Cabify. En este contexto, se conocieron datos de la realidad laboral de este sector. Según se informó, un repartidor de aplicaciones de delivery en Argentina debió realizar, en promedio, 454 pedidos durante diciembre de 2025 para poder cubrir el costo de la Canasta Básica Total (CBT) de un hogar tipo de cuatro integrantes.
El dato surge del denominado índice APP (Coeficiente de Alcance del Pedido Promedio), elaborado por la Fundación Encuentro.
El informe, al que tuvo acceso Política del Sur, establece que si bien el indicador muestra “una leve mejora respecto de meses anteriores”, advierte que la tendencia general “continúa siendo regresiva y deja al descubierto una creciente desigualdad entre las distintas plataformas de reparto”. En términos concretos, los repartidores deben trabajar cada vez más para no caer bajo la línea de pobreza”.
El índice APP mide cuántos pedidos promedio debe realizar un repartidor para alcanzar distintos umbrales de ingresos y consumo, tomando como referencia el ingreso promedio por pedido y los costos básicos de vida. En otras palabras, el coeficiente traduce el costo de vida en una cifra concreta de esfuerzo laboral: cuántas entregas son necesarias para sostener la economía cotidiana de quienes trabajan en aplicaciones de delivery”.
Durante diciembre, el pedido promedio de referencia fue de 3.032,9 pesos, estimado a partir de un promedio entre distintas plataformas, luego de cambios metodológicos introducidos en octubre de 2025. El informe señala que, durante el último trimestre de 2025, el índice APP mostró un aumento sostenido en la cantidad de pedidos necesarios para cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo: Octubre, 421 pedidos; noviembre, 436 pedidos; y diciembre, 454 pedidos. Esto implica un incremento de 33 pedidos en apenas tres meses, equivalente a una suba del 7,8 por ciento en el esfuerzo laboral requerido.
CIENTOS DE PEDIDOS PARA LLEGAR A FIN DE MES
— Fundacion Encuentro (@FencuentroAR) February 3, 2026
Para sostener un hogar en diciembre, un repartidor realizó un promedio de 454 pedidos.
Lo que parece una mejora, es una marcada diferencia entre plataformas. pic.twitter.com/OcY1vXlh8z
La evolución del indicador muestra que, tras una baja puntual registrada en octubre, “la exigencia volvió a crecer hacia el cierre del año, algo lógico por las fiestas de fin de año”.
El estudio de la Fundación Encuentro también analiza otros componentes clave del costo de vida, expresados en cantidad de pedidos necesarios para afrontarlos. En el caso de la Canasta Básica Total individual, el esfuerzo pasó de 130 pedidos en octubre a 140 en diciembre. La Canasta Básica Alimentaria individual subió de 58 a 63 pedidos, lo que representa una variación del 8,6 por ciento. En cuanto a los costos de crianza, un repartidor necesitó en diciembre: 170 pedidos para cubrir los gastos de un niño promedio: 152 pedidos para un bebé. La vivienda aparece como uno de los rubros más exigentes.
Para afrontar un alquiler: Un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires demandó 167 pedidos; el alquiler promedio alcanzó los 244 pedidos. Por su parte, el Salario Mínimo Vital y Móvil pasó de requerir 106 pedidos en octubre a 110 en diciembre. Algunos costos mostraron estabilidad durante el período analizado. El monotributo categoría A se mantuvo en torno a los 12 pedidos mensuales, mientras que llenar un tanque de nafta demandó cerca de 2 pedidos.
Según el relevamiento, en diciembre de 2025 un repartidor de aplicaciones necesitó, en promedio: 454 pedidos para sostener a una familia tipo; 328 pedidos para alcanzar el ingreso promedio individual; 140 pedidos para sostener un hogar individual sin alquiler; 63 pedidos para cubrir únicamente la alimentación; 170 pedidos para afrontar la crianza de un niño; 244 pedidos para pagar un alquiler promedio; y 110 pedidos para alcanzar el salario mínimo.
Los datos reflejan con claridad “el nivel de precarización que atraviesan los trabajadores de plataformas, quienes deben incrementar de manera constante su carga laboral para cubrir necesidades básicas, en un contexto de ingresos inestables y ausencia de derechos laborales plenos”. Por eso, los muchos proyectos que se buscan mejorar las condiciones laborales, como el presentado por el gobierno, que cosechó varias críticas.
De acuerdo con el proyecto oficial, los prestadores de estos servicios serán considerados trabajadores independientes, con libertad para conectarse cuando quieran y para aceptar o rechazar pedidos sin consecuencias. Asimismo, la propuesta establece que para ejercer la actividad, los repartidores y conductores deberán inscribirse como contribuyentes ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), realizar los aportes de Seguridad Social como monotributistas y contar con cuenta bancaria o billetera electrónica para recibir pagos.
Los repartidores y conductores tendrán derecho a recibir el 100 por ciento de las propinas que agreguen los usuarios, acceso a capacitaciones gratuitas sobre uso de la plataforma y sobre seguridad vial que serán abonadas por las compañías, y a solicitar explicaciones y ejercer derecho a réplica ante bloqueos en la aplicación.
Además, las empresas deberán facilitar elementos de protección y un seguro de accidentes personales cuya responsabilidad y costos serán objeto de libre acuerdo entre las partes. Sin embargo, estos derechos “no implican un indicio de relación laboral, subordinación o dependencia”, según aclara expresamente el texto del proyecto.
¿Hay beneficios en la reforma laboral para los repartidores de apps? La diputada nacional por el PRO Daiana Fernández Molero dice que sí. A ver si vos coincidís. pic.twitter.com/EST0oVlJNL
— Alejandro Bercovich (@aleberco) February 6, 2026
En tanto, a provincia de Buenos Aires avanza en la redacción de un proyecto de ley que busca mejorar de “manera inmediata” las condiciones laborales de la totalidad de los trabajadores mediante plataformas, en cuya elaboración trabajan, de manera transversal, varios ministerios.
El ministerio de Trabajo intensificará las inspecciones en las “tiendas invisibles”, a las que el proyecto de ley define como “los establecimientos que, a puertas cerradas, realizan actividades de venta, almacenamiento, empaque y entrega de mercaderías, cuyos pedidos son objeto de transacción mediante plataformas digitales, y desde los cuales se efectúa la entrega a los repartidores”. Estas tiendas deberán cumplir con la legislación laboral vigente.
Estos centros tienen dos costados laborales a abordar: por un lado, los trabajadores de puertas adentro que tienen modos de trabajo a presión, y por otro lado los “repartidores”, que están usualmente estacionados o sentados en la vía pública, esperando a que se les asignen pedidos, con escaso o nulo acceso a condiciones de trabajo dignas.
El proyecto establece que la cartera laboral será la autoridad de aplicación de la norma. El proyecto contempla también que las empresas deban contratar, a su exclusivo cargo, un seguro de accidentes personales que garantice cobertura integral frente a los riesgos de la actividad, incluyendo muerte accidental, invalidez permanente y asistencia médica de emergencia.
Esta medida establece un piso mínimo de seguridad y salud laboral, asegurando que cada trabajadora y trabajador cuente con respaldo inmediato ante situaciones de siniestralidad vial o accidentes en el desarrollo de sus tareas. También buscará establecer responsabilidades en los empresarios respecto de las condiciones laborales de estos trabajadores, haciendo foco en los aspectos de salud y seguridad laboral de los mismos, que son clara competencia provincial, y también que observen el cumplimiento de sus obligaciones fiscales.