Un nuevo fallo judicial ordenó al gobierno a que cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, lo que va achicando el margen de maniobra para el ejecutivo para seguir desconociendo, por lo menos de manera legal, la norma aprobada hace ya más de un año en el Congreso.
En la víspera de la Quinta Marcha Federal, que tendrá lugar el próximo 15 de octubre, la justicia volvió a arle un espaldarazo a docentes y nodocentes en su pelea para que se cumple de forma integral esta normativa, que entre otras cosas mejora sustancialmente los salarios del sector, además de las becas estudiantiles.
Pese a esta buena noticia, en pocas horas la dirigencia del Frente Sindical de Universidades Nacionales ratificaron la protesta y el plan de lucha iniciado hace cerca de un mes, ante la desconfianza que hay respecto al cumplimiento de la nueva orden judicial por parte de la gestión libertaria.
De hecho, desde la subsecretaría de Políticas Universitarias apeló la última medida. Esta semana, en el marco de esta larga pelea, los nodocentes realizará un paro en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), y ratificaron que la movilización de la semana que viene se realizará, por el “desapego del gobierno” a cumplir las leyes. En este contexto, se conoció un nuevo informe que confirma la baja de los ingresos del sector por 17 meses consecutivos.
En el marco de los preparativos para la Quinta Marcha Federal Universitaria, la FATUN, federación de gremios nodocentes de todo el país, lanzó un plan de lucha que contempla paros escalonados en distintas casas de altos estudios desde mediados de septiembre. Este 8 de octubre será el turno de la UNLZ, junto a otras casa de estudios, desde que el mes pasado se realizaron cuatro medidas de fuerza nacionales (acompañadas por FATUN): 2, 8, 18 y 22 de septiembre. Hubo otra el 27 y 28 de agosto (de 48 horas), la anterior había sido el 12.
En mayo se realizaron otros dos paros, el primero fue de 24 horas y se concretó el 29 de mayo, mientras que el 3 y 4 de junio se hizo otro de 48. El 12 mayo, en tanto, se realizó la cuarta Marcha Federal Universitaria. También se concretaron medidas de fuerza en marzo y abril: Fueron el 16 y 31 de marzo, y el 8, 17 y 23 de abril.
“Seguimos con el plan de lucha, que incluye paros de 24 horas en distintas universidades de todo el país, de tres o cuatro a la vez”, recalcó Julián de Silvestro, titular de la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de Lanús (ATUNLA) y miembro de la conducción nacional de FATUN, en diálogo con Política del Sur. Además, el dirigente agregó que “el día 15 terminamos con estos paros escalonados y vamos a marchar, una jornada que va a confluir con otras luchas, como la defensa de la soberanía nacional ante el avasallamiento de las tierras por la derogación de la Ley de Tierras. La marcha está planificada y está militada por todos los integrantes del frente”.
Esta semana, docentes y nodocentes realizaron medidas de visibilización para darle volumen a lo que puede pasar el jueves próximo, cuando se espera una verdadera multitud en las inmediaciones del Congreso. “Más allá de que la Justicia dio un nuevo paso en defensa de la ley, un paso importante, pero lamentablemente, por el desapego que tiene este gobierno por las normas y las leyes, no esperamos un cumplimiento, por lo menos no inmediato”, admitió Di Silvestro.
Para la dirigencia de FATUN, hay “una ley legítima, una ley aprobada y apoyada por una mayoría legislativa y un respaldo por el pueblo argentino, que manifestó en varias oportunidades su defensa de la universidad pública, los salarios y las becas”. Por eso, todo se encamina a una nueva jornada multitudinaria.
“Estamos convencidos de que vamos a tener una nueva muestra de apoyo popular que demuestre lo importante que es para el proyecto de país la universidad”, insistió el dirigente. Del mismo modo que FATUN, los integrantes del Frente Sindical de Universidades Nacionales ratificaron la medida de fuerza de la semana que viene, que confluirá con la movilización por la Ley de Tierras, por lo que se sospecha será multitudinaria.
El reclamo inmediato del sector apunta a la recomposición salarial, que se viene postergando desde que en junio se firmó un acta acuerdo que luego los gremios aseguran el gobierno no cumplió. Además, en las dos reuniones de septiembre se ofreció un incremento mensual del 3 por ciento, descartado de plano por la dirigencia por insuficiente.
Es que los números que manejan los gremios marcan que los salarios perdieron 17 meses seguidos ante la inflación. Así lo dice el estudio que realiza el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), junto con la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN).
Por este retroceso, dice el estudio al que tuvo acceso Política del Sur, los ingresos de docentes y nodocentes “necesitarían una recomposición del 52 por ciento para recuperar el poder adquisitivo perdido desde la llegada de Javier Milei al gobierno”. Además, el CIICTI aseguró que el presupuesto para las universidades de Argentina “cayó este año al 0,428 por ciento del PIB -su menor nivel desde 1989-, desde el 0,526 por ciento en 2025 y el 0,718 por ciento en 2023, justo antes de la llegada de Milei al gobierno”.
En tanto, los trabajadores del sector científico y tecnológico continúan enfrentando un fuerte deterioro de sus ingresos pese a las recientes actualizaciones salariales. De acuerdo con un informe especializado difundido tras conocerse los últimos datos de inflación del INDEC, los haberes del sistema científico siguen muy por debajo de los niveles registrados a fines de 2023, con caídas acumuladas que superan el 40 por ciento en algunos casos.
El relevamiento, elaborado por el también por el CIICTI, analizó la evolución salarial en universidades nacionales, el CONICET y el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) luego de que el Índice de Precios al Consumidor de junio registrara una suba del 1,9 por ciento. Según el estudio, los ingresos de investigadores y trabajadores encuadrados en el CONICET y en el SINEP mostraron una leve mejora real del 0,5 por ciento durante junio, lo que representa la primera recuperación mensual desde mayo de 2024.
Sin embargo, esa mejora no alcanza para revertir la tendencia acumulada de los últimos años. Los datos muestran que, durante el primer semestre de 2026, los salarios del sector científico registraron una reducción real del 3,3 por ciento, profundizando el deterioro que ya se había evidenciado a lo largo de 2024 y 2025.