La reapertura de la paritaria de los trabajadores estatales bonaerenses trajo una novedad en materia de deudas de los asalariados, un drama que afecta a millones de argentinos. El gobierno de Axel Kicillof llevó a la mesa de negociaciones un plan especial de refinanciación de deudas destinado a empleados públicos, para tratar de ayudar con esta problemática. Además, el encuentro concluyó este jueves sin una oferta salarial por parte del Gobierno provincial. Sin embargo, se logró la confirmación del pago del medio aguinaldo con los haberes de junio y un aumento del 30 por ciento en las asignaciones familiares.
La reunión se realizó en la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense y contó con la participación de funcionarios provinciales y representantes de los gremios que nuclean a los trabajadores comprendidos en la Ley 10.430. Según se informó oficialmente, las partes intercambiaron planteos y acordaron continuar la negociación en los próximos días. La principal novedad de la jornada llegó de la mano del Banco Provincia. A pedido de los gremios, el presidente de la entidad, Juan Cuattromo, presentó un esquema especial para refinanciar deudas de trabajadores y trabajadoras estatales.
La iniciativa apunta a quienes atraviesan dificultades para afrontar compromisos financieros y contempla condiciones preferenciales para los empleados con ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos, actualmente equivalentes a unos 1,47 millones de pesos. El plan prevé una reducción de tasas y la posibilidad de extender la refinanciación hasta 72 meses. Para los casos de mora de hasta 90 días, la tasa anual será del 39 por ciento. Según los cálculos presentados durante la reunión, la cuota mensual por cada millón de pesos refinanciado rondará los 36.110 pesos.
Por otra parte, para quienes registren atrasos superiores a los 90 días y se encuentren en una situación de sobreendeudamiento, se dispuso una tasa especial del 31 por ciento anual. En esos casos, la cuota estimada por cada millón de pesos refinanciado será de 30.732 pesos mensuales.
La aparición del tema en la mesa paritaria no pasó inadvertida. El esquema fue presentado como una respuesta a un planteo previo de las organizaciones sindicales, que venían advirtiendo sobre las dificultades de muchos trabajadores para afrontar créditos y compromisos financieros en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
El encuentro se produjo horas antes de que el INDEC difundiera el índice de 2,1 por ciento inflación de mayo, una variable seguida de cerca por sindicatos y funcionarios en medio de la discusión por una actualización salarial. Durante la reunión, las carteras que encabezan los ministros de Economía, Pablo López, y de Trabajo, Walter Correa, confirmaron que el medio aguinaldo será abonado en tiempo y forma junto con los salarios de junio.
Además, anunciaron una actualización del 30 por ciento en los montos de las asignaciones familiares, una medida que impactará sobre miles de trabajadores de la administración pública provincial. No obstante, el principal reclamo sindical, vinculado a una nueva recomposición salarial, quedó sin respuesta en esta instancia. Desde el Gobierno evitaron presentar una oferta y la discusión continuará en una próxima convocatoria.
La reunión de este jueves fue la continuidad del proceso iniciado a fines de mayo, cuando el Gobierno y los gremios activaron la cláusula de monitoreo prevista en el último acuerdo salarial. En aquella oportunidad tampoco hubo una oferta de aumento, aunque la Provincia expuso ante los representantes sindicales el estado de las cuentas públicas y el impacto de la caída de recursos sobre las finanzas bonaerenses.
En cuanto a los docentes, el Frente de Unidad Docente Bonaerense, que incluye a los gremios SUTEBA, FEB, SADOP, UDOCBA y AMEP- lanzó un duro comunicado en el que reclamó una urgente recomposición salarial al gobierno de Axel Kicillof. Fue en el marco de la reunión de la Comisión Paritaria Docente convocada por el Gobierno Provincial, realizada en la sede del Ministerio de Trabajo y en medio de una crisis de representación compleja.
A instancias de autoridades de los Ministerios de Trabajo, Empleo Público y Hacienda, de la Dirección General de Cultura y Educación, del Banco Provincia y del Instituto de Previsión Social, el FUDB pidió mejores salarios, la aplicación efectiva del Acuerdo de Resguardo y Reparación —es necesario que el Gobierno emplee las herramientas necesarias frente a los casos de violencia y defienda a sus trabajadores—, sobre Régimen Académico, y condiciones para la Inclusión Educativa.
También expresaron la preocupación “por la reforma previsional acordada por el Gobierno Nacional con el FMI”, reclamaron “la implementación de la desconexión total para las y los docentes fuera de su jornada laboral” y la solución de “las problemáticas que se presentan en el uso del sistema de licencias y la aplicación del Decreto 900” que regula las licencias cortas, además de la “culminación del proceso de titularización en Educación Técnica” y del Convenio Colectivo de Trabajo.
“El FUDB demandó una urgente propuesta de recomposición salarial, antes de que cierre el sistema, que garantice una mejora real en los ingresos y responda a las necesidades de las y los docentes”, comunicaron los gremios tradicionales, que ven como nuevas entidades gremiales, incluso fuera del amparo de la ley, logran amplia adhesión a medidas de fuerza.
Esta semana, la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) convocó a su segundo paro en menos de un mes, logrando una amplia adhesión. “Queremos dejar de ser docentes pobres en una provincia rica”, sintetizaron desde la conducción encabezada por Claudio Vigne y Liliana Mariño, quienes pujan por un salario de 2.9 millones de pesos para docentes bonaerenses.
Hay que señalar que la AMPBA no cuenta con amparo legal por lo cual los trabajadores que adhirieron a la medida de fuerza se exponen a descuentos en sus haberes. Así lo hicieron saber desde la Dirección General de Cultura y Educación ante una consulta periodística. Esto no fue óbice para que miles de maestros se plegaran, poniendo a los gremios tradicionales en una posición complicada.