La decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo de anular las elecciones en la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina (UOM) y su intervención disparó el rechazo de todo el arco gremial, desde la CGT hasta los gremios que militan en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), cuyos principales referentes incluso hablan de un paro por tiempo indeterminado para revertir la decisión. En ese marco, la UOM convocó a una manifestación para este martes a las 12, frente a la sede central, ubicada en Adolfo Alsina 485, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De la misma participaron distintos sectores en respaldo a la entidad. Además, el tribunal dispuso el cese inmediato de todas las autoridades y la intervención judicial por 180 días, a cargo del abogado especialista en Derecho Administrativo, Alberto "Nacho" Biglieri, de estrechas relaciones con el operador judicial Daniel Angelici.
En un contundente comunicado, el sindicato calificó el fallo judicial como una "operación política, judicial y empresaria", señalando que se busca "disciplinar a la UOM, debilitar nuestra capacidad de lucha y garantizarles a las patronales salarios de hambre y trabajadores sin capacidad de organización". La descabezada conducción de la UOM liderada por Abel Furlán apuntó contra los jueces firmantes del fallo, Víctor Arturo Pesino y María Dora González, indicando que "los mismos jueces de la Cámara del Trabajo, que avalaron la reforma laboral de Milei, hoy avanzaron sobre la UOM con un fallo arbitrario, antidemocrático, que avasalla la autonomía de nuestra organización".
El texto gremial enmarcó la decisión judicial en un "plan más amplio de disciplinamiento" al sindicalismo combativo. Afirmó que "la UOM es el principal sindicato industrial de la Argentina y este ataque llega en el mismo momento en que venimos enfrentando a las principales patronales del sector para defender el salario de los trabajadores metalúrgicos, después de una pérdida salarial brutal de los últimos dos años".
Para los metalúrgicos, la intervención judicial "no nació hoy" sino que es "el desenlace de una operación política, judicial y empresaria que venimos denunciando desde hace meses", al tiempo que se refirió a la interna de la seccional Campana, origen de la causa judicial. Al respecto, explicó que en dicho proceso electoral "se intentó instalar denuncias y operaciones mediáticas para judicializar la vida interna del sindicato".
La UOM denunció que se intentó "impedir el funcionamiento del Colegio Electoral Nacional para bloquear la constitución del nuevo Secretariado Nacional", remarcó: "Pero fracasaron una y otra vez" y planteó que "los trabajadores metalúrgicos hablaron con claridad en las urnas" y ratificaron de manera contundente la conducción de Furlán en Campana y de todo el Secretariado Nacional. En este punto, aprovechó para criticar a la Lista Naranja, promotora de la acción judicial, acusándola de "transformarse en instrumento de los grupos empresarios y de un gobierno que hambrea al pueblo, destruye la industria nacional y pretende barrer décadas de derechos laborales y organización sindical".
En cuanto a la movilización, convocó "a todo el movimiento obrero argentino, a las organizaciones sindicales, a las confederaciones, a los cuerpos de delegados, a las comisiones internas y a cada trabajador y trabajadora del país a defender a la UOM" y sostuvo que "defender a la UOM es defender al movimiento obrero argentino" frente a un modelo económico que necesita sindicatos débiles para imponer ajuste, entrega y precarización. Expresó que "la UOM tiene 83 años de historia construidos con lucha, organización y conciencia obrera. Sobrevivimos a dictaduras, persecuciones, proscripciones y políticas de entrega, y también vamos a derrotar este intento de intervención política disfrazada de resolución judicial".
En el documento, manifestó que "los trabajadores metalúrgicos no vamos a aceptar mansamente esta avanzada. Vamos a responder con democracia sindical, con participación, con organización y con lucha" y advirtió que el gremio buscará "revertir esta intervención como el movimiento obrero argentino revirtió cada intento histórico de sometimiento".
En este marco, la CGT expresó: “Rechazamos enfáticamente cualquier intento de la Justicia que avance sobre la libertad y la organización del movimiento obrero. Intervenir un sindicato es atacar la autonomía de las y los trabajadores”. Y demandó el cese inmediato de la intervención a la UOM. El fallo judicial representa una grave vulneración a los derechos que asisten a las y los trabajadores y refiere a una campaña antisindical desplegada por el gobierno de Javier Milie, confirmaron fuentes sindicales.
Para el FreSU, denunció que “el fallo fue firmado por los jueces Víctor Pesino y María Dora González. Se trata de los mismos magistrados que restablecieron la vigencia de la regresiva reforma laboral el 23 de abril pasado. Menos de 24 horas después, el gobierno de Javier Milei recompensó al juez Pesino con 5 años más en su cargo, a pesar de haber sobrepasado el límite de los 75 años de edad”. En tal sentido, agregó que “se trata de una persecución política, grosera y direccionada contra la conducción de la UOM, que se ha puesto a la cabeza de la lucha contra la regresiva reforma laboral junto a las más de 140 organizaciones que integramos el FreSU, en defensa de los derechos laborales de la clase trabajadora argentina”.
Asimismo, repudió “esta arbitraria intervención y reclamamos su cese inmediato, y la devolución de sus cargos a quienes fueron electos para ocuparlos por sus pares, las y los trabajadores metalúrgicos”, y exigió “el respeto a la autonomía y a la democracia sindical, tal cual está garantizada por la Constitución Nacional, la Ley Nº 23.551 y tratados internacionales”. Por último, manifestó su solidaridad “con Abel Furlán y las y los compañeros metalúrgicos. Que quede claro: no hay hostigamiento que sea capaz de detener la lucha de la clase trabajadora argentina”.
A través de distintos comunicados, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma otros espacios repudiaron la decisión de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que anuló las elecciones de la seccional Zárate-Campana y avanzó sobre la conducción metalúrgica encabezada por Abel Furlán. En paralelo, las dos CTA difundieron un documento conjunto donde calificaron la intervención como “una medida arbitraria y antidemocrática que avanza sobre la autonomía sindical y desconoce la voluntad soberana de las y los trabajadores metalúrgicos”.
“No se trata solamente de una decisión jurídica: es un acto político que desconoce la legitimidad del proceso electoral”, afirmaron Hugo Yasky y Hugo “Cachorro” Godoy, secretarios generales de ambas centrales. El texto también vincula la ofensiva judicial con el contexto económico y social actual. “La intervención sobre la UOM ocurre precisamente cuando el gremio enfrenta a las principales patronales del sector en defensa del salario y las condiciones laborales”, remarcaron.
La conducción metalúrgica advirtió que no aceptará “mansamente esta avanzada” y convocó al conjunto del movimiento obrero a defender al sindicato. “La UOM tiene 83 años de historia construidos con lucha, organización y conciencia obrera. Sobrevivimos a dictaduras, persecuciones y políticas de entrega. Y también vamos a derrotar este intento de intervención política disfrazada de resolución judicial”, sostuvo el gremio. El conflicto se produce en un escenario de fuerte tensión entre el Gobierno y los sindicatos, marcado por el ajuste económico, la pérdida salarial acumulada y las reformas laborales impulsadas por el Ejecutivo nacional. Organizaciones sindicales ya anticipan nuevas acciones y movilizaciones en defensa de la autonomía gremial y contra lo que consideran una ofensiva para “disciplinar” al movimiento obrero argentino.