Una mujer denunció que una pareja de pastores evangélicos "okupas" a la que le había alquilado una habitación, habría ocupado su casa en la localidad de Glew y que, después de impedirle el ingreso, le reclamarían 5 millones de pesos para abandonar la propiedad.
“Un día me fui al médico y mi hija fue a trabajar, pero cuando volvimos, ya no nos dejaron entrar más”, relató a Polìtica del Sur la damnificada, Gisela Ferreyra, quien sostiene que desde entonces no puede recuperar el inmueble.
El conflicto ya llegó a la Justicia. Una presentación realizada ante el Área Especializada en Violencia Familiar de Lomas de Zamora solicita formalmente el reingreso al hogar y reclama que las personas señaladas no puedan acercarse a la vivienda.
El escrito judicial también pide que se establezca un perímetro de exclusión de 200 metros y que se ordene el cese de cualquier acto de perturbación o intimidación contra el grupo familiar.
El reclamo económico sería otro de los puntos centrales del conflicto: de acuerdo con su denuncia, la pareja le exigiría 5 millones de pesos para abandonar la propiedad.
Además, la víctima acusó a la mujer de haberla amenazado de muerte con un arma blanca, que sería un machete, como represalia a haber recurrido a la justicia para recuperar su vivienda.
La situación derivó en una presentación judicial por violencia familiar, en la que la mujer reclama recuperar el acceso a la vivienda y que se adopten medidas de protección para ella y su familia.