viernes 09 de enero de 2026 - Edición Nº2592

Gremiales | 9 ene 2026

PLAN MOTOSIERRA

El gobierno libertario prepara otro golpe contra Kicillof a través de Hospitales SAMIC

Desde el Ministerio de Salud dejaron saber que se analiza privatizar estos centros asistenciales, que Nación comparte la administración con la provincia de Buenos Aires. Argumentan deudas y otros problemas. Desde CICOP alertaron sobre las “consecuencias nefastas” de esta iniciativa, que va a acompañadas de otros cambios polémicos en materia sanitaria.


Por: Diego Lanese

En algunos encuentros informales, funcionarios de la gobernación de la provincia de Bueno Aires les ratificaron a dirigentes de gremios estatales que si bien hay voluntad de cumplir el compromiso de llamar a las paritarias este mes, dependen de cómo evolucione el ajuste nacional, que genera “asfixia financiera” en las arcas bonaerenses. Desde que asumió Javier Milei, su enfrentamiento político e ideológico con Axel Kicillof lo llevó a recortar los recursos en más de 15 billones de pesos, según repiten como un mantra los voceros provinciales. Por eso, muchas de las obligaciones están sujetas a saber cómo se cubre ese enorme “agujero negro”. En estos días, desde la Casa Rosada hicieron circular versiones inquietantes respecto de los hospitales que co-administran ambas gestiones: La idea es privatizarlos. Se trata de cuatro nosocomios que funcionan dentro del esquema SAMIC (Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad), que quedaron en la mira de la motosierra del gobierno, que podría pasar a una administración privada.

Los argumentos de nación son la deuda de más de 500 mil millones de pesos que tiene la administración bonaerense por los establecimientos, que quisieron ser pasado íntegramente a la Provincia, lo que sería otro duro golpe respecto de las debilitadas finanzas. Distintos gremios, entre ellos CICOP, alertaron sobre los efectos que pueden generar en el sistema sanitario esta medida. “Estamos en alerta”, recalcaron.

Los Hospitales SAMIC se crearon en 1968, y son una forma de doble administración entre Nación y otras jurisdicciones. El más conocido es el Garrahan, que estuvo en la mira del gobierno, pero la lucha de sus trabajadores, profesionales y pacientes logró sostener. Ahora, se apunta a los cuatro que existen en la provincia de Buenos Aires: El Cruce Néstor Kirchner (Florencio Varela), Cuenca Alta Néstor Kirchner (Cañuelas); Alta Complejidad del Bicentenario (Esteban Echeverría) y René Favaloro (La Matanza). El gobierno salió a denunciar que Kicillof debe por el mantenimiento de ambos más de 500 mil millones de pesos, y el jefe de Gabinete Manuel Adorni dijo que en la actualidad “prácticamente están sostenidos por Nación”.

La primera idea era que pasen en su totalidad a la esfera bonaerense, pero fue descartado. Por eso, se adelantó que se podrían “privatizar a la española”. Se trata de un modelo de administración de una o varias empresas privadas, pero garantizando con diversos instrumentos –como las cápitas –la atención de los sectores vulnerables. Apenas se conoció la idea, gremios de distintos sectores rechazaron la medida, tanto por el impacto que puede traer en las condiciones de trabajo como por los problemas en la atención de millones de personas.

“Esta idea es una alerta, porque la estrategia final es que el estado no pinga un peso y se vaya a laprivatización completa del sistema de salud”, sostuvo Guillermo Pacagnini, dirigente del gremio médico CICOP. En diálogo con Política del Sur, el referente explicó que el sistema de los Hospitales SAMIC “es una vieja exigencia del Banco Mundial, el financiamiento mixto, y es un poco aberrante que no se sepa de dónde llegan los recursos”. Pese a esto, pidió “defender lo que hay en materia del sistema sanitaria, que está muy lesionado y debilitado, para luego ir por un sistema único de salud que garantice servicios de calidad a la población”.

Junto con CICOP, rechazaron la propuesta los integrantes de la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS), que esta emana expresaron su “profunda preocupación” frente a las declaraciones del gobierno. Para la entidad, la alternativa española “en estudio”, representa “una seria amenaza al carácter público, estatal e integral del sistema de salud y al derecho de la población a una atención universal y de calidad”. “Los hospitales SAMIC cumplen un rol estratégico dentro de la red sanitaria nacional y provincial, garantizando el acceso a la salud de millones de personas y constituyéndose, en muchos territorios, en centros de referencia de alta complejidad”, agregaron.

Al respecto, FESINTRAS rechazó “cualquier intento de privatización o gerenciamiento privado, aún bajo el argumento de garantizar la atención de la población vulnerable, implica un cambio de paradigma que subordina la salud al lucro, fragmenta el sistema y pone en riesgo tanto las condiciones laborales de las y los trabajadores como la continuidad y calidad de las prestaciones”.

Hasta ahora, el gobierno de la provincia de Buenos Aires no salió a cruzar a la gestión libertaria, ni por la deuda ni de la posible privatización. Está claro que la provincialización tampoco es viable. Desde la creación del Ministerio de Salud en el primer peronismo, el sistema sanitario pasó a la órbita nacional, pero el golpe de Estado de 1955 lo trasladó a las provincias. Hacía se fue dando a lo largo de los años –los gobiernos democráticos asumen el control del sistema, los militares lo provincializan –hasta 1984, cuando Raúl Alfonsín decidió dejarlo como hoy está, salvo un puñado de hospitales, que actualmente se quieren achicar, cerrar o privatizar.

Por esto, Pacagnini adelantó que este 2026 “vamos a tener que impulsar en particular la defensa de la salud pública, junto con el sistema previsional y la educación, porque va a ser una de las punta de lanza del ajuste”. Pidió “más movilización, más unidad en acción, parte de la batalla por la salud tendrá que ver con el avance de la reforma laboral”, poniendo como ejemplo lo que se hizo en el Garrahan, donde hubo una coordinación de sectores sanitarios y gremios, y reclamando “un paro nacional” para febrero.

Para determinar el impacto de esta medida, FESINTRAS marcó la situación que atraviesan los trabajadores del Hospital El Cruce de Florencio Varela, quienes vienen “desarrollando diversas acciones para visibilizar una realidad económica crítica que obliga a gran parte del personal a sostener múltiples empleos o emprendimientos para poder llegar a fin de mes”. En este sentido, respaldaron el pedido de Kicillof: “La asfixia económica y financiera que impone Milei, que mantiene una deuda de aproximadamente 14,7 billones de pesos con la provincia de Buenos Aires, no puede resolverse trasladando las consecuencias a los hospitales, a sus equipos de salud ni a la comunidad”.

De la misma manera, se pronunció ATE de la provincia de Buenos Aires. “Cualquier intento de privatización o gerenciamiento privado de los hospitales públicos quiebra el principio fundamental del acceso universal, gratuito y de calidad a la salud pública que merece el pueblo”, subrayó la seccional bonaerense del gremio estatal. “Alrededor de 18 millones de argentinos y argentinas accedían únicamente al sistema público de salud, cifra que ha aumentado a partir de los nuevos niveles de desempleo y pobreza en Argentina, consecuencia de una política económica cruel y devastadora”, denunciaron.

Actualmente, afirmaron, “la concurrencia en los hospitales bonaerenses se incrementó entre el 12 y el 15 por ciento, con picos en algunas zonas del 50 por ciento, ante la pérdida de cobertura vía obras sociales debido a los despidos de la era Milei”.

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