

Por: Federico Cedarri
En el ámbito de la Legislatura bonaerense hay una relativa calma, que adquiere notoriedad en las semanas previas a cada elección que se lleva adelante en la provincia de Buenos Aires.
Si bien los legisladores se encuentran en campaña transitando la recta final hacia el 7 de septiembre, hay algunas especulaciones que comienzan a adquirir visos de posibilidad sobre lo que se aproximará en el Parlamento luego de los comicios.
En rigor y como viene informando PDS, está esperando su tratamiento en el Senado provincial el proyecto del Ejecutivo de solicitud de endeudamiento por el equivalente a 1045 millones de dólares y la emisión de Letras del Tesoro bonaerense por el equivalente a 250 millones de dólares.
El expediente también persigue prorrogar las emergencias hasta diciembre de 2026 y dar caducidad a las deudas de los municipios con la provincia por los fondos covid y de suma fija.
Lo concreto es que más allá de tener despacho de la comisión de Presupuesto e Impuestos por la mayoría peronista, esta iniciativa no tiene el consenso ni del radicalismos en sus ahora dos variantes ni del PRO: si bien los alcaldes están sumergidos en la campaña ya habían desechado de plano la propuesta del gobernador de darles un fondo para obras con el ocho por ciento del total de la deuda tomada.
Se presume que el expediente podría quedar archivado ya que los intendentes se preparan para acelerar la discusión por el Presupuesto y la Ley Impositiva del año entrante.
En rigor, ya comienza a tomar cuerpo la versión de que el Gobernador adelantaría los tiempos del debate de ambos proyectos: analiza enviar los expedientes a fines de septiembre o principios de octubre con el objetivo de que se discutan antes del recambio legislativo.
El mandatario descuenta que más allá de los resultados del 7 de septiembre, La Libertad Avanza conseguirá más butacas de las que pone en juego y se reducirá la representación radical y del PRO, por lo que prevé un escenario más complejo para juntar voluntades, sobre todo en lo que tiene que ver con el pedido de un posible endeudamiento que para aprobarse, como ya viene adelantando este portal, necesita imperiosamente de los dos tercios de ambas Cámaras.
No obstante, si el Gobernador avanzara como todo indica con esta jugada de mandar los expedientes para tratarse antes del cierre de la actual composición parlamentaria nada indica que se le hará sencilla la cuestión.
Vale la pena recordar los antecedentes de fines de de 2024, cuando los negociadores kicillofistas no pudieron anudar un acuerdo con La Cámpora y sectores de la oposición enrolados en el PRO y la UCR y el Presupuesto tuvo que ser prorrogado.
Las tensiones entre el camporismo y los soldados del Gobernador no se han aminorado desde entonces más allá del trabajoso acuerdo electoral al que arribaron para las elecciones de septiembre.
Se menciona, además, que Kicillof podría también incluir dentro del proyecto de Presupuesto la prórroga de las emergencias que tampoco pudo aprobarse en la Legislatura en el primer semestre: el Ejecutivo insistiría en que las mismas se extiendan hasta diciembre del 2026.
Una de las cartas que -se vislumbra- podría esgrimir el mandatario provincial para intentar que tanto el Presupuesto como la Ley Fiscal aceleren su tratamiento antes del 10 de diciembre tiene que ver con la inclusión en el paquete de negociación de los cargos en los órganos provinciales como la Contaduría General, sillas en el Directorio del Banco Provincia y sobre todo los cuatro lugares vacantes en la Corte Suprema de Justicia bonaerense.
Como informó oportunamente PDS, el radicalismo abadista ansía quedarse con uno de los escaños mientras que La Cámpora y el massismo no se quedan atrás y detentan otros dos sillones: al kicillofismo le quedaría el último de los lugares en juego.
El espacio del partido centenario que se continúa referenciando en el senador nacional marplatense tomó la conducción del bloque UCR + Cambio Federal del Senado con Ariel Bosdaisco, corrió a los dos dirigentes cercanos a Miguel Fernández, Agustín Máspoli y Alejandro Cellillo, y con sus seis voluntades podría convertirse en clave para un oficialismo que necesita construir acuerdos para acercarse al número mágico de 31 senadores que le permita llegar a los dos tercios necesarios para aprobar cualquier solicitud de endeudamiento.
Habrá que aguardar los movimientos del mandatario bonaerense luego de trascurrida la elección del próximo 7 de septiembre, trascendental para sus aspiraciones presidenciales.
Lo cierto es que mientras tanto, en la Legislatura bonaerense ya empiezan a prepararse para encarar con la actual composición parlamentaria la rosca por un paquete de leyes que contendría al Presupuesto, Ley Fiscal, un posible endeudamiento y la prórroga de las emergencias.