Agostina Medina, una oficial de la Policía Bonaerense de 27 años, permanece internada en estado delicado luego de haber recibido cinco disparos durante un tiroteo con motochorros en la localidad de Burzaco.
Los médicos confirmaron que la vida de la víctima no corre peligro. Sin embargo, advirtieron que podría no volver a caminar, ya que uno de los proyectiles quedó alojado en la médula espinal.
Producto del enfrentamiento, resultó herido también su pareja, el sargento Ezequiel Ledesma, quien recibió dos disparos en ambas piernas y continúa internado en un hospital de Lanús, fuera de peligro.
El hecho ocurrió alrededor de las 21 horas del sábado pasado en la intersección de la Ruta 4 y la calle Larrea, cuando dos delincuentes armados intentaron robarle la motocicleta a Ledesma. Medina circulaba detrás, a bordo de un automóvil, y al advertir que los asaltantes le habían sustraído el arma reglamentaria a su pareja, descendió del vehículo, se identificó como policía y se produjo un intenso tiroteo.
Durante la balacera, ambos efectivos fueron alcanzados por varios disparos. Los agresores lograron huir con el arma robada y dejaron a los policías heridos sobre el asfalto. Minutos después, personal policial y ambulancias arribaron al lugar y trasladaron de urgencia a las víctimas al Hospital Meléndez.
Los médicos constataron que Ledesma presentaba heridas de arma de fuego en ambas piernas y dispusieron su derivación a la Clínica Modelo de Lanús. En tanto, el cuadro de Medina resultó mucho más grave: sufrió cinco impactos en la zona lumbar, glúteos, pierna y mano izquierda.
El temor de que no vuelva a caminar
La oficial fue sometida de urgencia a una intervención quirúrgica, en la que lograron estabilizarla y retirar tejido renal dañado. No obstante, las esquirlas de uno de los proyectiles provocaron lesiones en la columna vertebral.
Tras los primeros estudios, los profesionales confirmaron el peor escenario: Medina no presenta movilidad ni fuerza en las piernas. Un proyectil quedó alojado a la altura de las vértebras L1 y L2, comprometiendo el canal medular. Además, padece un trauma renal y hepático de grado 3, junto con múltiples lesiones.
Posteriormente, fue derivada a la Clínica Fitz Roy, en la Ciudad de Buenos Aires, donde permanece internada en terapia intensiva bajo estricto control médico. El equipo de salud indicó que las posibilidades de que recupere la movilidad son inciertas y dependerán de la evolución tras una nueva cirugía destinada a extraer el proyectil y descomprimir la zona afectada.
Fuentes policiales informaron que la familia de la joven oficial recibe contención y acompañamiento desde el primer momento. La investigación quedó a cargo de la Justicia de Lomas de Zamora, que ordenó la restitución de los vehículos secuestrados y continúa con las tareas para identificar y detener a los responsables del ataque.