Por: Federico Cedarri
El massismo se endurece en su postura de rechazar cualquier intento legislativo de hacer caer el proyecto que limita las reelecciones de los jefes comunales a dos períodos consecutivos.
Si bien el kicillofismo ya avisó que jugará fuerte para derogar la ley que fue prohijada en 2016, la rotunda negativa a acompañar de los legisladores del Frente Renovador en el Parlamento podría situar cuesta arriba la intentona.
En rigor, el massismo ostenta la suma nada despreciable de 10 diputados provinciales por lo que el peronismo quedaría en la Cámara Baja a 18 voluntades de llegar a la mayoría simple para sacar el expediente con los despachos de comisión pertinentes.
A eso hay que agregarle que hasta el momento el cristinismo no ha manifestado públicamente si avalará la propuesta del kicillofismo, como antecedente cuenta que en 2025 amparándose en la reforma constitucional de 1994 impulsaron un proyecto propiciando la reelección indefinida de legisladores y concejales, pero excluyendo cuidadosamente del beneficio a los jefes comunales.
En el eventual caso de contar con el apoyo kirchnerista, el oficialismo necesitará no obstante de casi 20 votos más para lograr llegar al quorum propio y sancionar una iniciativa de este tenor.
Podría en principio cosechar el apoyo de los dos sectores dialoguistas y los tres legisladores fernandistas ligados al radicalismo del foro de intendentes, pero recién se aproximaría a las 40 manos levantadas quedando a lejanos siete votos de la mayoría simple.
La normativa votada en 2016 fue modificada en 2021 y permitió entonces que se tomara como fecha de partida para su entrada en vigencia la elección del 2019: de este modo es que pudieron presentarse nuevamente los jefes comunales en la elección de 2023.
Sin embargo, en el 2027 habrá 81 alcaldes que no podrán presentarse a una nueva reelección y en su mayoría son miembros del Movimiento Derecho al Futuro que apuntala el sueño presidencialista de Axel Kicillof.
Habrá que ver cuál es el juego que despliega en la Cámara Baja provincial la representante de Patria Grande Cintia Romero, del armado de Juan Grabois: ya durante el 2025 cuando aconteció la ofensiva por la reelección indefinida de los legisladores provinciales los parlamentarios referenciados en el dirigente social no bajaron al recinto ni participaron del debate.
A eso debe agregarse que el abadismo y el PRO ya se manifestaron contrarios a avanzar con la derogación de la ley que limita a las reelecciones indefinidas.
También manifestaron su rechazo a apoyar una reforma de este tipo el passaglismo y los dos monobloques de izquierda.
Si bien el mileísmo estaría a priori en contra de la derogación del límite para la reelección de los intendentes, lo cierto es que se ha dejado trascender que podría llegar a un acuerdo tácito con el oficialismo y apoyar una ley de este tipo como contrapartida a la implementación de la boleta única de papel.
No obstante, fuentes violetas consultada por PDS argumentan que no es prioritario en estos momento avanzar en ese sentido, aunque no se atreven a descartarlo.
Ante la complejidad que representa que una propuesta de este tipo avance con celeridad en Diputados, es que el Ejecutivo finalmente tomaría la determinación de reactivar el expediente de la senadora Ayelén Durán que propone habilitar la reelección indefinida de intendentes y legisladores provinciales o en su defecto también analiza enviar una iniciativa con el sello y firma de Axel Kicillof.
En el Senado bonaerense en tanto el panorama asoma más placentero para el kicillofismo: el oficialismo detenta mayoría simple con 24 manos propias.
Y aunque el massismo ya advirtió que sus tres senadores no acompañarán la derogación de la ley promulgada en 2016, al oficialismo le bastaría con el apoyo de los tres senadores del bloque de Sergio Vargas, Unión y Libertad, para llegar a la mayoría simple: también podría cosechar el apoyo de la fernandista radical Natalia Quintana.
Es probable que tampoco apoye la movida kicillofista el referente de Juan Grabois, Federico Fagioli: el legislador de Almirante Brown ya había manifestado su negativa a las reelecciones indefinidas en 2025 cuando aconteció la arremetida del cristinismo para lograr el beneficio para los legisladores provinciales y concejales.
Todo indica que podría emularse en cierta manera el escenario que aconteció en 2025 cuando en la Cámara Alta provincial el oficialismo, pese al rechazo de la massista Sofía Vannelli y Fagioli, logró aprobar la iniciativa de reelección indefinida de legisladores provinciales con el voto crucial de Verónica Magario.
Luego, la propuesta se empantanó en Diputados por la falta de apoyo tanto del PRO como del abadismo: el panorama ahora asoma similar por lo que el kicillofismo deberá muñequear con destreza en la Cámara Baja.