Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46
Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 46
Deprecated: Function strftime() is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/models/noticia-amp.php on line 49
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711
Deprecated: strtolower(): Passing null to parameter #1 ($string) of type string is deprecated in /home/u831921299/domains/politicadelsur.com/public_html/includes/simple_html_dom.php on line 711 Qué reveló una encuesta bonaerense sobre los candidatos del peronismo - Política del Sur
SOCIEDAD | 24 JUN 2026
PJ VS. LLA - RUMBO AL 2027
Qué reveló una encuesta bonaerense sobre los candidatos del peronismo
Kicillof lidera cómodamente las preferencias dentro del peronismo. Bullrich no llega a amenazar el liderazgo de Milei. Sin embargo, los cuestionamientos internos no dejan de crecer. La gran incógnita es si La Cámpora está construyendo una alternativa o destruyendo a su mejor candidato.
La interna del peronismo bonaerense atraviesa uno de los momentos más delicados desde la irrupción del kirchnerismo. Las críticas de La Cámpora, de Máximo Kirchner y de dirigentes como Mayra Mendoza y Emmanuel González Santalla hacia el gobernador Axel Kicillof ya no pueden interpretarse únicamente como diferencias tácticas. Detrás de la disputa emerge una discusión mucho más profunda: quién conducirá al espacio opositor y cuál será la estrategia para enfrentar a Javier Milei rumbo a 2027.
El punto de partida es un dato político y jurídico insoslayable. Tras la confirmación de la condena en la causa Vialidad por parte de la Corte Suprema, Cristina Kirchner quedó inhabilitada de manera perpetua para ejercer cargos públicos. Por lo tanto, salvo un cambio extraordinario en el escenario judicial o institucional, hoy no puede ser candidata presidencial ni ocupar cargos electivos. La inhabilitación forma parte de la condena firme ratificada por el máximo tribunal.
Sin embargo, que no pueda ser candidata no significa que haya abandonado la política. Pero la enorme diferencia es que bien o mal, por ahora Kicillof tiene futuro electoral y CFK, no. Por el contrario, su centralidad parece haberse reforzado dentro del núcleo duro kirchnerista. La construcción de una narrativa de proscripción le permite recuperar un rol simbólico que había perdido parcialmente tras la derrota de 2023. En ese marco, la insistencia de sectores camporistas en colocar a Cristina en el centro de la escena parece perseguir dos objetivos simultáneos: preservar su liderazgo y evitar que la sucesión se resuelva prematuramente alrededor de Kicillof.
Aquí aparece la principal contradicción. Cristina fue quien eligió a Alberto Fernández en 2019 argumentando que la prioridad era ampliar la coalición y garantizar una victoria electoral. Hoy, frente a una imposibilidad legal para competir, no parece dispuesta a facilitar una transferencia ordenada de liderazgo. La consecuencia es que cualquier crecimiento de Kicillof es observado por parte del kirchnerismo duro como una amenaza potencial al control político del espacio.
Los números de la encuesta de Insights POLITICAR resultan especialmente relevantes en este contexto. El gobernador obtiene 66,3% de apoyo en una hipotética interna peronista contra Sergio Massa y Sergio Uñac. Más importante aún: aparece como el dirigente con mayor capacidad de ordenar electoralmente al peronismo y de disputar la representación opositora frente a Milei.
Cuando la competencia se reduce a un mano a mano, Kicillof prácticamente no resigna apoyo. El gobernador bonaerense alcanza 66,6%, mientras que Massa obtiene 26,1%, con 7,7% de indecisos. La diferencia supera los 40 puntos porcentuales en ambos escenarios evaluados y posiciona al mandatario provincial como el dirigente con mayor capacidad de ordenar electoralmente al peronismo.
En el otro extremo, en La Libertad Avanza, el presidente Javier Milei concentra 75,8% de las preferencias cuando se consulta por una eventual candidatura presidencial. Muy lejos quedan Patricia Bullrich, con 9,1%, Mauricio Macri, con 6,5%, y Victoria Villarruel, con 5,9%, lo que refleja un liderazgo prácticamente indiscutido dentro del oficialismo.
Los escenarios de competencia directa profundizan todavía más esa ventaja. Milei derrota a Bullrich por 85% a 12%, mientras que frente a Macri se impone por 88% contra 10%, confirmando que ningún otro dirigente del espacio logra acercarse a su nivel de respaldo.
Estos datos ayudan a entender la tensión actual. Mientras Cristina conserva una centralidad simbólica, Kicillof comienza a consolidar una centralidad electoral. Son dos fuentes de poder distintas. La primera se apoya en la identidad política y la militancia; la segunda, en la capacidad de ganar elecciones futuras.
Por eso la pregunta central no es si Cristina quiere volver a ser presidenta, algo hoy jurídicamente vedado, sino qué tipo de liderazgo pretende ejercer. Una hipótesis plausible es que busque convertirse en la referencia indiscutida de la oposición al gobierno libertario, similar al papel que desempeñó Lula da Silva durante parte de su período de inhabilitación en Brasil. Otra hipótesis es que intente condicionar la transición interna para que ningún dirigente acumule autonomía suficiente como para desplazar definitivamente al kirchnerismo como núcleo conductor.
¿Existe además una presión implícita sobre Kicillof para que garantice un eventual indulto futuro? Es una interpretación que circula en el sistema político, aunque no existen evidencias públicas que permitan afirmarlo. Además, un eventual indulto presidencial requeriría que Kicillof llegara a la Casa Rosada y enfrentaría enormes controversias jurídicas y políticas.
El problema para el peronismo es que una estrategia de desgaste permanente sobre Kicillof puede terminar debilitando al dirigente que hoy aparece mejor posicionado para disputar el liderazgo opositor. Si la confrontación interna erosiona su imagen y el gobernador pierde capacidad competitiva, el peronismo podría llegar a 2027 sin una candidatura consolidada y con una jefatura política fragmentada.
En definitiva, la verdadera discusión no parece ser Cristina sí o Cristina no. La discusión es quién conducirá el peronismo cuando Cristina ya no pueda hacerlo desde una candidatura. Y, por primera vez en muchos años, Axel Kicillof aparece como el principal aspirante a ocupar ese lugar.