Un albañil de 33 años fue detenido acusado del crimen de una kiosquera de 73 años a la que habría estrangulado con un lazo para robarle una garrafa.
El asesinato de la jubilada había ocurrido en noviembre de 2025 en Lanús, pero permaneció sin resolverse durante meses hasta que el rastro de una tarjeta SUBE delató al prófugo.
La víctima fue identificada como Noemí Carmen Paparelli, cuyo cuerpo fue hallado el 4 de noviembre de 2025 por una vecina que ingresó a la propiedad de Marco Avellaneda al 4300, casi en el cruce con Humahuaca, por la puerta del garaje que estaba sin llave.
Según el relato el relato de la testigo, Paparelli estaba tendida boca arriba en el suelo con un lazo alrededor del cuello que le habría provocado la muerte.
En un principio, los investigadores habían descartado un robo: el celular de la víctima y el dinero de la caja registradora seguían en el lugar. Sin embargo, los testimonios apuntaron a un albañil que había realizado refacciones en la vivienda y con quien Paparelli había tenido varias discusiones.
El rastreo de los movimientos de su tarjeta SUBE confirmó que el hombre había estado en la zona el día del crimen. Esa evidencia fue clave para sostener la acusación.
Tras tres allanamientos en el sur del Gran Buenos Aires, los efectivos apresaron al sospechoso. En su poder encontraron dos tarjetas SUBE, tres teléfonos celulares y la garrafa que había sido sustraída del kiosco de la víctima.
La causa tramita ante la UFI 7, y está a cargo de la fiscal María Silvia Bussano, bajo la carátula de homicidio. En las próximas horas el imputado deberá ser indagado.