La caída del consumo de combustibles ya refleja, según el secretario general adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Garages y Playas de Estacionamiento (SOESGyPE), Carlos Acuña (h), el impacto del deterioro de la actividad económica y del poder adquisitivo. Así lo expresó en diálogo con el stream de Política del Sur, donde analizó la situación del sector y advirtió por el escenario laboral.
Acuña vinculó la menor demanda de combustibles con los aumentos registrados en servicios y otros gastos cotidianos. “Los aumentos que ha habido en servicios, como la luz, como el gas, como el transporte, en este caso el combustible, han superado el nivel inflacionario que se desarrolló en estos tres o cuatro años en el país”, sostuvo.
Según explicó, ese proceso produjo “un achique de cada uno de nosotros en nuestra vida cotidiana en lo que refiere a la calidad de vida” y comenzó a repercutir en actividades que hasta hace poco no atravesaban las mismas dificultades.
“Muchísimas actividades están pasando por una etapa muy, pero muy difícil, de pérdida de trabajo, de cierre de empresas”, señaló Acuña, y remarcó que todo ese escenario termina impactando también en las estaciones de servicio.
“Ante la caída del consumo, también se refleja en los combustibles”, afirmó. En ese sentido, puso como ejemplo a quienes pierden sus empleos y deben vender sus vehículos o utilizarlos con menor frecuencia para reducir gastos.
“Todo, digamos, la baja en lo que es la vida cotidiana y lo que cada uno de nosotros tenemos que recortar termina reflejándose en la economía cotidiana a la larga o a la corta”, sostuvo.
El dirigente advirtió que, si continúa el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, la situación podría profundizarse. “Creemos que de seguir este canal de cierre de empresas, de falta de trabajo, lamentablemente se seguirá en este camino”, afirmó, aunque expresó su deseo de que el país haya tocado un piso y pueda comenzar una recuperación que permita generar “un alivio” para la población.
Acuña también cuestionó la desregulación impulsada por el Gobierno que habilitó el autoservicio de combustibles y sostuvo que la medida no representa un beneficio para los usuarios.
“Para el usuario no tiene ningún beneficio transformarse en el playero de la estación de servicio, que te cobren el precio del combustible lo mismo y además con todo el riesgo que ello conlleva”, afirmó.
El dirigente recordó que una modalidad similar ya había sido intentada durante la década del 90 y consideró que no funcionó, entre otras razones, por una cuestión cultural y de seguridad.
“Nos quieren convencer de alguna manera que es mejor que el cliente se transforme en un playero, que se llene de combustible para cargar nafta, que además no tiene ninguna preparación para manejar un producto tan peligroso como los productos inflamables”, cuestionó.
Acuña remarcó además la dimensión laboral de la actividad: “Nosotros somos 80 mil trabajadores de la actividad en todo el país”. En ese sentido, sostuvo que el avance del autoservicio no debería analizarse al margen de la situación general del mercado laboral.
“Si los dejamos sin trabajo, si nos dejan sin trabajo, no tenemos posibilidad de reinsertarnos en el mundo laboral”, advirtió.
El secretario general adjunto del SOESGyPE también se refirió a las paritarias y aseguró que el gremio logró discutir sus salarios tomando como referencia la evolución de la inflación, aunque denunció dificultades para conseguir la homologación de algunos acuerdos.
“En muchas ocasiones, en muchos acuerdos, lo que nos pasa es que no nos homologan los acuerdos”, explicó Acuña, quien consideró que se trata de una de las principales herramientas utilizadas por el Gobierno para intentar contener las negociaciones salariales.
Frente a esa situación, afirmó que el sindicato decidió priorizar el poder adquisitivo de los trabajadores. “Fuimos decidiendo no tener homologación pero no perder puntos de salario y de esa manera las fuimos sobrellevando”, sostuvo.
Sin embargo, advirtió que la falta de homologación también genera dificultades con las empresas, ya que “hay empresas que se abusan de eso, se aprovechan”, lo que agrega otro frente de conflicto a la discusión salarial.
Por último, Acuña respaldó el plan de lucha impulsado por la CGT y las dos CTA y sostuvo que el movimiento sindical debe acompañar los reclamos de distintos sectores de la sociedad.
“Creo que es buena hora. De alguna manera nos pusimos enfrente de los reclamos de la sociedad en su conjunto y más que nada acompañarlos”, afirmó.
En esa línea, destacó las movilizaciones realizadas en respaldo a los jubilados y los reclamos vinculados con la situación económica de trabajadores y sectores endeudados. Para Acuña, la CGT debe continuar acompañando esos reclamos y advirtió que, si la situación económica no se revierte, podría producirse una nueva huelga general.
“Esta coyuntura seguramente y lamentablemente, de no revertirse esta situación económica en el país, terminará en una nueva huelga”, sostuvo.
De todos modos, remarcó que llegar a esa instancia no es algo buscado por los trabajadores: “A nadie le gusta hacer huelga, a nadie le gusta hacer paro” y cuando se llega a esa situación “es porque es una situación límite”.
Al finalizar la entrevista, Acuña aprovechó para enviar un saludo a los trabajadores de estaciones de servicio, garajes y lavaderos, en el marco del Día del Trabajador de Estaciones de Servicio, que se conmemoró el 27 de agosto.