Cuando asumió en agosto del 2022 el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, el curtidor Walter Correa era uno de los dirigentes bonaerenses más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner.
De hecho, su lugar fue confirmado luego de contactos de la CGT y la entonces vicepresidenta.
Pero en estos casi cuatro años de gestión, su figura se consolidó no sólo en el gabinete de Axel Kicillof sino en el posible armado electoral del 2027, interna mediante. Es que el líder del Sindicato de Obreros Curtidores (SOCRA) logró acomodarse en la disputa del peronismo, y hoy trabaja junto a los gremios para darle espaldas al mandatario provincial pensando en las próximas elecciones.
Esto no lo separó del kirchnerismo, con quien mantiene amigables relaciones. Lo cierto es que Kicillof le encomendó armar el brazo laboral del Movimiento Derechos al Futuro (MDF), que está lanzado por estos tiempos sus diversos espacios de debate y reflexión.
El del mundo del trabajo tendrá la tarea de hacer un diagnóstico de las consecuencias del modelo libertario entre los trabajadores, y además armar propuestas para salir de la actual crisis, una plataforma que sirva de programa para un eventual gobierno del mandatario.
Para esto, a fin de año se lanzarán dos espacios, que se espera tengan la presencia de muchos de los gremios que vienen caminando junto a la gestión este tiempo. En tanto, la propuesta para regular el trabajo de aplicaciones aparece como la primera gran batalla para Correa y su equipo.
La intención de crear un programa para el mundo laboral es la primera gran misión de Correa, antes del lanzamiento de MDF Trabajo. Para eso, se ideó una figura desde la provincia de Buenos Aires que a fin de mayo será lanzada para generar consensos.
Se trata del llamado Consejo Bonaerense del Trabajo, un espacio donde sindicatos, patronales y otros actores del ámbito laboral busquen “propuestas y acciones concretas” para implementar en la principal provincia del país.
La idea, dijeron fuentes provinciales a Política del Sur, es que este espacio puede ser “la plataforma” para un modelo productivo a llevar a cabo en todo el país, si hay un triunfo electoral en 2027.
A la espera de confirmar las invitaciones, la dirigencia “orejea” las alternativas y pide ser parte de esta propuesta. Según las fuentes consultadas, la prioridad es sumar a la CGT y las dos fracciones de la CTA, para que se sumen a las discusiones que allí se den.
Para eso, en primer lugar e espera que sean las regionales bonaerenses cegetistas las que participen, llevando su alarma por el actual momento del aparato productivo. “Hay que pensar salidas a este ‘industricidio’, y para eso todas las herramientas son válidas”, agregó una de las fuentes.
El Consejo Bonaerense del Trabajo es la primera iniciativa de Correa en su “cargo” de armador de la rama laboral de Kiciloff, en el marco de la incipiente carrera electoral de cara al 2027.
La misma fue creada por la Resolución 37/2026 de la cartera laboral, con el objeto de “institucionalizar el diálogo y la articulación entre el gobierno provincial, los municipios, las centrales sindicales, los sectores de la producción y otros actores del mundo laboral”.
El consejo también busca fortalecer “la equidad en el acceso y la permanencia en el empleo, atendiendo a las particularidades sociales, económicas y productivas de cada región de la provincia”. En la misma resolución, conocida la semana pasada, el ministro designó a Gustavo Mariani como coordinador ejecutivo del espacio. Mariani es abogado laboralista y se desempeña como asesor de gabinete en el Ministerio de Trabajo.
Además integra la Comisión de Derecho del Trabajo de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA) y es conjuez de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. Según destacaron en La Plata, el funcionario tiene una amplia trayectoria en el ámbito laboral nacional: fue jefe de gabinete de la Secretaría de Trabajo de la Nación, coordinador del Consejo Federal del Trabajo (CFT) y secretario técnico del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil (CNEPySMVM).
La primera asamblea del Consejo Bonaerense del Trabajo se realizará en Mar del Plata el 29 de mayo y contará con la participación de representantes de los 135 municipios, de numerosos gremios y de cámaras empresariales.
En cuanto a las CTA, se espera que participen las regionales bonaerenses, a través de sus titulares, el docente Roberto Baradel y el estatal Oscar de Isasi. Ambos dirigentes son cercanos a la figura de Kicillof, y vienen trabajando en conjunto para apuntalar su gestión.
Las multisectoriales, que tiene especial peso en el conurbano bonaerense, son las expresiones más importantes de este apoyo, y ahora podrían sumarse al Consejo Bonaerense del Trabajo.
Pensando en la proyección nacional, es importante la participación de espacios nacionales, que le den territorialidad a la propuesta. Uno de estos actores es la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (FeTIA), el espacio industrial de la CTA de los Trabajadores, que espera ser invitado a sumarse a la mesa de discusión.
Así se lo confirmó su titular Pedro Wasiejko, quien dijo que “si bien no recibimos una inviotación formal, esperamos ser parte del consejo”.
“Nos parece muy importante participar en este tipo de iniciativas, para FeTIA este tipo de propuestas sirve para poder exponer nuestras propuestas y las inquietudes que se van dando en el sector productivo”, agregó el dirigente.
Respecto de esta orientación, la directora de Empleo de la cartera laboral bonaerense, Claudia Lazzaro, recalcó que el debate central “será sobre el mundo del trabajo que queremos, en un momento donde tenemos una crisis de empleabilidad con el cierre de 24 mil pymes y la destrucción de 250 mil puestos de trabajo registrados.
Discutir al trabajo como ordenador de la vida y sobre que necesitamos para reconstruir el mundo del trabajo“.
El Consejo Bonaerense de Trabajo será presentado a fin de mes cuando se desarrolle el primer Congreso Bonaerense del Trabajo, el marco institucional para su funcionamiento.
Según se informó, ambas instancias se realizarán los días 28 y 29 de mayo próximo en la ciudad de Mar del Plata, una cita donde se espera la presencia de Kicillof. Antes, se buscará que un proyecto para regular la actividad de las aplicaciones y plataformas sirva de prueba para el espacio laboral que comanda Correa.
La gestión provincial presentó un proyecto de ley en la Legislatura bonaerense para regular de forma integral a los trabajadores de plataformas digitales de reparto y transporte, como Rappi, PedidosYa y Uber.
La iniciativa, cuyos detalles técnicos fueron articulados por el ministro, apunta a establecer un "piso de derechos" y condiciones de dignidad laboral para los más de 80 mil repartidores y choferes que operan actualmente en el territorio de la provincia.
El texto de la normativa enviada a la Legislatura propone formalizar la actividad y garantizar condiciones mínimas de seguridad, salud y transparencia mediante puntos clave, como un Padrón Oficial, que crea un registro obligatorio de trabajadores y empresas para transparentar el sector y generar estadísticas reales sobre ingresos, horarios y horas trabajadas; seguridad tecnológica, que lanzará una aplicación integrada a la plataforma provincial MiPBA, que contará con un botón de pánico conectado de forma directa con la policía y otro botón para emergencias médicas en la vía pública.
Además se espera dar seguros y cobertura médica: Las empresas propietarias de las aplicaciones deberán contratar, exclusivamente a su cargo, seguros por accidentes personales, invalidez y muerte, además de garantizar cobertura de salud de forma obligatoria durante las jornadas de trabajo.
Otro punto es la transparencia de algoritmos: Obliga a las plataformas a informar cómo funcionan los sistemas y algoritmos que asignan los pedidos y calculan los pagos, buscando evitar de este modo las arbitrariedades o penalizaciones injustificadas.
Por último, se impulsa la creación de paradores en conjunto con los distintos municipios bonaerenses, los cuales deberán contar con baños, agua potable y lugares seguros para resguardar las herramientas de trabajo.