domingo 14 de julio de 2024 - Edición Nº2048

Gremiales | 13 sep 2023

RECLAMO DESESPERADO

Crece la tensión en Garbarino: un despedido en huelga de hambre en el Obelisco

Un ex empleado de la empresa de electrodomésticos se encadenó el lunes en el centro porteño para reclamar por el pago de sueldos e indemnizaciones caídas. Ante la situación general, el grupo de cesanteados anunció una marcha para pedir respuestas a la Justicia.


Por: Diego Lanese

Luego de 12 años trabajando en la sucursal San Nicolás de Garbarino, Sebastián Peralta recibió un telegrama que lo desvinculaba de la empresa. Tras un largo conflicto, la firma de Carlos Rosales despidió a los últimos empleados, y entró prácticamente en quiebra. A Peralta como a sus 3.800 compañeros les deben varios meses de salario, más la indemnización por los años trabajados. En diciembre del año pasado, el juez de la quiebra definió un “pronto pago” para ellos, a partir de los recursos que aún genera la firma, para achicar lo adeudado. Pero en julio, los trabajadores recibieron 113 pesos, una suma ridícula que generó tensión. Ante esto, Peralta decidió viajar a Buenos Aires y encadenarse en el Obelisco, y anunciar una huelga de hambre. La medida es apoyada por el grupo de despedidos, que además marchará el 25 de septiembre para pedirle a la Justicia que dé respuesta a sus reclamos. “Nuestro temor es que van a seguir vaciando la empresa”, afirmaron.

 

Desde el lunes a la madrugada Peralta está encadenado y en huelga de hambre en el Obelisco, para reclamar que Garbarino le pague lo que le debe luego de 12 años de trabajo en la empresa. Ante la falta de respuestas de la Justicia, que mantiene el “pronto pago” pese a las cifras insignificantes que se pagan, el ex empleado viajó a la Ciudad de Buenos Aires y tomó la drástica decisión. Mediante un audio enviado desde su lugar de protesta, Peralta contó su situación: “Estoy en medida de fuerza, huelga de hambre y encadenado para reclamar lo que me corresponde de mis salarios caídos. Que Garbarino me pague la indemnización que corresponde por 12 años trabajados”. La decisión se tomó, según explicó, porque “estoy sin trabajo, mi esposa quedó desocupada hace un mes, y estoy muy desesperado por mi familia”. Para intentar contener al trabajador en esta situación, el Grupo de Trabajadores de Garbarino en Lucha se acercó para ofrecerle una carpa y acompañar de alguna manera su pelea.

“Nuestro compañero tomó la decisión de encadenarse al Obelisco debido a la falta de pago de la empresa, no solo la indemnización sino además sueldos, obra social descontada y no pagada, jubilación igual descontada, algo que sucedió durante más de un año y que no tiene solución”, dijo Gabriel Yapura, referente del grupo de cesanteados. Además, recalcó que una vez conocida la idea “se lo intentó calmar, contener, y lo vamos a acompañar porque según nos dijo está en una situación límite”. Por eso, desde este espacio adelantaron que van a ir organizando “una logística para que haya al menos una carpa en estos días de protesta”.  En diálogo con Política del Sur, Yapura se quejó de la inacción de Garbarino “una empresa que incumplió con todos los derechos que puede tener un trabajador, un caso gravísimo que dejó a muchas familias en la calle, 3.800 con problemas económicos enormes”.

 

La decisión de Peralta es extrema, pero simboliza el malestar que existe entre los despedidos, en especial luego que se confirmara el “pronto pago” de julio, que apenas sumo 113 pesos. Ante esto, decidieron lanzar una nueva protesta, esta vez presencial, luego de la acción virtual de diciembre. La misma se realizará el 25 de septiembre, cuando se conmemore el Día del Empleado de Comercio. La concentración está pensada en el Obelisco, para luego ir a la sede del juzgado que entiende en la quiebra. Ese día, según adelantó Yapura, “vamos a entregar una carta al juez pidiendo que vea la manera de acelerar todos los tiempos, como venimos reclamando. Esto no tiene solución, no vemos futuro y nosotros seguimos cobrando miserias, ni un alfajor podemos comprar con lo que cobramos cada mes”. 

El pedido de los trabajadores incluye que la Justicia evite las maniobras para vaciar de capital la firma, y se respete lo acordado respecto de los pagos de los sueldos e indemnizaciones caídas. “Las y los trabajadores despedidos de Gabarino vamos a salir a pelear por lo que nos deben. Lucharemos por lo poco que queda de lo mucho que hemos perdido en esta empresa vaciada por los hermanos Garbarino y su actual dueño Carlos Rosales”, concluyeron desde el grupo de despedidos mediante un documento. Yapura comenzó a pedirle al juez medidas para proteger el patrimonio de la empresa, a que el temor es que lo intenten sacar de la órbita de la empresa, y así dejar sin recursos a la Justicia para liquidarlos y pagar la deuda, una vez que se decrete la quiebra. “La sucursal Uruguay, el local histórico de Garbarino, está por cerrar las puertas. El miedo que tenemos es que es uno de los pocos capitales que tiene la empresa, junto con el local en Belgrano y las dos fábricas de Tierra del Fuego”, alertó.

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