ATE Conicet Capital Federal convocó a una marcha para el próximo miércoles 1° de julio, a partir de las 11, en el Polo Científico. Gonzalo Sanz Cerbino, secretario general del gremio, explicó a Política del Sur los motivos de la convocatoria. Empeora la crisis del sistema científico: despidos y bajos salarios.
El dirigente sostuvo que esta movilización tiene como objetivo “hacer frente a un proceso de vaciamiento desde la asunción de Javier Milei y que se manifiesta de múltiples formas” en el sector. Comentó que para el mes de julio, habrá 379 despidos de becarios y becarias postdoctorales del Conicet, producto del congelamiento del concurso para ingresar a la carrera de Investigador Científico que ya lleva dos años.
“Toda esta camada de becarias y becarios no pudo presentarse para concursar y continuar dentro del Conicet trabajando como investigadores. Tenemos 379 becarios que se pudieron presentar recién en marzo de este año a ese concurso en el que se define su continuidad laboral. Concurso que va a tener sus resultados recién en julio del año que viene, pero toda esta gente, por esa demora, se está quedando en agosto sin becas”, explicó Sanz Cerbino.
En ese marco, comentó están solicitando una prórroga de las becas hasta que estén los resultados de los concursos, además continúan exigiendo una recomposición salarial, el restablecimiento de la cobertura médica asistencial, en particular para becarios y becarias y reclamando también la baja de cientos de concursos de la carrera de personal de apoyo de Conicet.
En línea con lo anterior, Sanz Cerbino sostuvo que el Conicet perdió más de 2.000 trabajadores desde que inició el gobierno de Javier Milei. “Y esto es producto de lo que se llamó la motosierra y también de lo que se llamó la licuadora”. Explicó que “la motosierra” es el despido directo y que en el Conicet al principio de la gestión hubo despidos de administrativos principalmente. Sumado al recorte en el cupo de becas y de ingreso a la carrera que hizo que “mucha gente se quede afuera porque el Conicet le cierra sus puertas a la posibilidad de continuar laboralmente”.
Además, mencionó que “la licuadora” es “el ataque” al salario y que los trabajadores del sector hoy llevan perdido más de un 40% de poder adquisitivo. “La mayor parte de los puestos de trabajo que hemos perdido se deben a la reducción salarial. La gente tiene cada vez más dificultades para llegar a fin de mes, va sumando un trabajo más o dos y llega un punto en que la situación no se banca más y renuncia. Las renuncias en Conicet son hoy uno de nuestros principales problemas”, lamentó el dirigente.
Remarcó que la caída salarial junto con la precarización laboral son los factores que obligan a los trabajadores a buscar otros trabajos y renunciar porque además, “le restan tiempo a la investigación científica”. Sumado a esto, consideró que el otro gran problema es la falta de presupuesto que "hace que el trabajo cotidiano sea muy difícil, la continuidad de la carrera científica, la trayectoria”.
“Todo esto está llevando a los trabajadores de Conicet a renunciar, buscar otros horizontes por la falta de perspectiva, de financiamiento para la tarea cotidiana y porque no podemos seguir viviendo con sueldos por el piso”, dijo. Describió que los trabajadores administrativos y los investigadores se vuelcan a la actividad privada, pero estos últimos, en mayor medida, se van al exterior.
Advirtió que además se dificulta encontrar postulantes para las becas, que aunque menos, la institución sigue ofreciendo. “La gente no se quiere presentar porque no se les está dando una perspectiva de futuro. Los egresados de las universidades nacionales lo piensan tres veces antes de venir al Conicet”, subrayó Sanz Cerbino.
“Sin ciencia no hay futuro. La posibilidad para la Argentina de pensar otro desarrollo posible, de transformar nuestra estructura productiva, está en esa inversión del desarrollo de científicos y científicas, que hoy estamos dejando ir. Estamos cerrando nuestra puerta a pensar una Argentina distinta de aquí a algunos años”, finalizó.