El empleo asalariado registrado del sector privado comenzó 2026 con una nueva caída. Así se desprende de las estadísticas difundidas por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que releva la evolución del mercado laboral formal sobre la base del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
De acuerdo con los datos, el empleo privado registrado alcanzó los 6.589.958 puestos de trabajo durante el primer trimestre de 2026, lo que representa una caída del 0,29 por ciento respecto del cuarto trimestre de 2025 y una baja interanual del 1,49 por ciento, consolidando el proceso de desaceleración que comenzó a evidenciarse durante el año pasado.
El empleo privado registrado pasó de 6.609.142 trabajadores en el cuarto trimestre de 2025 a 6.589.958 en el primer trimestre de este año, una disminución de casi 19.200 puestos de trabajo en apenas tres meses.
El propio OEDE aclara que las cifras del primer trimestre de 2026 son provisorias y podrían registrar modificaciones por declaraciones empresarias presentadas fuera de término. Sin embargo, los datos oficiales muestran que el empleo formal continúa perdiendo dinamismo luego del deterioro observado durante la segunda mitad del año pasado.
La evolución del empleo durante 2025 permite explicar buena parte del escenario actual. Las estadísticas sectoriales del OEDE muestran que la industria manufacturera fue la actividad que más empleo registrado perdió durante el año. Entre el primer y el cuarto trimestre de 2025 pasó de 1.248.961 trabajadores registrados a 1.206.593, una disminución de 42.368 puestos de trabajo.
La caída del empleo industrial volvió a ubicar al sector como el más afectado por el proceso de destrucción de empleo formal, en un contexto marcado por la retracción de la actividad manufacturera y la desaceleración de la producción. Detrás de la industria aparece el sector servicios, que continúa siendo el mayor empleador privado del país. Durante 2025 pasó de 3.246.616 trabajadores registrados a 3.213.521, acumulando una pérdida de 33.095 puestos de trabajo.
El comercio también terminó el año con saldo negativo al perder 16.205 empleos registrados, mientras que la construcción fue una de las pocas ramas de actividad que logró cerrar el año con una leve recuperación del empleo formal.
Los informes elaborados por el OEDE también reflejan un deterioro en la dinámica empresarial. Durante el segundo trimestre de 2025 la economía apenas logró generar 1.857 puestos netos de trabajo, producto de una creación bruta de 272.230 empleos frente a 270.373 puestos destruidos. Sin embargo, el balance entre aperturas y cierres de empresas ya comenzaba a ser negativo, con una pérdida neta de 3.505 empleos explicada por la desaparición de firmas.
Esa tendencia se profundizó durante el tercer trimestre, cuando la destrucción de empleo volvió a superar ampliamente a la creación y el número de empresas que redujeron personal fue mayor al de aquellas que incorporaron trabajadores. Pese al retroceso registrado durante los últimos meses, el empleo asalariado privado continúa por encima de los 6,5 millones de trabajadores registrados.
Sin embargo, la evolución de los indicadores oficiales refleja un escenario de creciente desaceleración del mercado laboral formal, con una industria que continúa destruyendo empleo, un sector servicios que también reduce puestos de trabajo y una dinámica empresarial donde los cierres comienzan a tener mayor incidencia sobre el empleo registrado.