La CGT celebró el Día de la Lealtad con un llamado a la unidad del peronismo, en una jornada que reunió a dirigentes sindicales, referentes políticos e intendentes bonaerenses en la sede de Azopardo. El encuentro se realizó este viernes, en la previa del 17 de octubre, con un mensaje que apuntó a las diferencias internas del justicialismo y a la necesidad de construir una alternativa electoral para 2027. Entre las presencias políticas se destacaron las de Julio Alak, intendente de La Plata, y Jorge Ferraresi, jefe comunal de Avellaneda, dos dirigentes que forman parte del universo político de Axel Kicillof. También participaron el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, y la jefa de Asesores del Gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez, en una actividad que tuvo al movimiento obrero como anfitrión y dejó señales sobre los vínculos entre el sindicalismo y el armado del mandatario provincial.
El reclamo de unidad atravesó los discursos de la jornada. Los referentes de la central obrera plantearon la necesidad de dejar atrás los egos y las vanidades para avanzar en una construcción común, en un contexto en el que las diferencias por la conducción del peronismo y las candidaturas para 2027 mantienen abierto el escenario de disputa.
El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, sostuvo que el peronismo debe volver a ofrecer respuestas a la sociedad y llamó a generar un ámbito de diálogo entre los distintos sectores. La central también buscó poner a los trabajadores en el centro de un proyecto político capaz de enfrentar al gobierno de Javier Milei.
En esa línea, el cosecretario general Jorge Sola reivindicó la necesidad de construir una propuesta que tenga a los trabajadores como protagonistas y convocó a superar las diferencias para avanzar en un proyecto común. Los mensajes sindicales se inscribieron en una fecha emblemática para el justicialismo, aunque atravesada por la fragmentación y las discusiones sobre el liderazgo del espacio.
La actividad incluyó además la lectura de una carta enviada por Axel Kicillof, quien hizo referencia a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y al derecho democrático de que el pueblo pueda elegir a sus representantes. El mensaje del Gobernador se incorporó a una jornada que reunió distintas referencias del peronismo, en la antesala de los actos separados que tendrán lugar este sábado. También estuvieron presentes el ex presidente Eduardo Duhalde y se proyectaron mensajes grabados de dirigentes sindicales como Hugo Moyano, Ricardo Pignanelli y Héctor Daer. El encuentro incluyó la presentación de la plataforma cultural Fuerza y un festival musical gratuito.
La convocatoria de la CGT se produjo en un momento en el que cada sector del peronismo busca consolidar su posición frente a la disputa por la conducción partidaria y el armado electoral. Mientras Kicillof intenta ampliar su construcción política y proyectarse hacia 2027, el kirchnerismo procura sostener la centralidad de Cristina y Máximo Kirchner, con los intendentes y el sindicalismo como actores de peso en las negociaciones.
En ese escenario, la presencia de Alak y Ferraresi en Azopardo sumó una señal de cercanía entre el sindicalismo y dirigentes vinculados al kicillofismo. El pedido de unidad de la CGT expuso, al mismo tiempo, una de las principales dificultades del peronismo: transformar la coincidencia frente al Gobierno nacional en una estrategia compartida para disputar el poder.
La conducción tripartita de la Central General del Trabajo utilizó el Salón Felipe Vallese como escenario para instar a la cúpula partidaria a postergar intereses individuales y enfocar los esfuerzos en las próximas instancias electorales presidenciales. En ese marco, el cosecretario general Cristian Jerónimo subrayó que la ciudadanía aguarda una respuesta diferente por parte de la dirigencia gremial y política, señalando además que el escenario actual obliga a luchar por sostener los derechos laborales vigentes frente a periodos pasados donde se discutía la expansión de beneficios.
En la misma línea, Octavio Argüello remarcó la importancia de resguardar las conquistas de los trabajadores e hizo un llamado explícito a las autoridades del Partido Justicialista para consolidar la unidad en torno a los principios doctrinarios del espacio. Por su parte, Jorge Sola afirmó la voluntad del movimiento obrero de impulsar un modelo de desarrollo nacional que ubique a los asalariados en el centro, frente a una gestión de gobierno a la que calificó como ajena a sus intereses.
El titular del Sindicato del Vidrio también cuestionó el despliegue estatal durante la reciente Marcha Federal Universitaria, denunciando la presencia de elementos infiltrados y el accionar de los mecanismos represivos. Jerónimo concluyó su intervención remarcando que el peronismo debe retornar al gobierno con la certeza de orientar su gestión a la resolución de las problemáticas concretas de la gente.
En tanto, en el corazón del movimiento nacional y popular, el estadio del Polideportivo Juan Domingo Perón desbordó de mística y militancia peronista, con juventudes; representantes gremiales, la CGT y las CTA; intendentas e intendentes bonaerenses; ministras y ministros del ejecutivo provincial y local; dirigentes, y toda la comunidad organizada para conmemorar el Día de la Lealtad. Ante más de 20 mil presentes, el intendente de La Matanza y presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Fernando Espinoza, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y la vicegobernadora, Verónica Magario, encabezaron la masiva convocatoria.
Durante el acto, Espinoza reafirmó las banderas históricas de Perón y Evita, convocó a la unidad y a construir un peronismo que represente a las nuevas generaciones, y expresó: “El pueblo de La Matanza salió a la calle a recibir a nuestro querido gobernador Axel en este nuevo Día de la Lealtad”. Y resaltó: “Una marea de jóvenes, trabajadores, docentes, representantes de clubes de barrio, entidades de bien público y jubilados; toda la comunidad salió a festejar este 17 de octubre”. “Hay que cambiar el rumbo económico y social. Hoy se sintió muy fuerte que la gente no da más y que nuestro pueblo dice: basta con este gobierno desastroso de Milei”, afirmó Espinoza.
En ese marco, Kicillof señaló: “Estoy muy agradecido con Fernando y con Verónica, porque acá, en La Matanza, Capital Nacional del Peronismo, hay un pueblo que da la batalla, que da la lucha, que lo hace con optimismo, con alegría y que no lo han vencido. En La Matanza se late tanto la crisis, con lo dura que es, como por dónde viene la salida, y por eso tenía que ser acá el 17 de octubre. Fue un acto y una fiesta, pero también el comienzo de un camino que va a terminar en una victoria”. Por su parte, Magario sostuvo: “Hace 81 años, hombres y mujeres realizaron aquella gesta histórica porque fue Perón quien supo interpretar sus necesidades y ampliar sus derechos”. “Hoy, frente a un plan económico que vino a destruir el trabajo de los argentinos, tenemos el compromiso de militar en cada rincón para cambiar este presente oscuro por un futuro inclusivo para todos y todas”, indicó.