lunes 28 de septiembre de 2020 - Edición Nº3758

Provincia | 15 sep 2020

Reminiscencia de una ajetreada sesión

Polémica encendida

Se extiende la controversia en torno a los 41 pliegos aprobados por el Senado el pasado jueves. Kicillof revisará cada nombramiento y desde Juntos por el Cambio analizan alternativas para contrarrestar la jugada.


Por:
Federico Cedarri

Cuando el pasada año, allá por el fin del mes de julio, antes de las PASO, la entonces mandataria provincial, María Eugenia Vidal, envió los pliegos de 42 aspirantes a cargo de jueces para cubrir vacantes en la justicia bonaerense lejos estaba de imaginar la avalancha de votos condenatoria de su gestión que sepultaron los ímpetus de continuidad.

En ese escenario, los meses subsiguientes fueron de análisis, concretamente el interrogante radicaba en la duda de si avanzar o no con el análisis de esos  pliegos, y la decisión consensuada con el entonces vicegobernador Salvador fue darle tratamiento express a los expedientes y cubrir los espacios antes del 10 de diciembre.

Desde el Frente de Todos, que en aquel momento comandaba la sagaz Teresa García, hoy devenida en responsable de la cartera política del gobierno de Kicillof, advirtiendo la posición cambiemista movió las piezas rápidamente y desactivó fugazmente la intentona, montada en la ola arrolladora de los resultados de las PASO.

Ante aquel contexto los pliegos fueron soterrados al arcón de los recuerdos.

Días antes de la votación, Kicillof pidió al Senado que devolviera los pliegos para una nueva revisión de las ternas que había elevado el Consejo de la Magistratura, pero Juntos por el Cambio avalado en su mayoría del Cuerpo desoyó esa petición y fue por todo: logró sacar los 41 dictámenes en el pleno de la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos y colar los expedientes en el Orden del Día para  llevarlo al recinto y votarlos en soledad con sus 26 votos propios.

Después de dar la discusión en el hemiciclo el espacio que comande el camporista, Gervasio Bozzano, optó por la retirada para restar legitimidad a la movida opositora.

La situación dió lugar a una zaga de declaraciones y comunicados que inundaron las redacciones, donde cada sector daba su relativo punto de vista de lo acontecido.

Desde el bloque de Todos trascendió que el apartamiento del recinto fue una jugada consensuada con el Poder Ejecutivo, a fin de generar un plafón que aprovechó el ministro de Justicia, Julio Alak, para asegurar  que el gobierno de Kicillof revisará cada nombramiento en forma minuciosa.

Desde el agrupamiento oficialista advierten sobre  la peligrosidad institucional de votar estos pliegos en mayoría ajustada: “un juez debe tener un respaldo unánime del Cuerpo para acentuar su legitimidad, sino el proceso se vuelve frágil y sin el consenso que necesita para ejercer su tarea”, razonan.

También encontraron el resquicio para alertar sobre lo que consideran un flagrante atropello institucional: “Si queremos una justicia que funcione, necesitamos jueces probos ratificados en procesos legítimos y con fuertes consensos”, subrayan.

En el campamento cambiemista rige el mutismo, es un secreto bien guardado  los movimientos que puedan desplegar ante la eventualidad de que el Gobernador bonaerense vete algunos nombramientos.

Ante la consulta de este medio, fuentes del bloque de Juntos por el Cambio del Senado solo se limitaron a comentar que el espacio aún no ha fijado postura al respecto: “No hemos hablado todavía sobre la posibilidad de avanzar en algún punto en común”, aseguran.

Sin embargo, en lo que parece ser un desmarque de la suerte que corra cada expediente, desde la bancada opositora explican que cada vetado deberá actuar en forma individual en vista de resguardar sus intereses: “El juez designado puede recurrir a la justicia, habrá que ver como se resolvería”, se desentienden.

Sin embargo dejan la puerta abierta para una jugada si la lupa del ministro Alak desestima muchos pliegos.

Enigmáticos solo responden: “Estamos evaluando otras alternativas”.

Si el Gobernador veta algunos pliegos, esos lugares deberán ser cubiertos por  alguien del resto de los postulantes que promovía el Consejo de la Magistratura. Y nuevamente la historia se repite: Kicillof deberá negociar con la oposición la aprobación de los nuevos pliegos

También están pendientes nombramientos en el directorio del BAPRO y entes de contralor que le pertenecen naturalmente a la oposición, y por último asoma el presupuesto 2021 prenda para discutir a cara de perro cada centímetro.

Un gran paquete de negociación en el que cada sector deberá aportar clarividencia  para alcanzar a desatar el nudo de la concordia.

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