miércoles 21 de enero de 2026 - Edición Nº2604

Gremiales | 22 ene 2026

PLAN MOTOSIERRA

La crisis industrial se sigue profundizando y temen un 2026 “más complicado”

Los datos del cierre del 2025 preocupan a los gremios del sector, que vienen alertando sobre los efectos del modelo libertario en el entramado productivo. Sólo en noviembre la baja fue de 9 puntos. A este panorama desalentador puede sumarse un nuevo componente negativo: El acuerdo MRCOSUR-Unión Europea, otro golpe a trabajo nacional.


Por: Diego Lanese

En recientes declaraciones periodísticas, el titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) alertó que la actividad en el sector está “en niveles similares a la pandemia”, lo que marca el deterioro del entramado productivo que genera el modelo libertario. Para Elio del Re, titular de la entidad, el ajuste es la principal causa de esta realidad, y advirtió que la tendencia negativa “no se está revirtiendo” y que podría agravarse si no hay cambios en la política económica.

De esta forma, ADIMRA parece ser el primer espacio empresarial que decide ponerse en la vereda de enfrente del gobierno, y le sumó nada menos que la reforma laboral, que dijo apoyan pero que algunos capítulos traerán “más conflictividad”. El parate industrial se profundizó en el segundo semestre del año, cuando la tendencia alcista de la inflación complicó aún más el panorama. Incluso los datos oficiales marcan esta realidad.

Según el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la actividad industrial cayó casi 9 por ciento en la medición interanual, reflejando “la tendencia en caída consolidada”. Los datos, de noviembre del 2025, serán peores si se cumple el pronóstico patronal, al que se le suma una nueva amenaza, según los gremios del rubro: El acuerdo MERCOSUR-Unión Europea, que puede golpear con fuerza al sector productivo, si no se aplican “mecanismo de protección”.

Según el último reporte del INDEC, el sector industrial registró su quinto mes consecutivo en caída en noviembre del año pasado. Así, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) “mostró una caída de 8,7 por ciento respecto a igual mes de 2024. Comparado con octubre, el IPI manufacturero cayó 0,6 por ciento”.

Sin embargo, los meses que sí cerró en alza (desde enero hasta junio) parecen haber tenido más influencia al momento de medir el acumulado del año: subió 2 por ciento respecto a igual período de 2024. Con esta nueva caída, registra el quinto mes del año consecutivo en caída: julio (-0,8 por ciento), agosto (-4,3 por ciento), septiembre (-0,5 por ciento), octubre (-2,8 por ciento) y noviembre (-8,7 por ciento). Los números de la industria no dejan de sorprender, por lo profundo de la caída.

El reporte, al que tuvo acceso Política del Sur, marca que uno por uno, los sectores tuvieron salvo alguna excepción comportamientos de baja profunda. Así, el INDEC subrayó que Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear subió un 6,3 por ciento, la única marca positiva. Luego fue todo a la baja: Madera, papel, edición e impresión -0,3 por ciento; Otro equipo de transporte  -0,5 por ciento; Productos minerales no metálicos -2,4 por ciento; Industrias metálicas básicas -3,1 por ciento; Sustancias y productos químicos: -3,4 por ciento; Productos de tabaco -5,6 por ciento; Alimentos y bebidas -7,8 por ciento; Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras -9,4 por ciento; Productos de caucho y plástico -12,5 por ciento; Otros equipos, aparatos e instrumentos -14 por ciento; Prendas de vestir, cuero y calzado: -17,6 por ciento; Maquinaria y equipo: -17,9 por ciento; Productos de metal -18,6 por ciento; Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes: -23 por ciento; y Productos textiles -36,7 por ciento.

A este desplome generalizado parece que nada lo detendrá. Los gremios del sector –reunidos en la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA) –vienen alertando de esta realidad, y hablan de un “combo explosivo” para el empleo y los salarios.

Pese a los pedidos de revisiones o cambios, la Casa Rosada mantiene su rumbo, lo que hace pensar en un 2026 muy complicado. Esto puede potenciarse si el Congreso aprueba el acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, que los países de la región dieron el visto bueno el fin de semana pasado,  luego de más de dos décadas de discusiones.

Si bien en el viejo continente “congelaron” su aplicación a través de una revisión judicial, Milei mandó a sesiones extraordinarias su aprobación, lo que marca la decisión deponerlo en marcha. “Desde un principio, nosotros vimos en el acuerdo del MERCOSUR con la Unión Europea la principal debilidad el tema industrial”, sostuvo al respecto del rechazo gremio el titular de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FeTIA), Pedro Wasiejko, en diálogo con Política del Sur.

Desde que se anunció el avance luego de 20 años de discusión, los gremios del país se opusieron a la implementación, como la CGT que aseguró que “pondría a la industria y a la producción agropecuaria argentina en un lugar de extrema vulnerabilidad”, y las dos fracciones de la CTA, que de forma conjunta pidieron “estudios de impacto que expresen los beneficios y perjuicios de un acuerdo de asociación de tal envergadura”.

Al respecto, para Wasiejko necesitamos tener un mecanismo para proteger el aparato industrial argentino y del MERCOSUR con respecto al europeo, porque todos los análisis indican que el convenio va a tener en el sector industrial un impacto negativo”. Según la mirada de FeTIA, en el acuerdo que se discutirá “no hay herramienta para lograr esa protección del entramado productivo, por lo menos durante un tiempo”.  Incluso algunas entidades empresariales se oponen al acuerdo.

Industriales Pymes Argentinos (IPA) advirtió que el acuerdo comercial “puede transformarse en un fuerte golpe para la producción nacional si el país no define antes una estrategia integral para fortalecer a las pequeñas y medianas industrias”. Según la entidad, sin un plan de competitividad que permita a las fábricas enfrentar la apertura de mercados, la profundización de la crisis actual será inevitable. En la capital de Paraguay, los integrantes del MERCOSUR firmaron el acuerdo comercial con la Unión Europea, luego de un proceso histórico que lleva 20 años de discusiones, y que el fin de semana dio un paso fundamental para su puesta en marcha.

Los presidentes de los países de la región, con sus posturas divergentes, ponderaron el avance, en una ceremonia que tuvo lugar en el Teatro San José de Flores del Banco Central de Paraguay, el mismo sitio donde en 1991 se fundó la alianza comercial local.

En tanto, otra de las patas del sector productivo como la construcción también está en dificultades. En cuanto al indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), volvió a registrar un mal desempeño como ya había sucedido en enero (-1,4 por ciento). En particular, cayó 4,7 por ciento interanual y 4,1 por ciento mensual.

En el período enero-noviembre mostró un aumento del 6,6 por ciento, explicado por el buen desempeño que sostuvo durante el resto de los meses. Al respecto, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, describió la caída abrupta de la actividad vinculada directamente al freno de la obra pública nacional. “Tuvimos una caída muy fuerte entre mediados de 2023 y mediados de 2024. Se empezó a sentir la consecuencia de la alta inflación y algunos atrasos en los pagos”, explicó el titular de CAMARCO. Según detalló, la situación se agravó durante 2024 con la casi paralización total de la inversión nacional en infraestructura. “A partir del año pasado estamos estabilizados, pero un 25 por ciento abajo”, señaló.

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