Por: Federico Cedarri
Uno de los temas que sin dudas concentrará la atención en este 2026 y tiene que ver estrictamente con el ámbito legislativo es el proyecto de reelección indefinida para alcaldes.
El kicillofismo ya avisó públicamente, mediante el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, que impulsará un proyecto de Ley para permitir que los alcaldes puedan presentarse a elecciones sin ningún tipo de impedimento las veces que lo consideren necesario de manera consecutiva.
Vale aclarar que en el 2021 se le practicó una modificación a la ley 14.836, prohijada por el massismo y el entonces vidalismo en 2016, donde se interpretó que el espíritu de la normativa debía comenzar a regir a partir del 2019, luego de su promulgación, por lo que muchos intendentes lograron con esta jugada del oficialismo en conjunto con el larratismo y el abadismo poder presentarse nuevamente en el turno del 2023.
En rigor, la ley vigente actualmente reza en su letra que tanto los legisladores provinciales como los concejales e intendentes podrán extender su mandato, si detentan el acompañamiento popular necesario, hasta dos mandatos consecutivos.
El kicillofismo aparece como el principal interesado en avanzar con esta movida porque detenta en su movimiento Derecho al Futuro a la mayoría de los alcaldes peronistas que tienen vedada su postulación en 2027. Los seguidores del Gobernador aspiran a garantizarse que ante una candidatura presidencial del mandatario cuente con el arrastre imprescindible de los intendentes que colaboraron fehacientemente en el triunfo rotundo de septiembre pasado.
Por el momento, la propuesta del kicillofismo ha cosechado rechazo en buena parte del abanico opositor y tomando en cuenta la importancia estratégica que adquiere en esta nueva composición legislativa La Libertad Avanza, sobre todo en la Cámara Baja provincial, al mandatario podría dificultársele de sobremanera la búsqueda de apoyos para sancionar una iniciativa de este tenor.
El PRO y el espacio de los Passaglia, Hechos, también deslizan su rechazo a esta jugada que esbozan los alcaldes cercanos a Axel Kicillof, mientras que el abadismo cerró un trato de trabajo en interbloque con la Coalición Cívica que rechaza de manera tajante las reelecciones indefinidas.
De todos modos, el principal inconveniente para el Gobernador bonaerense es la contundente negativa del Frente Renovador de Sergio Massa a avanzar con cualquier iniciativa que destruya el espíritu de lo votado en 2016, donde el tigrense fue uno de los principales arquitectos en la redacción de la normativa que le propinó coto definitivo a las reelecciones indefinidas. El massismo ostenta 10 legisladores en la Cámara Baja provincial y 3 senadores, un número muy auspicioso que podría hacer naufragar sin más la intención del kicillofismo de avanzar con la derogación de la normativa votada en los albores del vidalismo.
El kirchnerismo, en tanto, mantiene una posición cauta, si bien jugó fuerte en el 2025 intentando desechar el artículo de esta ley que eximía de la reelección indefinida a legisladores y concejales amparándose en la reforma constitucional del 94, finalmente la propuesta naufragó en la Cámara Baja ante la falta de acompañamiento del massismo que entonces sentó bandera en su oposición a cualquier modificación a la ley 14.836: el PRO y el abadismo también se posicionaron en la vereda de enfrente.
En aquel momento, los legisladores referenciados en el cristinismo habían advertido que el año para dar la discusión por la reelección indefinida de los alcaldes era el 2026, sin calendario electoral, por lo que se estima que acompañarían a priori una movida que vaya en ese sentido.
En la Cámara Baja provincial, el kicillofismo tendría muy cuesta arriba la cuestión, es que necesita 47 manos para llegar a la mayoría simple y con el apoyo del cristinismo llegaría a 28 manos: al rechazo del massismo se le sumaría además el de la diputada Cintia Romero del sector de Juan Grabois.
Si bien habría una predisposición para acompañar la movida del kicillofismo de parte de los dialoguistas en sus dos variantes, los 4 diputados conducidos por Gustavo Cuervo y los 3 legisladores de Unión y Libertad capitaneados por Fernando Rozas, el número se acercaría a las 35 manos levantadas, lejano de los 47 necesarios.
Los seguidores del Gobernador también podrían quedarse con los tres votos del bloque disidente centenario UCR- Unión Cívica Radical que conduce Alejandra Lordén y que reporta al foro de intendentes centenarios en el cuál hay algunos alcaldes que no podrán acceder a un nuevo mandato: aún así el kicillofismo quedaría a nueve manos de conseguir la mayoría simple.
En el Senado, el panorama asoma más condescendiente, ya que el oficialismo sumaría 20 voluntades, descontando a los 3 legisladores massistas y al titular provincial de Patria Grande Federico Fagioli que no acompañarían. Sumando a los tres legisladores del bloque de Unión y Libertad de Sergio Vargas el peronismo arañaría los 23 votos y el restante apoyo para lograr la mayoría simple de 24 podría devenir de la radical fernandista Natalia Quintana.
Así las cosas, una iniciativa del Ejecutivo que contemple la reelección indefinida de los intendentes ingresaría por el Senado, donde el camino luce apetecible para un rápida aprobación, y luego desembarcaría en la Cámara Baja con un contexto que asoma complejo para las intenciones del kicillofismo.