La carrera hacia el 2027 ya está lanzada en la provincia de Buenos Aires en lo que tiene que ver con la sucesión del actual gobernador Axel Kicillof.
El kicillofismo ya mandó a la cancha a caminar el territorio bonaerense a dos ministros, el titular de Gobierno Carlos Bianco y el de Obras y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis. A ellos dos se suman el avellanedense Jorge Ferraresi y el alcalde platense Julio Alak.
En La Libertad Avanza, la orden que bajó el jefe Karina Milei es la de apurar los pasos en una construcción política con el PRO y que esta vez también se trabaje para sumar a sectores del radicalismo como el abadismo y algunos alcaldes del foro de intendentes centenarios.
El Jefe y su armador bonaerense Sebastián Pareja deberán mostrar mayor flexibilidad en las negociaciones, se les exigirá respeto por la territorialidad que detentan en el espectro provincial tanto boinas blancas como amarillos. Ergo: no pisar con candidatos alternativos en los municipios que dominan sus eventuales socios.
El parejismo también intentará arrimar nuevamente para el redil libertario a los hermanos de San Nicolás, Santiago y Manuel Passaglia.
Si bien la Secretaria General de la presidencia tenía el plan sui generis de que la fórmula para la gobernación la debía encabezar un puro como Sebastián Pareja, la incorporación de Diego Santilli al gabinete nacional ha subido las acciones del Colo y hoy parece erigirse en el candidato indiscutible para disputar con el peronismo el sillón de Dardo Rocha.
En rigor, habrá que ver que actitud toma el caputismo que también se muestra partidario de ampliar los límites de la alianza electoral más allá de los amarillos: los seguidores de Santiago Caputo despotrican por lo bajo contra Pareja por haberlos relegado de las listas provinciales en el 2025.
De igual manera, el karinismo intentó despojar de su silla en la titularidad del bloque de la Cámara Baja provincial a Agustín Romo y reemplazarlo por el platense Juanes Osaba, pero no consiguió los votos necesarios por, entre otras cosas, el apoyo que le brindó el bullrismo al sanmiguelense.
El sector que se referencia en la actual senadora nacional está expectante en el marco de la interna libertaria, pero no piensa pasar desapercibido en la toma de las decisiones electorales en la provincia de Buenos Aires.
El sugestivo apoyo de Patricia Bullrich a Diego Valenzuela, ex alcalde de Tres de Febrero, en lo que respecta al alivio impositivo que viene practicando ese distrito en lo que concierne a nuevos emprendimientos comerciales y productivos, posiciona al actual senador provincial como otro de los posibles candidatos a la gobernación bonaerense.
No son pocos los rumores que señalan que en realidad Karina Milei piensa en Diego Santilli para la Jefatura de gobierno porteño y que el rumor de la gobernación podría ser efectivamente un señuelo: en ese escenario las acciones de Valenzuela subirían considerablemente. De hecho, el caputismo podría brindarle su apoyo al ahora senador provincial en desmedro de Sebastián Pareja.
Será clave para Santilli que se terminen cancelando definitivamente las Paso nacionales, como pretenden los hermanos Milei, o en su defecto que no tengan el carácter de obligatorias.
Si el Colo logra ese cometido en la dura negociación que lleva adelante con los gobernadores dialoguistas, podría eventualmente elegir si peleará una vez más por el máximo sillón en la provincia de Buenos Aires o si finalmente recalará en su distrito de origen, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Diego Valenzuela habría sido vetado por el karinismo en el comienzo del año cuando se probaba el traje de titular de la Agencia de Seguridad Migratoria, una estructura que se iba a crear en el marco del Ministerio de Seguridad que comanda Alejandra Monteoliva.
Ante esa situación, es que el ex alcalde de Tres de Febrero termina regresando al Senado para ejercer su banca como legislador ante el aparente desaire para su ingreso al Ejecutivo Nacional.
Idéntica situación vivió el marplatense Guillermo Montenegro que era de los principales candidatos a reemplazar a Mariano Cuneo Libarona en el Ministerio de Justicia nacional: también se quedó en la puerta y debió contentarse con ocupar una silla en el Senado provincial.
Lo cierto es que el ahora legislador provincial Diego Valenzuela podría eventualmente, con el sostenido apoyo de Patricia Bullrich, pelear para colarse en la fórmula hacia la gobernación bonaerense. Hay quienes ya aventuran que Valenzuela secundaría al Colo en un hipotético binomio.
Las disputas en el universo libertario recién empiezan y se prevé que esta vez el karinismo verá menguar su férreo poder de decisión ante una coyuntura electoral que le sugiere mayor apertura hacia otras fuerzas políticas afines.