

Choferes de la empresa San Vicente, que tiene diez líneas de colectivos en la zona sur del Conurbano, exigieron ayer frente a la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense la reincorporación del trabajador Victorio Gianella, quien habría sido despedido arbitrariamente.
La compañía de transportes comprende a las líneas 51, 74, 49, 177, 263, 370, 385, 388, 435 y 503, de las cuales el grupo DOTA está a cargo desde hace tres años. Según indicó Gianella, desde ese momento se empezó a "perseguir a los trabajadores", se dieron "suspensiones", se redujo la frecuencia de las líneas y se hizo un "vaciamiento" de la empresa.
El trabajador aseguró ayer en diálogo con Política del Sur que fue despedido con una "causal inventada". Según relató, el 15 de enero pasado tenía que manejar un colectivo de la línea 51, pero no pudo hacerlo porque la unidad tenía "problemas de frenos y el limpiaparabrisas roto". El chofer llevó el vehículo al taller mecánico y dejó constancia de las fallas. Sin embargo, el 6 de febrero fue despedido con el argumento de que se había negado a manejar otro colectivo nuevo.
Además, Gianella, quien tiene una fuerte actividad gremial dentro de la empresa, vivió una extraña situación el 21 de enero: fue insultado y golpeado por dos pasajeros que querían viajar hasta Constitución, pero el recorrido de la línea 51 se había acortado y llegaba sólo hasta la estación de Lanús. Los trabajadores aseguraron que una situación similar le pasó a otro conductor que también participa de la actividad sindical.
Sin embargo, el de Gianella no sería el primer despido. El chofer afirmó que "hubo otros casos que no salieron a la luz porque la empresa pone entre la espada y la pared" a los afectados y les exige que renuncien a cambio de ciertos beneficios. De esta manera, "la empresa logra dos despidos y diez renuncias", ejemplificó.
Otro de los casos de despidos fue el del chofer Ariel Bermúdez. El 4 de enero, los trabajadores iniciaron un paro para exigir su reincorporación, pero la medida se levantó cuando apareció en la empresa "una patota de 150 tipos" ajenos a las líneas de colectivos.
Protesta y audiencia en el Ministerio de Trabajo
Los empleados se concentraron ayer por la mañana en Burzaco, frente a la sede local del Ministerio de Trabajo bonaerense, porque para las 11 estaba prevista una audiencia en la que exigieron la reincorporación de Gianella.
Además de ese reclamo, los choferes aprovecharon la reunión con los representantes de la cartera laboral para dejar constancia del deterioro del servicio de las líneas de colectivo y para relatar las situaciones de violencia que sufrieron los dos trabajadores sindicalizados.
Desde la empresa aceptaron tratar de resolver el caso de Gianella, pero rechazaron el resto de los reclamos. Por eso, el 13 de marzo a las 11 habrá una nueva audiencia en la sede del Ministerio.
En la protesta estuvieron presentes trabajadores de las líneas 553 y 540 de Lomas de Zamora, militantes del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), la agrupación Convergencia Socialista y el Polo Obrero.