Se cumplen 12 años del ascenso de Temperley a la B Nacional tras ganarle la final del reducido a Platense en lo que fue una serie para el infarto que le terminó dando la gloria al “celeste” en el Alfredo Beranger.
El pueblo “gasolero” venía de 14 años de sufrir en una B Metropolitana que con el tiempo parecía transformarse en una prisión y que por fin, después de tanto, asomó una posible salida. Porque en el 2014, en un campeonato donde pasó por algunos altibajos, logró terminar segundo y así clasificar al reducido.
Tras pasar con autoridad a Fénix en la semifinales, se encontró con un viejo conocido del ascenso, Platense. Y con un 1 a 0 a favor de los de Vicente López en la ida, las cosas se ponían complicadas para los de Turdera, que todavía tenían que recibir al “calamar” en su cancha.
Esa noche fría del 8 de junio, no cabía un alfiler en el Teatro de Turdera que, pese a la derrota de visitante, tenía la ilusión intacta de conseguir el objetivo de subir a la segunda categoría.
El partido empezó, los minutos pasaron y Temperley seguía sin encontrar el gol que lo decante, por lo menos, en los penales. Hasta que de la inferiores apareció un tal Ariel Rojas, que justo a las 00.00 y cuando el cronómetro llegó a los 44 minutos del segundo tiempo, metió el gol que le devolvió el alma al cuerpo a todo el pueblo celeste.
En los penales, Temperley haría historia y ganaría por 5 a 4, con Federico Crivelli, arquero histórico del club, como figura de la tanda.
Ricardo Rezza fue el mandamás del equipo tras su llegada a mitad de temporada, luego de la salida de Anibal Biggeri. Y con su estilo logró resultados impensados y el tan ansiado ascenso.
Los 11 que fueron en busca de la gloria esa noche fueron Federico Crivelli; Carlos Ramos, Gaton Aguirre, Brian Cucco, Patricio Romero; Adrián Arregui, Dario Salina, Fabián Sambueza, Leonardo Di Lorenzo; Fernando Brandán, Luis López.
Y los suplentes eran Leo De Bortoli, Martín Frejuk, Cristian Quiñonez, Leonel Barrios, Emiliano Gianunzio, Ariel Rojas y Gastón Corado.