martes 13 de enero de 2026 - Edición Nº2596

Policiales | 13 nov 2025

Aseguró que las denuncias son falsas

Causa Clementi: la esposa del médico cuestionó el proceso judicial y el rol de los medios

La jueza María Elisa Reghenzani afirmó que las denuncias contra su marido son infundadas. “Nos ha devastado, ha vulnerado nuestro buen nombre y honor”, expresó. También cuestionó el tratamiento judicial y mediático del caso.


"Nos ha devastado", aseguró a Política del Sur la jueza María Elisa Reghenzani, esposa de Diego Javier Clementi, el ginecólogo que está imputado por abusos sexuales reiterados en una clínica privada de Burzaco. Semanas atrás comenzó el juicio en su contra, al menos 10 mujeres se presentaron como querellantes y testigos de la causa.

La esposa de Clementi asegura que las denuncias contra su marido son falsas. “Es una situación que afecta a toda la familia y nos ha llenado de una angustia impresionante. Nos ha devastado, ha vulnerado nuestro buen nombre y honor. Nos ha destruido como familia”, afirmó.

“Se vulneran todas las garantías constitucionales y sobre todo el principio de inocencia. Desde un principio en que surgieron estas denuncias que estaban archivadas, mi marido fue declarado culpable por la sociedad. Su foto fue publicada en todos los medios”, detalló Reghenzani. Cuestionó el tratamiento mediático del caso y señaló a medios de comunicación como C5N y Telefe, que dieron voz a las supuestas víctimas.

Asimismo, aseguró: “Mi marido es médico hace 35 años y tiene todas las especializaciones. Era jefe de servicios en el Hospital Evita de Lanús, cargo que consiguió por concurso y oposición de antecedentes. Ha hecho todas las especializaciones, tanto en nación como en provincia. Es docente universitario asociado, una persona que se dedicó siempre a su profesión y al estudio. Y de repente que cuenten hechos tan brutales que jamás cometería un profesional de la salud, fue impactante”.

En línea con esto, contó que fue víctima de extorsión y sufrió un atentado en el Juzgado en el cual trabaja. “Me rompen todo el juzgado por una resolución que debía sacar en un concurso de un diario muy conocido. En ese momento no lo tomé como una extorsión. Después, me recursan con causa, hago un informe objetivo acerca de las razones por las cuales podría existir o no la recusación. La Cámara resuelve que no había motivos para recusarme”, comentó.

Y continuando con su relato, señaló: “Llaman a mi marido por teléfono, una tal María Alvado, y le dice que había cuatro causas que se encontraban archivadas por prácticas médicas porque no existían delitos, no se había producido ningún tipo de abuso ni delito, y que esas causas las iban a sacar de archivo y publicar en Télam. También dijo que se podía arreglar de otra forma, que nosotros no entendimos cuál era la forma”.

“Nos dimos cuenta que estaba relacionado con mi profesión porque el 1° de mayo lo escrachan en todos los medios con estas causas que estaban archivadas. Sale en Télam, Clarín, en Diario Popular, que es el diario de Avellaneda. Me recomiendan ir a ver a un abogado y a este abogado le interesó mucho mi juzgado. Me dijo que se podía ofrecer como operador en mi juzgado. Jamás había sufrido una cosa así y hace 38 años que trabajo en la justicia. Y le dije que de ningún modo”, sostuvo.

Y agregó: “Me dijo que él manejaba C5N y que íbamos a ser escrachados. A partir del 1° de mayo, fuimos escarchados en todos los medios”. Luego, conoció la existencia de una cuenta de Instagram donde se estaba buscando a pacientes del Dr. Clementi que hubieran sufrido abusos y a partir de allí dio con la abogada que estaba asesorando a las víctimas. “Me di cuenta que la abogada era la subsecretaria de DD. HH. del Ministerio de Justicia de la Nación, una funcionaria pública involucrada en una causa para escrachar a un ginecólogo”, denunció.

Después de conocer este dato, se realizó la denuncia en la Policía y terminó en la misma fiscalía donde se encontraban las denuncias contra Clementi. “Jamás le prestaron atención a esa denuncia”, lamentó Reghenzani.

Por otro lado, explicó que “lo que se utiliza es la Convención de Belém do Pará y la CEDAW, la ley contra todo tipo de violencia contra la mujer. Pero se está haciendo un abuso, al punto de que estas convenciones establecen que la mujer no miente y no es verdad. Y se están violando las garantías constitucionales del debido proceso legal. Ya no hay derecho de igualdad, la mujer está en un pedestal superior”. 

“La mujer no miente y tiene derecho a todo, es víctima y no se la puede revictimizar. Y la mujer miente y exagera en los hechos. Eso se puede ver durante el transcurso del proceso”, subrayó, al tiempo que comentó: “Las pacientes de mi marido comenzaron describiendo hechos que no eran delitos y terminaron hablando de delitos aborrecibles, espantosos. Sus dichos son horrorosos, hechos espantosos que ni un monstruo los haría”.

Por último, expresó: “Se han culminado de producir las pruebas que correspondían a las denunciantes y ahora toca el momento de mi marido de producir sus pruebas. No sabemos cómo va a ser el desenlace, pero lo que puedo asegurar es que todo este trance que estamos viviendo no se lo deseo a nadie”.

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