viernes 29 de agosto de 2025 - Edición Nº2459

Gremiales | 8 abr 2019

TRANSPORTE EN CRISIS

La línea 60 reduce sus ramales y los trabajadores advierten sobre “despidos inevitables”

La empresa eliminó doce de los 19 recorridos que tiene a partir de una resolución que cuenta con el aval del Ministerio de Transporte nacional. Esto generó la protesta de los choferes y organizaciones vecinales, que dicen que muchos barrios “quedarán muy lastimados”. Además, rechazan la supuesta crisis que el grupo Dota esgrime para tomar la medida.


Por: Diego Lanese

Con el aval del Ministerio de Transporte de la Nación, la empresa Dota confirmó que a fines de marzo reducirá drásticamente los ramales de la tradicional línea 60 de colectivos. Su plan de transformación interna pasará de 19 recorridos a tan sólo siete. La medida afectará a miles de usuarios que usan este medio de transporte -que une el oeste y norte del Gran Buenos Aires con Capital Federal-, ya que entre otras cuestiones, sólo uno de los recorridos llegará a Plaza Constitución.

 

La firma justificó la medida en un intento de reestructurar la empresa, e incluso presentó ante las autoridades nacionales el procedimiento preventivo de crisis, previo a tomar medidas más drásticas. Pero los trabajadores de la línea rechazan la reducción y los argumentos usados por Dota, el grupo que maneja la empresa Monsa. Aseguran que detrás de esa decisión hay un ajuste, que traerá “inevitablemente despidos”.

 

El lunes pasado realizaron una actividad junto a organizaciones sociales y sindicales de distintos puntos, que denuncian además la situación de desamparo en la que quedan muchos vecinos de partidos por donde pasan los colectivos. En este sentido, desde la Comisión Interna aseguran que por los cambios, algunos pasajeros van a tener que pagar dos y hasta tres boletos por un trayecto que hasta ahora se hacía con un solo ramal. Si bien por el momento la eliminación no es legal, los choferes dicen que algunos cambios ya están ejecutándose de “manera ilegal”.

 

La semana pasada hubo una actividad en la cabecera de la empresa junto a entidades vecinas y sociales. Los trabajadores y los vecinos rechazaron el plan aprobado por el Gobierno para que la línea 60 reduzca a siete sus ramales, contra los actuales 19. El objetivo es visibilizar el tema, que generará problemas para viajes de miles de personas y que podría terminar en un ajuste y despidos.

 

“Nosotros y muchas organizaciones impugnamos el edicto que autorizó el Ministerio de Transporte”, explicó el delegado Néstor Marcolín. Según le dijo a Política del Sur, por el momento el cierre de ramales “no se formalizó, ya se está haciendo en algunos casos de manera ilegal”. “La medida busca achicar la empresa  y va a genera despidos. Seguramente esa va a ser una de las medidas que tome la empresa”, agregó Marcolín. Desde las organizaciones barriales aseguran que la falta de los diferentes ramales dejará a muchas personas sin transporte.

 

Según la información suministrada por la compañía y la decisión firmada por el Ministerio de Transporte nacional, los siete ramales de la histórica línea 60 tendrán los siguientes recorridos: ramal A: de Barracas a San Isidro; ramal B: de Rincón de Milberg (Tigre) a Barrancas de Belgrano, por Panamericana; ramal C: de la terminal de ómnibus de Escobar a Barrancas de Belgrano, por Panamericana; ramal D: de la terminal de ómnibus de Escobar a Barrancas de Belgrano, por Boulogne Sur Mer; ramal E: de Rincón de Milberg (Tigre) a Barrancas de Belgrano, por Fleming; ramal F: de la terminal de ómnibus de Escobar a Barrancas de Belgrano, por la Ruta 27; ramal G: de la terminal de ómnibus de Escobar hasta Plaza Italia y La Rural.

 

Por estos cambios -critica Marcolín-, algunos pasajeros deberán pagar “dos boletos por el mismo tramo”. “Hay gente que tendrá que pagar hasta tres boletos. Por ejemplo, en el barrio Rincón de Milberg, en Tigre, los vecinos deben tomar una línea municipal para llegar al 50, y de allí, si van a Constitución, tendrán que tomar el primer colectivo hasta Barrancas de Belgrano y después otro a Plaza. Dejaron barrios muy lastimados”, describió el delegado.

 

Además de la reducción de ramales, en la empresa se vive un clima de incertidumbre, ya que Dota pidió el preventivo de crisis que presentó ante autoridades laborales. Según  dijo Marcelo Pasciuto, titular de Monsa, estos cambios “beneficiarán a los choferes, que ya no manejarán más de tres horas, y a los pasajeros, con mayor frecuencia en el servicio". En declaraciones radiales, sostuvo que se toman estas decisiones para “reestructurar la empresa y no despedir gente”.

 

Sin embargo, Marcolín no cree en esas declaraciones radiales. “Dota siempre hace este tipo de maniobras cuando asume el control de una empresa, ya lo hizo en 57, 271, en la empresa San Vicente; asumen y eliminan ramales”. En este tiempo -aseguró-, “nunca cumplió lo que estipulaba la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CRNT) en materia de recorrido o de horarios. Cuando tenían que mandar unidades cada ocho minutos, lo hacían cada 40, por eso la pérdida de pasajeros la provocaron ellos mismos”.

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