El Sindicato Único de Trabajadores de Ferias de la República Argentina (SUTFRA) continúa registrando a los trabajadores de La Salada que son parte de la Feria Ocean. A pesar de las denuncias contra la interventora Leticia Torres que, según el sindicato no les permite trabajar cómodamente, cada vez son más los feriantes que se acercan al gremio.
Política del Sur conversó con Mariana Berbeglia, secretaria general de SUTFRA, quien se refirió a la nueva actualización de los trabajadores registrados que ahora cuentan con un medio de pago digital. “A través del sindicato tenemos una aplicación, Waya, que no es solo colaborativa, sino que además, cada feriante puede utilizar esa aplicación como su contador”.
Berbeglia, señaló que “pueden estar formalmente legalizados, tener su monotributo o lo que le corresponda y además los ayuda todos los meses con el tema del pago, para que puedan estar al día y que no haya errores. En este caso, en la Feria Ocean, increíblemente todos están formalizados con esta modalidad que hace que sea inclusiva y que por fin La Salada esté formal, específicamente la Feria del Playón”.
Sobre este sector de la Feria Ocean, reclamó que “increíblemente la interventora, que una de sus tareas es lograr la formalidad, no solo no deja entrar al sindicato, sino que además ahora estamos haciendo una denuncia porque a los trabajadores que están formales en el playón que ella excluyó, no los deja entrar ni siquiera al baño. Se vuelven a utilizar modalidades de la vieja escuela, quizás de los que estaban antes. Incluso dentro de La Salada, los trabajadores que están dentro de la feria, no todos están formalizados porque no es algo que realmente le interese a la interventora”.
Asimismo, sostuvo que los trabajadores del playón, “no están trabajando en las mejores condiciones, porque no les dejan poner lo que se llamaban los canastos. Creo que el juez Armella próximamente va a pedir que se los restituya en sus puestos de trabajo, porque lo que hizo la interventora es algo que está fuera de la legalidad de lo que se quería hacer. Acá no se vino a sacar a los trabajadores, se vino a ordenar. Por lo menos eso es lo que yo comprendo que vino a hacer la intervención”.
La secretaria general contó que además, “hay una norma de la interventora que es que si sos familiar de uno de los que están afuera en el playón, te echa de la feria y a los feriantes que están adentro no los deja ni siquiera utilizar el baño. Y eso viola todas normas, no solo de la Organización Internacional del Trabajo, sino, algo que tiene que ver con la lógica y el derecho de cualquier ser humano, que es ir al baño”.
En línea con lo anterior, planteó que “lo que nosotros vamos a solicitar es que la interventora acate las normas. Nosotros, a través de la fiscalía, tenemos el derecho como sindicato de poder hacer el registro de feriantes, pero ella no nos deja entrar. Hasta se está burlando del fiscal o del juez porque hace sus propias normas y realmente una intervención es venir a ordenar, no es ser el nuevo dueño de esa feria”.
Del mismo modo, expresó que desde el sindicato “consideramos que incluso la feria Ocean es una de las ferias más ordenadas, que quizá ya no tendría que tener una intervención, sino una administración ordenada, informando al juzgado. Nos habían puesto en su momento veedores de los interventores y después eso se suspendió. Nosotros vamos a volver a solicitarlo, porque estas cosas son las veedurías que necesitamos hacer. No nos interesa la parte económica que pase dentro del predio, nos interesan los derechos laborales de los trabajadores”.
Berbeglia recordó que los feriantes que se encuentran en el playón, son además los mismos que resultaron estafados por Walter Godoy por una suma de 35 millones de pesos. “No se terminan de recuperar, que parece que fuera una obsesión hasta de la interventora. No sé si tendrá algo que ver con este señor Godoy, porque no podemos creer que ella no quiera ordenar y ayudar a la gente”.
Finalmente, sostuvo que “con trabajo y dedicación las cosas se pueden ordenar, poder estar incluidos, cobrar a través de una aplicación o a través de un banco, estar formalizados con un monotributo, o si fueran autónomos también, poder ayudarlos. La inclusión es eso. Si nosotros queremos tener un país ordenado, tenemos que ayudar a las personas, demostrarles que la formalidad no es tan difícil de acceder. Ese es el camino que tendría que tener La Salada para que pueda seguir existiendo y es lo que exige el juez o el fiscal”.