Los usuarios de las líneas Roca, Mitre y Sarmiento atravesaron una jornada marcada por fuertes demoras y cancelaciones en su servicio de trenes. Esta situación se generó por la implementación de un nuevo protocolo de controles de alcoholemia y sustancias para el personal antes de comenzar sus turnos.
Desde Trenes Argentinos, explicaron que este cambio es parte de un proceso de modernización que busca mejorar la efectividad de las verificaciones. La iniciativa tiene como objetivos garantizar la trazabilidad de datos y agilizar la asignación del personal.
A diferencia del modelo anterior, que requería la presencia de médicos y enfermeros para realizar las pruebas en cada base operativa, ahora los tests serán ejecutados por enfermeros utilizando soportes digitales. La intervención de la guardia médica será remota y solo se activará si se identifica un caso positivo.
El nuevo sistema también incluye un esquema de base médica rotativa que proporciona atención inmediata sin la necesidad de contar con médicos en todas las estaciones principales. Esta transformación pretende mejorar la atención y el manejo de los casos detectados.
El inconveniente se desató cuando la empresa estatal puso a prueba esta nueva modalidad, alcanzando una saturación total en las cinco líneas que opera. La cantidad de verificaciones simultáneas resultó en cuellos de botella en el proceso de toma de servicio, provocando retrasos y cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros durante las primeras horas de la jornada.