La semana del peronismo bonaerense tuvo todos los condimentos necesarios para marcar la actualidad del principal partido político del país. Entre las discusiones de cúpulas y las presiones de los líderes territoriales, el PJ bonaerense frustró una nueva interna partidaria que podría haber encaminado una interna interminable. Sobre finales de la semana pasada, Máximo Kirchner envió un mensaje a través de los medios a la Gobernación bonaerense: “Nos encolumnamos todos detrás de (Axel) Kicillof. Que asuma como Presidente del partido”. Esto quedará completado cuando se termine de formalizar la asunción del mandatario, que ahora debe resolver una cuestión fundamental: La paritaria con sus estatales.
Dos intendentes (de los históricos) le dijeron al gobernador que “el relato que Máximo te puso se termina en el momento que asumís”, algo que alientan desde las diferentes vertientes internas del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Sin embargo, el debate sobre si Axel Kicillof se presenta como una encerrona, vista por algunos integrantes del Movimiento Derecho al Futuro como una jugada muy fina. Si bien consolida su liderazgo en el principal distrito del país, lo ata a una agenda partidaria centrada en el reclamo por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, lo que podría complicar su necesaria proyección nacional hacia provincias como Córdoba o Santa Fe de cara a 2027, dos jurisdicciones históricamente distanciadas electoralmente con el kirchnerismo.
Axel Kicillof es el nuevo presidente del PJ Bonaerense ✌🏻🇦🇷
— Kicillofismo 🇦🇷 (@Kicillofismo) February 7, 2026
Desde la PBA vamos a seguir defendiendo los derechos de las y los bonaerenses y construyendo una alternativa a Milei. pic.twitter.com/mBas60JdZG
El dilema de Kicillof es táctico. Presidir el PJ le otorga la lapicera territorial para ordenar a los 135 distritos, pero le exige cargar con la bandera de Cristina Libre como causa cotidiana, una demanda innegociable para el kirchnerismo duro. Según se anunció, desde las entrañas del kicillofismo preparan una recorrida del propio gobernador a partir de marzo por diferentes provincias del país con la agenda de la gestión bonaerense y marcando una polarización con las políticas que lleva adelante Javier Milei.
Durante febrero, la agenda de Kicillof va a estar marcada por el acompañamiento a los gremios de la CGT y las CTA, en el mes que se discutirá la reforma laboral en el Congreso y la gestión bonaerense, en un contexto complejo por la falta de acuerdo por las paritarias estatales. Sin embargo, la encerrona en la cuál se encuentra Kicillof deja abierta tres cuestiones muy marcadas: Aunque consolida su liderazgo en el peronismo, ¿ponerse al hombro la campaña Cristina Libre lo aleja de la idea de ampliar la base social para el 2027? ¿Es una limitación para las aspiraciones presidenciales poner nuevos desafíos en el PJ bonaerense para diferenciarse de la gestión de Máximo Kirchner?
Por último, las dudas pasan por si aceptar la conducción partidaria es producto del fin del internismo o una nueva dispersión en el debate. Por cómo se cocinó la unidad y la presión de la Gobernación para que se arreglen en los distritos, las discusiones territoriales se esconden bajo la alfombra y dilata el debate sobre la renovación de 2027, justo en el año que más de 80 alcaldes de diferentes partidos vencen su mandato y no pueden renovar por la ley que limita su reelección.
EL FUDB convoca a una nueva jornada de lucha.
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📷 PARO NACIONAL DOCENTE 📷
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En cuanto a las paritarias, luego de que la semana pasada los gremios docentes y estatales bonaerenses rechazaran una oferta de aumento salarial del 2 por ciento, la Provincia prevé realizar una nueva convocatoria para acercar posiciones en las paritarias de estos sectores. Según trascendió, el llamado sería en los próximos días, dado que a mediados de mes comienzan las liquidaciones de sueldos que, si llegaran a efectivizarse sin un nuevo acuerdo consolidado, impedirían el impacto de una mejora en los salarios de febrero, mientras que el objetivo del gobierno de Axel Kicillof es iniciar las clases el 2 de marzo.
El jueves pasado la Provincia ofreció a ambos sectores un aumento del 2 por ciento, que fue rechazado por todas las organizaciones. Entre los argumentos de esa postura se destacaron que, por un lado, se espera que el índice de inflación de febrero sea superior a ese porcentaje, lo que implica que los salarios vuelvan a quedar por debajo del aumento del costo de vida.
Por otra parte, los gremios sostienen que de la composición de la oferta formulada por el gobierno sólo un 0,5 por ciento impactaría en los bolsillos y el salario real de los trabajadores de la Provincia. Esto es debido a que el retroactivo de un aumento previo que los empleados recibieron en enero dejaría de percibirse a partir de la próxima liquidación. De un modo u otro, todos los gremios coincidieron en rechazar esa oferta por “insuficiente” y la negociación pasó, entonces, a un cuarto intermedio. La expectativa, ahora, está puesta en un nuevo llamado que la Provincia se comprometió a realizar con la promesa de mejorar esa última oferta, lo que sucedería en los próximos días.
Quienes salieron a expresar públicamente su disconformismo con la suba ofrecida el jueves fueron el Frente de Unidad Docente Bonaerense, que reúne a la mayoría de los gremios de los maestros; la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia (FEGEPPBA) y UPCN, entre otros.
Además, en el caso de esto último gremio, sus representantes reclamaron la recategorización de trabajadores, la titularización de categorías interinas que tengan tres años consecutivos o cinco alternados y el pago de una bonificación especial para el personal de mantenimiento de la administración. En el caso de temas sectoriales, los planteos giraron en torno al régimen horario del Instituto Cultural; la situación de los empleados del ministerio de Ambiente; la correcta liquidación de los años de antigüedad durante la vigencia de la emergencia económica y el pase a planta permanente del personal temporario o que revista en categorías precarizadas.