viernes 26 de febrero de 2021 - Edición Nº3909

Gremiales | 19 feb 2021

ANALISIS

El PJ y Ganancias, la “zanahoria” para lograr unidad dentro de la CGT

El gobierno busca alinear a todos los sectores del movimiento obrero, pensando en el año electoral y las peleas que se vienen. Para eso, incorporó a referentes de varios sectores en la futura conducción del peronismo nacional. Además, busca su apoyo para el proyecto massista que reforma el impuesto a las Ganancias, un viejo anhelo del sector.


Por:
Diego Lanese

Por la pandemia, las elecciones de la CGT que debían realizarse en agosto del año pasado fueron postergadas para este 2021, aunque por el momento no hay fecha cierta para su realización. A fin de febrero vece la extensión de los mandatos, y por la situación sanitaria se da por hecho su prórroga, hasta que la circulación del coronavirus sea menor. Lo cierto que más allá de cuándo se realice el confederal, lo que está claro es que la interna de la central obrera está lejos de lograr la unidad, algo que preocupa a la Casa Rosada. Es que el movimiento obrero es parte importante del Frente de Todos, y el temor es que las fricciones internas terminen repercutiendo en el armado político, en especial en un año electoral. Para evitar esto, la dirigencia sindical recibió dos “zanahorias” para mantenerse dentro del oficialismo: por un lado, lugares en la lista de unidad del PJ, que confirmará esta semana la presidencia del presidente Alberto Fernández. Por otro, un viejo anhelo del sector: una reforma del Impuesto a las Ganancias. Dos incentivos para que los grupos internos cegetistas se mantengan calmos por lo menos hasta que el panorama electoral sea más claro.

 

El armado de la lista de autoridades para conducir al PJ nacional es una prueba del equilibrio que busca hacer el gobierno respecto de su relación con los gremios, en especial los enrolados en la CGT. En estos días se conoció el borrador de la lista que encabeza el presidente, y que se cree será la única, más allá de los intentos de Alberto Rodríguez Saa de presentar una nómina propia. En el listado, la lista oficial tiene una importante presencia sindical, de todos los sectores del actual armado interno. Como era de esperarse, el primero en aparecer es Héctor Daer, cotitular de la CGT y amigo personal de Alberto Fernández, que se ubica en el séptimo lugar, como consejero por la provincia de Buenos Aires. Daer fue en algún momento el bendecido por el presidente para conducir una hipotética central obrera unificada, pero los desacuerdos internos generados durante el 2020 alejaron esta posibilidad.

 

Luego de Daer, figuran en la lista del PJ Hugo Yasky, diputado nacional y titular de la CTA de los Trabajadores, en el 17° lugar, también como consejero por la Provincia. Equilibrando las cosas, Pablo Moyano, líder del Frente Sindical para el Modelo Nacional y referente de los sectores combativos está en el puesto 19° de la nómina. El titular del SUTERH, Víctor Santa María, se ubica en el puesto 49° como consejero por la Ciudad de Buenos Aires; el metalúrgico Antonio Caló, se ubica en el puesto 53° también como consejero por la Ciudad. Ricardo Pignanelli, titular de SMATA, se encuentra en el puesto 73° como consejero por la Provincia. También tienen lugares José Luis Lingieri, el bancario Eduardo Berrozpe y el canillita Omar Plaini, lo que marca el intento de dar la mayor representatividad del movimiento obrero en la futura conducción del peronismo nacional. Pese a esto, la participación de los representantes de los trabajadores es bastante reducida comparada con el peso logrado por gobernadores y sectores del kirchnerismo.

 

Ganancias

 

La otra propuesta del oficialismo para alinear a los sindicalistas es el proyecto para modificar el Impuesto a las Ganancias. El tema es vital dentro de los gremios, y fue la bandera usada por muchos dirigentes para romper filas con Cristina Fernández de Kirchner en su segunda administración. Por eso, el proyecto presentado por el presidente de la cámara de Diputados Sergio Massa puede servir aún más que los lugares en el PJ para sumar voluntades gremiales. La iniciativa busca fijar el mínimo no imponible en 150 mil pesos, una forma de sacar del tributo a muchos asalariados. El retraso en la actualización de las escalas y la inflación hacen que la propuesta tenga un amplio consenso en los gremios, el oficialismo y sectores de la oposición.

 

Ante la propuesta, los gremios acercaron algunas inquietudes, e incluso sumaron una serie de mejoras a la iniciativa, marcando que la “zanahoria” tuvo su efecto. En este sentido, Facundo Moyano, hijo del líder camionero y aliado de Massa en el plano político, acercó una propuesta para que el aguinaldo, las horas extras y los viáticos no estén alcanzados por este tributo, ampliando el beneficio del proyecto. La propuesta cuenta con el aval del Frente Sindical, el “ala dura” de la CGT, que reúne al bancario Sergio Palazzo y el clan Moyano, y que desde hace tiempo busca un cambio en la conducción de la CGT.

 

Desde el entorno del titular de la cámara baja, estiman que de aprobarse el proyecto alcanzará a unos 1.250.000 de trabajadores. La intención del Frente de Todos es sancionar el proyecto en las sesiones extraordinarias, ya que el presiente incluyó la propuesta en el temario, a través de un decreto. Tras la incorporación del tema al período extraordinario, el Frente de Todos tiene previsto convocar a una reunión informativa de la comisión de Presupuesto y Hacienda, que conduce el oficialista Carlos Heller, donde expondrán funcionarios del equipo económico y de la AFIP.

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