Por: Diego Lanese
La CGT deshoja la margarita. En silencio, sin mayores pistas, la central obrera se reunirá hoy viernes para definir si la semana que viene realiza el cuarto paro nacional desde que asumió Javier Milei contra la reforma laboral.
La decisión se tomará en un confederal donde la conducción asumida a fines del 2025 termine de darle forma a su plan de lucha, que hasta el momento viene fallido. Es que la idea de negociar los puntos más regresivos del proyecto del oficialismo no tuvo demasiado plafón.
Es que los principales operadores libertarios de la iniciativa ni siquiera recibieron al triunvirato, y apostaron a cosechar votos por las provincias. En tanto, esta misma semana la idea de tener dos cumbres con gobernadores claves como Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, pero los mandatarios plantaron a la dirigencia sindical, vaciando la posibilidad de poner un freno real al tratamiento.
Mientras los esfuerzos por conseguir algún resultado por vía del diálogo se iban disipando, puertas para adentro la rebelión de los grupos combativos le fue sacando margen de maniobra a la conducción.
De esta forma, la cumbre de este viernes está condicionada por el plan de lucha del Frente de Sindicatos Unidos, que ayer se movilizó en Córdoba, y las presiones que existen para que se vuelva el paraguas que contenga todo el malestar que genera la reforma. Por ahora, no hay certeza de que se definirá, pero la dirigencia sabe que está “en una posición incómoda”.
La estrategia dialoguista del triunvirato de la CGT quedó jaqueada por la falta de avances con el oficialismo y los gobernadores.
Mientras que los sectores combativos se reunieron en Córdoba para definir los detalles de la marcha de ayer jueves, la dirigencia vio frustrada la posibilidad de reunirse con el mandatario mediterráneo. “Nos deja mal parados”, dijo una fuente de Azopardo, ante la consulta de Política del Sur.
La falta de resultados parece empujar a la decisión de sumarse a la movilización del 1 de febrero, si es que ese día se comienza el debate del proyecto de reforma laboral.
Es que hay versiones de un retraso por parte del bloque libertario, por ciertas dudas respecto de los votos con los cuenta. Lo cierto que es que ante esta realidad, todo hace indicar que la CGT deberá sumarse “por inercia” a las protestas.
“La idea es marchar o parar”, agregaron las fuentes, que creen que ambas cosas puede complicar la idea de un “clamor popular”, ya que sin transportes quien garantiza la presencia es el “aparato”. Esto es parte del debate, que sigue abierto.
Para intentar mostrar que todavía tiene la iniciativa, la conducción informó que este jueves se reunió con gobernadores claramente opositores al proyecto: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (la Rioja), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
“En el trabajo que venimos realizando advirtiendo sobre la conculcación de derechos de la denominada Ley de Modernización Laboral, la conducción de CGT se reunió con los gobernadores, en rechazo de la ley de precarización laboral que impulsa el gobierno nacional”, explicó Jorge Sola al respecto.
En el trabajo que venimos realizando advirtiendo sobre la conculcacion de derechos de la denominada Ley de Modernización Laboral, la conducción de CGT se reunió con los gobernadores de Buenos Aires @Kicillofok Formosa @insfran_gildo La Pampa, @ZiliottoSergio La Rioja…
— Jorge Sola (@JorgePinoSola) February 5, 2026
Pese a las reuniones, dentro de la CGT también sienten que la política los condiciona. En este sentido, otro dirigente con llegada a la central obrera le dijo a Política del Sur que “no estaríamos en este dilema si los gremios tuvieran más peso en el armado político del peronismo”.
El argumento no es nuevo. Según este referente, “si en el Congreso hubiera 10 legisladores de extracción sindical, la reforma laboral no pasa. Así de simple”. En este razonamiento se afirmó que “no hay ningún diputado o senador de origen gremial que apoye la reforma, o haya vitado la Ley Bases, porque si lo hacés no volvés a tu organización. Si fuéramos más, no hay chance de aprobar una norma así”. En ese punto, hay una crítica al peronismo: “Somos más leales, deberíamos tener más presencia en las definiciones”.
Fuera de las indecisiones de la CGT, el Frente de Sindicatos Unidos lanzó un plan de lucha, condicionante para la decisión de este viernes. Ayer en Córdoba se dio el primer paso, con una gran marcha en la capital cordobesa.
Este espacio fue motorizado por la UOM y reúne a entidades de la CGT y las dos fracciones de la CTA, se movilizaron por las calles de la Ciudad de Córdoba y llegó a la Casa de Gobierno de la provincia, donde los gremialistas apuntaron contra el contenido de la reforma y criticaron a los gobernadores porque entienden que, en su mayoría, dieron el visto bueno a la iniciativa durante las recientes negociaciones que mantuvieron con el ministro del Interior, Diego Santilli.
El titular de la UOM, Abel Furlán, sostuvo que “no es casualidad que estemos hoy acá en Córdoba, que tiene una historia muy importante en defensa de los derechos de los trabajadores. El ‘Cordobazo’, con la unión de los trabajadores con los estudiantiles, y por supuesto ese gran encuentro de los trabajadores en Huerta Grande donde el programa tenía una razón de ser para una patria libre, justa y soberana”.
De esa forma, además, sumaron presión a la cúpula de la CGT que llamó para este viernes a una reunión de Consejo Directivo en la que podrían anunciar medidas de fuerza, luego de que fracasara el diálogo que intentaron con los mandatarios provinciales para tratar de tenerlos de su lado y que no acompañen la reforma a través de los legisladores que les responden.
De la jornada y el grupo participan la UOM, ATE, aceiteros, aeronáuticos y otros dirigentes que se ubican en el ala combativa del sindicalismo.
📢Desde Córdoba, el FreSU se movilizó en rechazo a la reforma laboral y Aguiar apuntó contra los gobernadores: “Son cagones, su cobardía nos está llevando puestos”
— Prensa ATE Nacional (@ateprensa) February 5, 2026
“Le temen y se subordinan a un Gobierno que quiere exterminarlos. Después de Llaryora y Pullaro, tenemos que ir por…
En cuanto al proyecto, la senadora Patria Bullrich explicó que se viene negociando cambios con los bloques aliados, aunque no definió cuáles, al decir que “están bajo cuatro llaves”.
En este sentido, las versiones adelantan algunos de esas concesiones que haría el oficialismo. Uno de los puntos más sensibles es la habilitación de jornadas de hasta 12 horas diarias.
El proyecto reemplaza el pago de horas extras por sistemas de compensación acordados de manera individual. Para los gremios, esta lógica desconoce la realidad del mercado laboral argentino.
“Hablar de acuerdos individuales en un contexto de precarización e informalidad es una ficción: no hay paridad real para negociar”, advirtieron fuentes sindicales. La reforma también elimina el principio de aplicación de la norma más favorable al trabajador en el ámbito judicial, un criterio vigente desde hace más de medio siglo.
Según especialistas, esta modificación “inclina la balanza en los conflictos laborales y desmonta un pilar del derecho del trabajo pensado para equilibrar una relación desigual”. Otro cambio clave afecta a la protección frente a enfermedades. El proyecto elimina la obligación patronal de mantener el salario durante licencias médicas y habilita a reasignar tareas con una remuneración menor.
“Si una persona se enferma, además de su problema de salud puede perder ingresos. Es una doble penalización”, alertaron desde organizaciones gremiales.
En materia de despidos, la iniciativa crea un Fondo de Asistencia Laboral que reemplaza el esquema actual de indemnizaciones y permite pagarlas en hasta 12 cuotas.
El fondo se financiaría con un 3 por ciento de los aportes a la seguridad social, lo que, según advierten especialistas previsionales, “desfinancia jubilaciones y pensiones”. Además, sólo alcanzaría a relaciones laborales de más de un año y deja afuera a trabajadores no registrados.