martes 05 de julio de 2022 - Edición Nº1308

Provincia | 10 jun 2022

Halcones y palomas

Macri se mete en la escena bonaerense y siembra candidaturas para opacar a Santilli

El ex presidente levantó el perfil y le mostró las uñas al larretismo, impulsa a Grindetti y Ritondo para pelear por la gobernación. Es una incógnita el papel que desempeñará María Eugenia Vidal que acentuó sus bajadas al conurbano.


Por: Federico Cedarri

Es un decir vulgar en la política que cuando alguien lanza una candidatura para cualquier cargo con demasiado tiempo de antelación se le hace cuesta arriba llegar luego a la meta.

En cierta manera es lo que le está sucediendo al larretismo en la provincia de Buenos Aires. Si bien Diego Santilli ya tiene un proceso de instalación producto de su participación en las elecciones de medio término, no logra despertar el entusiasmo que para esta altura de los acontecimientos esperaba un ansioso Rodríguez Larreta que necesita de un candidato fuerte en la provincia para solventar sus sueños presidenciales.

Aún ningún intendente de peso del PRO ha salido a bancar con estridencias y a alinearse decididamente con el Colo, de hecho el jefe de gobierno porteño lo ha instado a que comience nuevamente a recorrer la provincia de Buenos Aires, y para despojarlo de otro tipo de responsabilidades lo ha relevado de su mesa de conducción política.

En cierto modo, los alcaldes son reacios a mostrarse a tanto tiempo de distancia de las elecciones PASO con algún candidato, ya que profetizan que en el 2015 tres meses antes de la elección surgió una candidata como María Eugenia Vidal que actuó como catalizadora de la disconformidad de grandes sectores contra la posibilidad de que Aníbal Fernández llegara al trono de calle 6.

Así las cosas, el larretismo también ha sufrido desprendimientos luego del protagonismo que ha adquirido en las últimas semanas el ex presidente Maurico Macri, que se inmiscuyó en asuntos de índole provincial como ordenar a los legisladores amarillos que no voten la ley de reforma del sistema previsional del BAPRO amparándose en la muletilla tan de moda por estos tiempos: genera un déficit fiscal producto del gasto indiscriminado del Estado para garantizar privilegios.

Lo curioso es que los diputados amarillos acataron en masa la orden de Macri aunque muchos responden a intendentes que en los idus de diciembre acompañaron la iniciativa de reelección de alcaldes y legisladores.

Mauricio Macri también juntó en sus oficinas de Olivos a los dos bloques amarillos de diputados y senadores provinciales, situación que disgustó de sobremanera al alcalde porteño que contaba a los legisladores bonaerenses como tropa propia.

Otra de las deserciones que tuvo el armado de Rodríguez Larreta es justamente el articulador de la campaña de Santilli en 2021, el intendente de Lanús, Néstor Grindetti.

Luego de su frustrada incursión en Independiente, el club de sus amores, el lanusense parece haber reconfigurado sus apetencias: pese a que Macri lo desautorizó en las negociaciones que venía llevando con el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, para darle coto a la sangría de recursos que significaría para la provincia el hacerse cargo de la catarata de juicios si la Corte Suprema bonaerense declara inconstitucional la ley de Vidal, Grindetti bajó los decibles y declaró por cuanto micrófono que se le puso adelante que su jefe era el ex presidente.

De  hecho, en los útimos días se comenzó a inundar de carteles el conurbano con la leyenda “Un intendente Gobernador”, donde Grindetti deja claro que jugará en el turno 2023 buscando el premio mayor.

Lo haría dentro de su agrupación “Hacemos Juntos” en la que cohabita con el intendente platense, Julio Garro, y un número de peronistas disidentes del kirchnerismo en el ámbito del Gran Buenos Aires.

La dispersión de las fuerzas amarillas y la proliferación de candidaturas naturalmente contribuye a opacar la figura de Santilli que hoy no tiene, salvo el apoyo sostenido de Rodríguez Larreta, un intendente provincial que se pasee con él por la provincia.

Mauricio Macri también mandó a la cancha bonaerense a Cristian Ritondo, el líder del bloque nacional del PRO: ¿Buscará el ex presidente que este despunte de candidatos esconda la irrupción de un tapado?.

Es el interrogante que desvela al larretismo que siente que se ha desdibujado su protagonismo mediático desde el preciso momento que Macri volvió a adquirir centralidad.

El factor Vidal

La ex mandataria nunca parece retirarse de la política bonaerense y para ratificar ese pensamiento en los últimos días acentuó sus recorridas por distintos distritos del conurbano norte, enclave donde se hace fuerte su alter ego, el diputado Alex Campbell.

Vidal sigue contando con el concuso de legisladores sueltos que no cuentan con estructuras municipales y que tienen muy poca preponderancia a la hora de juntar votos.

Sin embargo, que la ex mandataria vuelva las recorridas hace pensar que la opción Vidal está siendo contemplada pese al apoyo que a cada paso le brinda Larreta a Santilli.

Tampoco pasó desapercibido el gesto del peronista republicano Joaquín de la Torre, que pateó el tablero en el Senado bonaerense renunciando a la Vicepresidencia Segunda del Cuerpo y denunciando a sus ¿socios? larretistas y radicales como detentadores de cargos.

Se insiste en los mentideros políticos que de la Torre, a pedido de Macri, podría prestarle su estructura peronista en el conurbano a Javier Milei para contenerlo dentro del ala dura del PRO.

Ante este escenario Rodríguez Larreta se ha acercado paulatinamente a Emilio Monzó que había coqueteado con Patricia Bullrich y hoy aparece cercano y asesorando a la mesa política del Pelado.

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