Este viernes la provincia de Buenos Aires presentó formalmente una propuesta de aumento salarial a los gremios estatales y docentes, pero varios de los sindicatos la rechazaron. Según se informó, la oferta consistió en una suba de haberes del 1,6 por ciento a partir del 1º de agosto y del mismo porcentaje desde octubre, que se cobraría en septiembre y noviembre. Entidades sindicales como la FEGEPPBA y ATE Provincia dejaron entrever que la propuesta oficial fue de un 3,2 por ciento de agosto a octubre, a pagar en dos tramos: 1,6 por ciento en agosto y 1,6 por ciento en octubre. Esto llevaría el acumulado de enero a octubre a un 23,7 por ciento.
En tanto, el ofrecimiento consiste en que los dos tramos de aumento se calculan sobre la base salarial del mes de julio, alcanzando así un 3,2 por ciento acumulado. Este diario pudo saber que tras el primer encuentro del lunes, donde sólo hubo confirmación de ajuste salarial pero no se habló ni de fechas y de porcentajes, la reunión se había pactado para hoy a las 15 en el Ministerio de Trabajo bonaerense, pero finalmente se adelantó y se llevó a cabo de forma virtual.
Posteriormente fue el turno del encuentro con los docentes, también por videollamada, que esperaban una propuesta similar. "Se pasó a cuarto intermedio hasta la semana que viene por considerarse insuficiente la propuesta", indicaron fuentes gremiales.
Tras la oferta de aumento salarial que hizo la Provincia, dos de los gremios estatales salieron a rechazarla por considerarla "insuficiente". Uno es ATE y el otro FEGEPBA. Este último aseguró en un comunicado que "consideramos esta propuesta claramente insuficiente, teniendo en cuenta el fuerte deterioro del poder adquisitivo y la crítica situación económica que atraviesan los trabajadores y trabajadoras del Estado".
En ese sentido reclamaron al gobierno "mejorar la oferta presentada, incorporando el mes de septiembre como tramo de recomposición salarial". También hicieron una batería de reclamos: Otorgar un aumento excepcional en los viáticos, acorde a la realidad económica actual; convocar de forma urgente a las paritarias sectoriales para abordar los temas pendientes; implementar una recategorización automática de una categoría para todos los trabajadores/as; avanzar en el traspaso gradual de bonificaciones al sueldo básico, comenzando por la Bonificación 545/15; garantizar que los aumentos salariales también incluyan a los jubilados; incorporar el pase a planta permanente de los trabajadores en situación de precariedad; y restituir el 3 por ciento de antigüedad, derecho histórico de los trabajadores estatales.
A esas demandas, la entidad que conduce Claudio Arévalo, sumó reclamos específicos. Entre ellos, un aumento diferencial para auxiliares de educación, la reubicación excepcional de una categoría y el pase a planta de todos los trabajadores temporarios.
Con este contundente rechazo, la administración de Axel Kicillof queda en una posición compleja. Ahora corre una carrera contrarreloj para mejorar la oferta y evitar un conflicto mayor con los gremios, quienes advirtieron que el malestar de las bases empieza a crecer y “no saben cuánto más pueden tolerar”.
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