jueves 08 de enero de 2026 - Edición Nº2591

Nación | 7 ene 2026

Presupuesto 2026

Preocupación por el ajuste en la educación técnica

Especialistas advierten que el Presupuesto 2026 impacta de lleno en la formación técnica y en el desarrollo productivo del país. Martín Salvetti advirtió que “debilitar la educación técnica es debilitar el entramado productivo y el futuro laboral de miles de jóvenes”.


El Presupuesto 2026 implica un fuerte ajuste en áreas clave como educación, ciencia y tecnología. En diálogo con Política del Sur Martín Salvetti, docente, Consultor Educativo y ex Secretario de Educación de Lomas de Zamora, advirtió sobre el impacto del recorte en la educación técnica y el desarrollo productivo.

Salvetti era docente en la escuela técnica 5 de Temperley cuando fue elegido entre los mejores 50 docentes del mundo, en el marco del Global Teacher Prize, y cuestionó que el Gobierno quiere “cortarle la vida a la escuela técnica” porque se trata de achicar el gasto en “los talleres, los laboratorios, los insumos necesarios, el mantenimiento del equipamiento y el sostén de las prácticas profesionalizantes”. 

"La educación técnica no se sostiene solo con pizarrón y cuaderno, requiere máquinas, materiales, herramientas, energía, elementos de seguridad e higiene, mantenimiento de equipos y reposición constante de insumos. Cuando ese financiamiento baja, la escuela se vacía de experiencia real. Afecta de manera directa la calidad de la formación y golpea con más fuerza a las escuelas que atienden contextos vulnerables, donde la institución es, muchas veces, la principal puerta de acceso a tecnología y conocimiento técnico específico aplicado”, precisó Salvetti.

Asimismo, planteó que esta decisión afecta el rol estratégico de la Educación Técnico Profesional íntimamente vinculada al desarrollo productivo del país. “Organismos internacionales como UNESCO señalan que la formación técnico-profesional es un componente clave para construir economías más digitales, verdes e inclusivas, capaces de generar empleo de calidad y reducir desigualdades”, sostuvo.

El Presupuesto elimina el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional, al que “el corazón del esquema de fortalecimiento de la Educación Técnico Profesional”. Y destacó que fue creado para garantizar una inversión sostenida en equipamiento, infraestructura y planes de mejora. Con lo cual su eliminación implica un retroceso estructural. Ese fondo, además, “fue una respuesta a un período histórico en el que la educación técnica había perdido centralidad, recursos y sentido estratégico”, subrayó.

“Suprimir es un cambio de lógica del sistema. Significa pasar de un esquema que tuvo reglas claras, previsibilidad y una finalidad específica, a depender de decisiones discrecionales o fragmentadas. En educación, donde la planificación de mediano y largo plazo es central, esto implica desarmar la herramienta que durante casi dos décadas sostuvo la columna vertebral junto con los estudiantes y docentes de la escuela técnica”, planteó Salvetti.

Asimismo, remarcó que “quitar este fondo no corrige un problema estructural, sino que debilita una de las pocas políticas de Estado que le dio estabilidad, previsibilidad y sentido estratégico a la educación técnica argentina”.

Por otro lado y con respecto a la posibilidad de provincias y municipios de aportar recursos, explicó que “el margen es muy limitado y profundamente desigual” porque “Argentina ya tiene un esquema donde la mayor parte del financiamiento educativo recae sobre las provincias. Los municipios y los consejos escolares sostienen la operatividad cotidiana, pero no pueden reemplazar una política nacional de inversión tecnológica con escala federal”.

En esa línea, destacó que “el presupuesto nacional representa una porción menor del gasto educativo total, pero cumple un rol clave: financia políticas estratégicas y compensatorias, especialmente en modalidades como la educación técnica, que requieren inversiones que exceden la capacidad fiscal de muchas jurisdicciones”. 

“Este recorte puede derivar en una situación crítica, especialmente en escuelas que ya parten de infraestructura frágil o con una alta demanda social. Cuando la técnica se debilita en esos territorios, no solo pierde la escuela, pierde el entramado social, productivo local y el futuro laboral de los estudiantes”, manifestó.

Por otro lado, analizó el impacto en el desarrollo productivo y afirmó que “las consecuencias ya se están viendo. Ayer muchas escuelas técnicas estuvieron desfinanciadas, con presupuestos que no se ejecutaron en los términos que marca la ley”. Comentó la imposibilidad de comprar materiales esenciales para chicos de primer año, como electrodos o madera.

“A mediano plazo, el impacto se vuelve estructural en las trayectorias educativas. Menos financiamiento implica menos horas efectivas de taller, equipamiento obsoleto, prácticas profesionalizantes debilitadas y una formación cada vez más teórica. El resultado son egresados con menor dominio práctico, menos seguridad técnica y mayores dificultades para insertarse en el mundo del trabajo o continuar estudios vinculados a la producción y la tecnología”, desarrolló.

En el largo plazo, en tanto, señaló que “las consecuencias exceden al sistema educativo. Un país que debilita su educación técnica debilita su entramado productivo, su capacidad de innovación y su autonomía tecnológica". "La industria, las pymes, la energía, la construcción, la metalmecánica, la economía del conocimiento y los sectores vinculados a la transición energética dependen de técnicos bien formados, no sólo de profesionales universitarios, que también están siendo desfinanciados”, aseguró.

“Cuando el sistema técnico se deteriora, faltan perfiles intermedios calificados, se encarecen los procesos productivos, cae la productividad y se profundiza la dependencia tecnológica. Esto impacta directamente en el desarrollo regional y también hay un efecto social profundo. Cuando la educación técnica se debilita, se achica el horizonte del futuro de miles de jóvenes”, planteó.

Finalmente, Salvetti sostuvo que “la decisión del Congreso es profundamente preocupante y no sólo por el ajuste en sí, sino porque expresa una renuncia explícita a pensar la educación técnica como política estratégica de desarrollo". "En un momento en donde el país enfrenta crisis productiva, social y laboral, la educación técnica debería ser una herramienta central para salir adelante", apuntó.

“Lo más grave es que no se observa ninguna propuesta alternativa para mejorar y fortalecer la Educación Técnico Profesional. El Congreso termina funcionando como un engranaje servicial de la lógica de la “motosierra”, ejecutando el ajuste sin discutir sus consecuencias reales sobre las escuelas, los estudiantes y el entramado productivo”, subrayó.

Y para finalizar, expresó que el debate que debería darse en la sociedad va más allá del equilibrio fiscal: “Deberíamos discutir qué modelo de país queremos. Si aspiramos a una Argentina con industria, energía, producción de valor agregado, innovación tecnológica y empleo de calidad, entonces la educación técnica tiene que ocupar un lugar prioritario y sostenido en la agenda pública”, convocó.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias