El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de Lomas de Zamora condenó a prisión perpetua a Enzo Chamorro, el exfutbolista de 26 años acusado de asesinar a su expareja, Malena Soto, de 25, en un hotel alojamiento de Ingeniero Budge.
El fallo dio por acreditado el delito de homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género —femicidio—, la única calificación que contempla la pena de prisión perpetua en el Código Penal argentino.
El hecho ocurrió el 20 de enero de 2025 en una habitación de un hotel ubicado sobre la calle Cosquín al 1800. Según la reconstrucción judicial, ambos ingresaron juntos al establecimiento y, una vez dentro, Chamorro atacó a la víctima con un arma blanca, provocándole múltiples heridas en el cuello que le causaron la muerte.
La secuencia posterior también fue clave para la investigación. Cerca de las 17:30 se activaron las alarmas de las habitaciones 3 y 17. Dos empleadas de limpieza ingresaron al lugar y encontraron el cuerpo de la joven en el baño, con signos evidentes de violencia.
Tras el hallazgo, el personal del hotel bloqueó los accesos para impedir la fuga del agresor. Sin embargo, Chamorro logró escapar tras insistir para que le abrieran el portón y finalmente saltar un sector clausurado.
Horas más tarde fue localizado en el centro de Lomas de Zamora y detenido en la intersección de Pereyra Lucena y Estrada. Desde entonces permanecía privado de su libertad, primero en la Alcaidía Departamental y luego en la Unidad Penitenciaria de Sierra Chica.
La familia de la víctima acompañó cada instancia del proceso judicial. “Mató a mi hija y se fue a jugar a la pelota”, expresó su madre, en una frase que sintetizó el dolor y el reclamo de justicia que atravesó todo el juicio.