domingo 22 de mayo de 2022 - Edición Nº1264

Provincia | 5 may 2022

Plan oficialista

El kirchnerismo profundiza su decisión de abroquelarse en la provincia de Buenos Aires

Ante el escepticismo económico, La Cámpora se apresta a redoblar los esfuerzos para tratar de retener el territorio bonaerense donde Kicillof quiere mostrase como el candidato natural. El massismo alineado con Máximo Kirchner en su estrategia provincial.


Por: Federico Cedarri

En el oficialista Frente de Todos la situación interna parece no atemperarse y la onda expansiva de los cruces amenaza con afectar la situación de aparente equilibrio político en el ámbito de la provincia de Buenos Aires.

Se descuenta que la alianza de La Cámpora con los alcaldes del conurbano permanece enhiesta y no se visualizan atisbos de conflicto, en cierta manera porque el pacto táctico que detentan los ha ayudado a quedarse con importantes resortes del Estado y la Legislatura provincial y no piensan resignarlos.

El gobernador Axel Kicillof que tomó hace rato partido por el kirchnerismo duro trata por todos los medios de que las rencillas entre la jefa y el albertismo no lo priven de seguir recibiendo un trato preferencial en lo que tiene que ver con los aportes del Estado nacional.

Vale la pena recordar que la provincia de Buenos Aires ha sido la gran beneficiada desde que en el 2019 el peronismo retornó al poder.

El mandatario se alineó en forma presurosa a la reunión convocada por Máximo Kirchner, titular del principal órgano partidario provincial, y al que también concurrió la esposa del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, la actual titular de AYSA, Malena Galmarini, dejando en claro que la prescindencia del massismo en el entuerto entre el Presidente y su vice no amilana su alineamiento con el kirchnerismo en territorio bonaerense.

La excusa de la institucionalización del Frente de Todos en la provincia fue una vez más la demostración de que La Cámpora profundiza la decisión de parapetarse políticamente en este terruño y que las huestes del massismo parece compartir esa estrategia.

El albertismo ante esta posibilidad se encuentra aislado, sus principales espadas bonaerenses que son el ministro de Obras Públicas nacional, Gabriel Katopodis, y de Desarrollo Social, Juanchi Zabaleta, fueron desestimados de la junta partidaria por lo que la interna parece haber quedado palmariamente al descubierto esbozando una peligrosa fragilidad en la representación provincial de Fernández que hasta no hace mucho tiempo se imaginaba disputando terreno al kirchnerismo.

Pero más allá de esos desaguisados, lo que verdaderamente preocupa al mandatario bonaerense es el andar de la economía, una inflación desbocada que en abril estaría nuevamente por arriba del 6% trasunta un malestar inocultable: no solamente por la erosión salarial que sufren los estatales que exigen recomposiciones más aceleradas que las pactadas hace dos meses, sino por el tremendo impacto que la remontada del precio de los alimentos tiene en el segundo y tercer cordón del conurbano bonaerense donde por su densidad poblacional son geografías capaces de volcar una elección.

Y lo que es aun peor para el oficialismo, y en esto comparten desazón con la oposición de Juntos por el Cambio, las mediciones de opinión están comenzando a registrar un incremento sustantivo en la imagen del economista libertario Javier Milei en el nicho de jóvenes sub 25 en el mismísimo conurbano bonaerense, el patio trasero del peronismo: “Milei está creciendo en los pibes y pibas que se muestran desesperanzados con las opciones tradicionales ante la crisis económica”, explicó sucintamente a este portal un legislador justicialista con el rostro severo.

Kicillof acelera su campaña de instalación hacia el 2023

Ante este escenario disruptivo en cuanto a las expectativas de los ciudadanos, el mandatario bonaerense puso primera y comenzó el periodo que en su entorno denominan de consolidación de la candidatura.

La intención de Kicillof es mostrase ante el electorado bonaerense y también hacia adentro del Frente de Todos como el candidato natural hacia el decisivo año electoral que se aproxima.

No oculta ante los propios su desconfianza en que el desplazamiento de las acciones del kirchnerismo hacia la provincia de Buenos Aires pueda plantarle otros nombres no tomando en cuenta la apetencia del Gobernador.

Será crucial la decisión que alumbre Cristina Kirchner sobre su supuesta participación en la oferta bonaerense como candidata a senadora nacional, tratando de traccionar de arriba hacia abajo en el populoso conurbano donde su imagen cosecha un número interesante de adhesiones que bordea el 40% por ciento.

En el entorno de Kicillof razonan que con esa base de votos en aquellos populosos distritos necesitarán hacer una elección decorosa en el interior bonaerense, y es por eso que el mandatario llevará promesas de obras que apuntalen su plan reeleccionista a las principales ciudades de tierra adentro donde sabe que necesitará mejorar la performance de noviembre pasado para poder continuar cuatro años más en el poder.

Kicillof suma por estos días un cono de incertidumbre enmarcado en el temor de que su ministro de la Producción, Augusto Costa, pueda abandonar la gestión provincial: uno de los funcionarios mejor valorado por el Gobernador estaría en un lugar preponderante entre los candidatos que el kircherismo podría apalancar al Ministerio de Economía nacional si es que finalmente la embestida final que ensaya la agrupación otrora juvenil contra Martín Guzmán sale airosa.

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