Ramiro Cherñetz fue nombrado la semana pasada como el nuevo director de Asociaciones Sindicales en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Este cargo, fundamental tanto para el sector empresarial como para los líderes sindicales, había estado vacante durante un año. Cherñetz, un abogado con vínculos estrechos al ámbito laboral, reemplazará a Claudio Aquino, quien ocupó esta dirección hasta el 10 de julio de 2025. El nuevo funcionario ha sido descrito por un alto funcionario del Gobierno como un abogado comprometido con la transparencia y la objetividad, valores que la actual administración busca fortalecer. En su biografía profesional, Cherñetz se define como un experto en Derecho Laboral y Relaciones Laborales, con amplia experiencia en el asesoramiento corporativo y resolución de conflictos laborales, menciona que su enfoque es preventivo, buscando minimizar riesgos legales a través de soluciones prácticas y eficientes. La decisión tuvo un amplio repudio sindical.
“Es una provocación con una orientación antisindical”, expresaron desde la CGT. “Observamos que prevalece lo ideológico por sobre la responsabilidad de garantizar una institucionalidad seria y transparente en la relación con las organizaciones sindicales», afirmó uno de los principales dirigentes de la calle Azopardo. Durante la gestión de Aquino, aunque no se presentaron pruebas concretas, la CGT insinuó que había falta de transparencia. El tema de la corrupción en esta área no es nuevo; el ex ministro de Trabajo, Ideler Tonelli, había revelado años atrás en su libro sobre experiencias en el cargo, que hubo situaciones donde se cobraban altas sumas por inscripciones y personerías gremiales.
Desde la CGT, se había intentado involucrar a personas de confianza al momento de elegir a los directores de Asociaciones Sindicales, buscando mantener un control que favoreciera sus intereses. Este nuevo nombramiento puede generar reacciones diversas en el entorno sindical, ya que refleja no solo un cambio administrativo, sino también un retorno a la vigilancia sobre un área que ha sido históricamente codiciada y disputada por diversos actores.
En tanto, desde la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores repudiaron también la designación de Ramiro Cherñetz al frente de la Dirección de Asociaciones Sindicales. “Resulta una verdadera burla nombrar a un reconocido abogado a sueldo de las patronales empresarias en un área clave encargada de regular la vida interna de los sindicatos, certificar autoridades, validar procesos electorales, aplicar multas ante medidas de fuerza o, incluso, intervenir gremios”, dijeron las entidades, en un documento firmado por sus titulares Hugo “Cachorro” Godoy y Hugo Yasky.
Este nombramiento es para las centrales “un ataque manifiesto a las organizaciones sindicales, donde prevalece el sesgo ideológico por sobre la responsabilidad de garantizar una institucionalidad seria y transparente. Representa un nuevo episodio que ratifica el carácter abiertamente propatronal del gobierno de Javier Milei”.
Pese a las severas observaciones de la Comisión de Normas de la OIT —que instó al Estado argentino a garantizar un diálogo social tripartito genuino y a realizar consultas sustantivas para cualquier reforma laboral—, el Gobierno “insiste en ignorar los compromisos internacionales”. “Lejos de rectificar el rumbo, persisten en convertir a la degradada Secretaría de Trabajo en una simple oficina de recursos humanos al servicio de las corporaciones”, agregaron.
Para las centrales obreras, “no se puede tolerar de manera silenciosa que la autoridad de aplicación sea utilizada como una herramienta de persecución, chantaje y disciplinamiento contra las organizaciones de la clase trabajadora”.
La dirección que ahora lidera Cherñetz ha sido objeto de intervención por parte de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y del secretario de Trabajo, Julio Cordero, en abril de 2024. Este proceso de revisión se enmarca dentro de una serie de esfuerzos del Gobierno para investigar irregularidades en distintas áreas del Estado, especialmente en un departamento que históricamente ha suscitado murmullos sobre su funcionamiento.
Es relevante mencionar que esta dirección es estratégica tanto para empresarios como para sindicalistas, ya que allí se determinan los conflictos de encuadramiento sindical, las inspecciones a sindicatos y el otorgamiento de personerías a nuevas organizaciones. A lo largo de los años, la Dirección de Asociaciones Sindicales ha estado en el ojo de la tormenta por su opacidad, lo que llevó al Gobierno a intervenir en busca de transparencia y a revisar exhaustivamente cada uno de los expedientes en su poder.