Luego de la euforia mundialista, en los distintos campamentos políticos comienza a desandarse el camino hacia el lanzamiento de la campaña electoral para la sucesión de Axel Kicillof. Mientras el peronismo aún no discierne su interna, el mandatario bonaerense piensa en alguien de su riñón interno para que pelear por la gobernación.
En rigor, el gobernador no cranea apadrinar a nadie pero sí mandará a caminar la Provincia a varios de sus principales referentes. “Axel los acompañará en distintitas actividades pero ellos deberán construir su propio camino y después se verá quién mide más”, suelta una fuente legislativa que conoce al dedillo los movimiento del kicillofismo.
En principio son tres los nombres que asoman para pelear dentro del Movimiento Derecho al Futuro por el sillón de Dardo Rocha. El alcalde de La Plata Julio Alak se anota primero en la carrera por la gobernación, aunque hay que considerar también al ministro de Obras y Servicios Públicos bonaerense Gabriel Katopodis. También forma parte de los candidatos en la grilla de partida el avellanedense Jorge Ferraresi que hace tiempo manifiestó su intención de ir por el sillón provincial.
En el camporismo, en tanto, hay algunos que comienzan a esbozar el nombre de Sergio Massa, como lo hizo recientemente el titular del bloque oficialista del Senado Sergio Berni, aunque por el momento la orga prefiere la cautela. Habrá que ver si finalmente el grupo AFA también sale a la cancha y plata un candidato.
El grupo compuesto por los jóvenes intendentes de Lomas de Zamora Federico Otermín, de Pilar Federico Achával y de San Vicente Nicolás Mantegazza busca mostrarse como un espacio ciertamente equidistante entre kicillofismo y cristinismo.
Lo cierto es que en este contexto el peronismo necesitará irremediablemente de las primarias en territorio bonaerense para poder zanjar por los votos las diferencias internas. Como viene informando PDS, hay pleno consenso entre los principales actores de la Legislatura bonaerense, salvo el mileísmo, para que en caso de eliminarse la instancia de la PASO en el ámbito nacional continúe vigente ese instrumento en territorio provincial.
Por su parte, en el mileísmo la posible candidatura de Diego Santilli a la gobernación, bendecida por los hermanos Milei, estaría condicionada a la aprobación de la reforma política en el Congreso que el "Colo" maneja celosamente con aliados del PRO y gobernadores dialoguistas. La suspensión de las PASO desvela al presidente, ya que tal situación pondría en apuros al peronismo.
Santilli persigue el visto bueno definitivo para ir por la candidatura provincial en una amplia alianza electoral que meta adentro al PRO y a sectores del radicalismo ligados al foro de intendentes y al abadismo. Tanto Evolución como el fernandismo no planean sumarse a priori a un frente de esa naturaleza que sea conducido por el mileísmo: estarían considerando la opción concreta de armar un frente de centro que emule lo que fue en su momento Somos Buenos Aires.
La llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete ponderó de sobremanera las acciones del ritondismo dialoguista en su pulseada con el macrismo duro. El ex presidente mandó al juninense Pablo Petrecca a recorrer la provincia por si se hace necesario plantar un candidato propio en una interna opositora: al colo ya lo vislumbran con traje violeta.
Otro actor importante es el sector que agrupa a los hermanos Passaglia, si bien solamente tiene desarrollo en el ámbito de la Segunda Sección electoral la alianza que mantienen con el fernandismo en el Senado provincial hace que se cavile como factible la chance de confluir en un espacio común con una porción de los centenarios. De igual modo, tampoco descartan sumarse a un frente como el que quiere conformar Santilli y el ritondismo pero pondrían como condición que el parejismo no despunte el monopolio del armado.
Lo concreto es que el mundial llegó a su fin y como se suponía constituye el punto de partida para la iniciación de la carrera por sucesión de Axel Kicillof.