Por: Federico Cedarri
La riña interna dentro del peronismo no da tegua alguna, el escenario de la inminente elección para elegir la nueva conducción del justicialismo bonaerense está impregnando todos los ámbitos institucionales y la Legislatura bonaerense no es la excepción.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof saca chapa de virtual candidato presidencial por el peronismo, quiere dar un golpe sobre la mesa y quedarse con la presidencia del PJ provincial: su soporte político, el Movimiento Derecho al Futuro postula para dicha silla a la vicegobernadora Verónica Magario.
Las esquirlas del enfrentamiento interno también llegan a la Legislatura bonaerense donde el camporismo domina el bloque de diputados provinciales con Facundo Tignanelli además de los principales resortes de la Cámara Baja con la titularidad del insaurraldista, Alejandro Dichiara.
El cristinismo, en sociedad con el massismo, desairaron la intención de Axel Kicillof de sentar en el máximo sillón al ex alcalde de Almirante Brown, Mariano Cascallares, que finalmente ocupará la Vicepresidencia Tercera del Cuerpo.
En tanto, en el Senado está todo por definirse y el gobernador bonaerense también juega fuerte: quiere a uno de los suyos en la Vicepresidencia Primera del Cuerpo, tercer escalón en la línea sucesoria.
Impulsan para ese escaño a la larroquista Ayelén Durán, una de las principales espadas de kicllofismo en la Cámara Alta. La senadora bahiense empujó en 2025 una propuesta con su firma propiciando la reelección indefinida para intendentes que no fue ni siquiera debatida en comisiones: la misma podría ser reflotada con fuerza este año.
Los soldados del Gobernador avisan que también pelearán por la titularidad del bloque, entienden que si el cristinismo ocupó los principales espacios de poder en la Cámara Baja en el Senado le corresponde al Movimiento Derecho al Futuro las sillas más apetecibles: una especie de recompensa por el rotundo triunfo electoral del pasado 7 de septiembre.
Para el bloque oficialista, el kicillofismo apuntala a Germán Lago, ex alcalde de Alberti y uno de los negociadores por mandato de calle 6 junto a Durán en la rosca por los puestos de Cámara del Senado bonaerense.
El kirchnerismo no se la hará fácil, de hecho en alianza con el massismo como en Diputados jugará la carta para la Vicepresidencia Primera del ex jefe comunal de José C Paz, Mario Ishii.
En tanto, para la titularidad del bloque oficialista buscan imponer en lugar de la ahora diputada nacional Teresa García a la camporista marplatense Fernanda Raverta.
Así las cosas, ninguno de los nombres en danza reúne los consensos necesarios para los puestos en pugna, por lo que es factible que terminen los 24 legisladores del bloque oficialista votando a mano alzada para finalmente dilucidar quiénes se sentarán tanto en el principal sillón del espacio de Fuerza Patria como en la estratégica Vicepresidencia Primera de la Cámara Alta provincial.
En ese escenario, el cristinismo despunta una nítida ventaja, no solo porque tiene una mayoría importante dentro del bloque de alrededor de 15 legisladores sino también porque tendría el apoyo del Frente Renovador para situar a Ishii en la Vicepresidencia Primera.
En lo que tiene que ver con el bloque, la pelea sería más punzante y habría varios apellidos que se sumarían a Raverta y Lago, entre ellos el de Malena Galmarini y Sergio Berni.
El ex titular de Seguridad de Axel Kicillof también pelea por la Vicepresidencia primera del Cuerpo aunque sus chances han disminuido considerablemente en desmedro de las de Mario Ishii. Sin embargo, Berni podría erigirse en un candidato de consenso para la titularidad del bloque ya que tiene puentes tendidos hacia los dos bandos en pugna dentro del universo peronista.
Ya promedia el mes de enero y aún no hay definiciones concretas en el ámbito de la Cámara Alta provincial en lo que tiene que ver con las Vicepresidencias y la titularidad del bloque oficialista.