Desde que se decretó la quiebra definitiva de Garbarino, la que supo ser la principal cadena de electrodomésticos del país, se abrió un proceso que lejos de finalizar la disputa, la incrementó.
Primero apareció el pedido de la Sindicatura de la causa, que busca extender la responsabilidad a los anteriores dueños de la empresa, ante pruebas de un posible vaciamiento.
Luego, por la decisión de los despedidos de la firma, que quieren liquidar los bienes del dueño Carlos Rosales, para poder aumentar la posibilidad de cobrar los salarios caídos y las indemnizaciones.
En este último punto, el reclamo del grupo de cesanteados apunta a aumentar los fondos disponibles para liquidar en este proceso. Luego de una audiencia con el juez de la causa, ahora los ex empleados apuntaron a la necesidad de recibir apoyos en su nueva pelea. Para eso, le pidieron una “audiencia urgente” al líder mercantil Armando Cavalieri, para que respalde su pedido.
Mediante un documento presentado ante la Comisión Directiva de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS), los despedidos quieren que la entidad colabore con su representación legal, para poder seguir peticionando ante la justicia respecto de estos nuevos elementos que fueron surgiendo en la causa.
El pedido de respaldo dirigido a Cavalieri y la dirigencia mercantil fue realizado por el Grupo de Trabajadores de Garbarino en Lucha, en el marco de la nueva instancia que se abrió luego de la quiebra.
Los cesanteados quieren incluir los bienes de Rosales en la liquidación final de la empresa, en el marco de una causa paralela sobre el dueño de la firma. Mediante el documento, al que tuvo acceso Política del Sur, se solicitó “de manera urgente el respaldo de nuestra entidad gremial” para ese proceso que se abre.
Concretamente, el grupo pidió que el Departamento de Legales del sindicato mercantil “asuma nuestra representación y defensa técnica de manera simultánea en los dos expedientes judiciales clave donde se debate nuestro futuro alimentario”.
Las causas a las que hace referencia el pedido son la quiebra en sí de Garbarino y el concurso de acreedores de Rosales, que los despedidos –unos 4 mil según los cálculos –quieren unificar.
Además, se solicitó a la FAECyS que “arbitre de forma inmediata los medios para confeccionar y presentar las Verificaciones de Créditos de los compañeros que aún no han sido incorporados formalmente a las masas de acreedores en ninguno de los dos procesos”.
“Rogamos se garantice el reconocimiento del privilegio laboral que ampara legalmente nuestras acreencias”, agregó el texto.
El pedido para que el gremio mercantil colabore con el grupo de despedidos de Garbarino se da luego de críticas que algunos los referentes del espacio respecto del accionar de la entidad cuando estalló la crisis.
Ahora, en este nuevo escenario vuelven a intentar involucrarlos, comenzando por el histórico titular de la FAECyS. El último punto de reclamo apunta a los intentos de Rosales de cobrar salarios y otros beneficios supuestamente adeudados por Garbarino, una cifra millonaria que generó indignación. Respecto a este tema, pidieron que los abogados del sindicato “impugnen de manera directa y activa esta y cualquier otra maniobra de vaciamiento, defendiendo los pocos activos que quedan para que se destinen con prioridad absoluta a quienes realmente trabajamos y sostuvimos la firma”.
“Como trabajadores despedidos que aportamos y formamos parte de este gremio, solicitamos que no se nos deje en el desamparo técnico ante semejante ingeniería delictiva y empresarial”, cerró el texto, que lleva la firma de Gabriel Yapura, representantes del Grupo de Trabajadores de Garbarino en Lucha.
Según le confirmó a Política del Sur Yapura, en la actualidad los bienes de Garbarino que están saliendo a remate solo alcanzan a cubrir “poco más del 2 por ciento de la deuda que mantiene con los trabajadores, lo que significa la nada misma, el ‘pancho y la coca’ vamos a cobrar”.
Por eso, la convocatoria de acreedores que se le dictó a Rosales “abre una ventana”, ya que pueden ingresar a esa causa como deudores, e “ir contra los bienes” del dueño de Garbarino. Si se logra es “algo inédito y se sienta un precedente, que es si la empresa que te contrató no te paga puedas accionar contra los bienes del dueño”.
Por eso la importancia del proceso, y la necesidad de contar con un buen asesoramiento laboral. “Fuimos como un conejillos de Indias, una prueba de lo que vino después, con la reforma laboral y los despidos constantes de los últimos meses”, recalcó Yapura.
Respecto al pedido al gremio, aseguró que por ley “tenemos derecho a ese asesoramiento porque fuimos aportantes del gremio mes a mes”. “Si no nos ayudan, para que está un sindicato”, insistió el referente del grupo de despedidos. “Somos 4 mil familias que esperamos poder cobrar algo, sueldos que trabajadores e indemnizaciones fruto de los años de esfuerzos que le dimos a la empresa”, concluyó Yapura.
El juzgado que entiende en la causa de Rosales mantuvo como síndico al contador Jorge Fernando Podhorzer.
Al mismo tiempo, estableció los plazos formales para que los acreedores presenten las verificaciones crediticias y se procure un acuerdo que evite la liquidación definitiva del patrimonio personal de Rosales, quien compró Garbarino en el año 2020 y encabezó la última etapa operativa de la cadena antes de su colapso.
Según el propio fallo del juez, al que tuvo acceso Política del Sur, los acreedores “deberán presentar las peticiones de verificación y los títulos justificativos de sus créditos hasta el día 15 de diciembre de 2026, en el domicilio del sindico y en su caso conforme al protocolo de actuación informado mediante presentación digital de las verificaciones”. “Después de esa fecha se cierra”, recalcó Yapura, que dijo que lo mejor es “que nos presentemos todo como acreedores en el concurso de Rosales”.
“No quedarnos solo con el reclamo de Garbarino. Estar organizados para que ningún compañero quede afuera por falta de información”, concluyó.