Por: Federico Cedarri
La nueva reconfiguración legislativa emanada de las elecciones del 7 de septiembre pasado trajo como colación una importante diversificación de los bloques opositores, lo que los convierte sobre todo en Diputados, como claves en la búsqueda de acuerdos en torno a los principales temas que tendrán protagonismo en el año parlamentario que despunta.
En la Cámara Baja provincial, el oficialismo cuenta con 39 bancas, lejos de la mayoría de 47 manos levantadas para alcanzar la mayoría simple y el quórum propio, por lo que necesitará aferrarse indefectiblemente a nuevos consensos, más allá del apoyo sostenido que ha tenido a lo largo de estos dos años pasados de los sectores denominados dialoguistas o libertarios blue.
Por otra parte, si bien el mileísmo logró incrementar su presencia legislativa, pasaron de doce bancas a veinte y emergen como la segunda minoría, quedaron lejos de Fuerza Patria.
Es por todo esto que la importancia de los terceros espacios pasa a ser trascendentes en lo que será la confluencia de apoyos para proyectos claves como lo serán la reelección indefinida de alcaldes y el intento de implementación de la boleta única de papel en el sistema electoral bonaerense.
Las opciones alternativas parlamentarias son encabezadas por el PRO que decidió no jugar en tándem con los libertarios pese a haber compartido cartel electoral.
Los amarillos con la conducción de Alejandro Rabinovich, alfil de Guillermo Montenegro, reportan 11 bancas, un número importante en un escenario tan variopinto en lo que tiene que ver con las ofertas parlamentarias en la Cámara Baja.
También cuentan con una peculiaridad diferente a la de sus pares del Senado, el bloque macrista de Diputados despunta mayor propensión a trabajar con el mileísmo una agenda de temas comunes sin someterse a la figura del interbloque.
El radicalismo, en tanto, una vez más aparece dividido en la Cámara Baja provincial, el abadismo hará yunta con la Coalición Cívica y se harán fuerte con un interbloque de 7 miembros: 3 radicales, una monzonista Silvina Vacarezza y tres lilitos comandados por Andrés De Leo.
Garciarena además logró suplir las fugas de dos legisladores fernandistas de su espacio con la incorporación del ex manista Matías Civale, con terminal en el alcalde de Tandil Miguel Lunghi.
Por su parte, los fernandistas Valentín Miranda y Alejandra Lordén se turnarán para presidir el bloque UCR- Unión Cívica Radical que tiene aceitados vínculos con la mayoría de los alcaldes del foro de intendentes centenarios que controla el rauchense Maximilaino Suescun.
El espacio disidente de la Cámara Baja también sumó a la dorreguense Priscila Minnaard.
Los dialoguistas también han sufrido divisiones luego del cierre de listas para las elecciones provinciales de septiembre, de un lado quedaron tres legisladores comandados por Gustavo Cuervo que formaron parte de la aventura de Nuevos Aires con una sector del radicalismo, y por el otro los cuatro diputados que lidera Fernando Rozas que despuntaron un armado electoral con sus pares del Senado: Unión y Libertad.
La izquierda, en tanto, seguirá manteniendo como es habitual un interbloque con sus dos legisladores.
El actor nuevo que irrumpe con fuerza en la geografía parlamentaria es el sello Hechos, que jugó fuerte en la Segunda Sección electoral y sumó tres diputados.
El bloque lo comandará Manuel Passaglia, aunque ya advirtieron que se mantendrán equidistantes tanto de los libertarios y el PRO como asimismo del oficialismo: Hechos tiene intenciones de explorar la construcción de una tercera vía electoral con miras al 2027 con retazos del PRO y el radicalismo.
Por el momento, descartan replicar una alianza con el bloque UCR-Unión Cívica Radical como sí ocurrirá en el Senado donde sello de los Passaglia sumó a la fernadista Natalia Quintana: es espacio se llamará en la Cámara Alta Hechos-UCR Identidad.
En el Senado, el peronismo tiene mayoría asegurada y quórum propio mientras que los libertarios despuntan como primera minoría con 10 bancas.
El PRO se constituirá en un actor preponderante con un bloque de cinco bancas que comandará el juninense Pablo Petrecca, que jugó con Somos en septiembre enojado por los términos y condiciones leoninas impuestas por el karinismo en el marco de las negociaciones por el acuerdo electoral.
Los amarillos lograron el activo de que Guillermo Montenegro finalmente se quede en el bloque amarillo, aunque coqueteó hasta último momento con su incorporación al espacio que comanda Carlos Curestis.
Con tres miembros cada uno aparecen Unión y Libertad, el espacio dialoguista de ex libertarios comandados por Sergio Vargas, y los consabidos legisladores de Hechos-UCR Identidad.
El abadismo por su parte quedó reducido a un monobloque que integrará la sureña Nerina Neumann.