domingo 11 de enero de 2026 - Edición Nº2594

Lanús | 10 ene 2026

En la UNLa

Cientos de chicos participan del programa “Los derechos de la niñez no se toman vacaciones”

Hasta el 30 de enero, la Universidad brinda jornadas gratuitas de deportes, ajedrez, informática, talleres de iniciación en oficios y actividades culturales a chicos de instituciones barriales de Lanús, en el marco de la difusión de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.


A pesar de la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas en general y la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) en particular, y como cada año desde 2000, enero vuelve a estar dedicado a los chicos y chicas. En ese contexto, se desarrolla una nueva edición del Programa de Verano “Los derechos de la niñez no se toman vacaciones”, una iniciativa socioeducativa, recreativa, deportiva y cultural inédita que tiene como objetivo promover la integración a la educación.

Esta 27ª edición del programa se lleva a cabo desde el 5 y hasta el 30 de enero, con la participación de cientos de niños y niñas provenientes de 10 instituciones barriales del partido de Lanús. Como cierre del mes, está prevista una jornada especial con la visita de los Reyes Magos, quienes entregarán regalos a todos los participantes.

El Programa de Verano es mucho más que una colonia de vacaciones. Durante enero, las más de 30 hectáreas del campus de la UNLa se transforman en un espacio de aprendizaje a cielo abierto para chicos de entre 5 y 12 años que, de lunes a viernes, de 13.30 a 17.30, disfrutan de la universidad en el marco de la difusión de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

En ese sentido, la Universidad ofrece jornadas gratuitas de deportes, talleres de oficios y actividades culturales destinadas a niños que asisten a comedores comunitarios, merenderos y centros comunitarios de Lanús.

Las actividades son coordinadas por un equipo integrado por profesores de educación física y ayudantes contratados especialmente para el programa, quienes organizan a los participantes por grupos etarios.

Cada día, los chicos participan de tres talleres dictados por docentes y especialistas en distintas áreas: deportes como taekwondo handball y fútbol, entre otros. Además, ajedrez, informática, actividades plásticas y de percusión. También se desarrollan talleres de iniciación en oficios como jardinería, carpintería, plomería y mecánica, además de propuestas de iniciación deportiva.

Una de las novedades de esta temporada se da justamente en el marco del taller de iniciación en oficios, donde se puso en marcha el “Club de Genios”, un espacio en el que los chicos realizan distintos experimentos para conocer las leyes de la física y diferentes reacciones químicas.

Otra de las flamantes propuestas es el taller de luthería que se dicta en el aula-vagón, donde se fabrican los Pichuco, los bandoneones desarrollados por la UNLa. Allí, los chicos pueden conocer y aprender sobre los distintos componentes que integran el instrumento y cómo cada uno contribuye a la generación del sonido.

Asimismo, se realizan juegos con agua y se cuenta con estaciones especialmente dispuestas para estas actividades recreativas.

Al llegar a la universidad, todos los participantes reciben un refuerzo de almuerzo y, antes de regresar a sus hogares, se les ofrece una merienda.

Cabe destacar que gran parte del equipo de trabajo está conformado por estudiantes de diversas carreras de la UNLa que, durante el año, participan en disciplinas deportivas representando a la Universidad.

Para esta edición, además, la gestión del gobernador Axel Kicillof aporta tres micros diarios para trasladar a los chicos desde las instituciones barriales hasta el predio de la UNLa y luego regresarlos a sus barrios. También proveerá los regalos que se entregarán durante la visita de los Reyes Magos: juegos de ajedrez.

Actividades especiales

En un día y horario a definir de acuerdo con las condiciones climáticas —es necesario que haya viento y no llueva—, los chicos participan de una barrileteada. Cada uno remonta su barrilete en el amplio campus de la UNLa, formando parte de un espectáculo lúdico y visual de gran atractivo.

Al finalizar la jornada, como obsequio, los niños se llevan los barriletes a sus casas, con su nombre escrito por ellos mismos sobre la tela.

También está prevista la realización de una carrera de aventura que recorrerá distintos sectores del campus universitario, además de olimpiadas recreativas y deportivas. Como todos los años, se desarrollará un torneo interno de ajedrez con su correspondiente entrega de premios.

Otra de las actividades espaciales son las jornadas de cine en el Aula Magna, sobre todo, los días que llueve.

Por otra parte, y tal como ocurrió en ediciones anteriores, se organizó un “roperito comunitario” con prendas donadas mayoritariamente por allegados a la universidad —docentes y trabajadores no docentes—. Allí se reúne una importante cantidad de ropa y calzado para entregar a los chicos que necesiten recambio de indumentaria. El excedente se distribuye entre las instituciones barriales participantes, fortaleciendo un lazo de solidaridad y apoyo a las comunidades más vulnerables.

Una historia de inclusión y compromiso

El Programa de Verano nació en el año 2000, impulsado por la exrectora Ana Jaramillo, y desde entonces se consolidó como una herramienta fundamental de inclusión social y educativa en Lanús. La iniciativa es llevada adelante por la Dirección de Deportes y Compromiso Universitario, dependiente de la Secretaría de Cooperación, Bienestar y Deportes de la UNLa, con el compromiso sostenido del personal de la universidad.

A pesar de las dificultades económicas y del contexto adverso, la actual gestión del rector Daniel Bozzani confirmó la continuidad del programa en 2026, reafirmando el compromiso institucional con la educación y el bienestar de los chicos. Solo en 2021, debido a la pandemia, el programa no se realizó de manera presencial, aunque se distribuyeron materiales educativos y recreativos para que los niños pudieran participar desde sus hogares.

El impacto a largo plazo

Más allá de la recreación, el Programa de Verano tiene un impacto significativo en la vida de quienes participan. La UNLa busca que los niños y niñas perciban la universidad como un lugar cercano, inspirador y accesible, un espacio donde sus sueños puedan comenzar a tomar forma. Muchos de los chicos que asistieron al programa, hoy, ya como jóvenes adultos, son estudiantes de distintas carreras en la UNLa, demostrando cómo una experiencia de verano puede convertirse en un trampolín para el futuro académico.

“No concebimos enero sin el programa. En el momento de organizarlo, se genera una sinergia muy importante de toda nuestra comunidad universitaria. El 100% de los que trabajamos en la UNLa estamos comprometidos con el proyecto institucional, con los valores y con lo que difundimos desde la universidad”, expresó Juan Loiseau, director de Deportes y Compromiso Universitario de la UNLa.

Para cerrar, Loiseau valoró especialmente la colaboración del gobierno bonaerense en esta nueva edición de la iniciativa. “Agradecemos mucho el aporte de la gestión del gobernador Axel Kicillof. Se trata de una ayuda importante para garantizar la participación y la calidad del programa”, concluyó.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias