Clara Chevalier, secretaria general de CONADU, alertó a Política del Sur sobre la situación actual de los docentes universitarios mientras desde la Federación continúan las medidas de lucha para visibilizar el conflicto, y ratificó el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
“La situación de atraso salarial es enorme, es histórica. Quienes trabajamos en las universidades nunca estuvimos tan mal. y eso se ve reflejado en las crecientes renuncias, licencias y en la imposibilidad de sostener esto como un trabajo. Por cada salario que cobramos, nos deben un 51% o 52%”, afirmó Chevalier.
En línea con esto, aseguró que la no aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario es una "decisión política" de atacar al sistema universitario. “Los fondos que implica el financiamiento universitario son muy bajos, mucho menores de las exenciones impositivas que el gobierno incluyó en el proyecto de reforma laboral, por ejemplo”, detalló la secretaria gremial.
Asimismo, planteó que hay una decisión ideológica de atacar a la universidad, por lo que el sistema universitario argentino significa: Por su implantación territorial en todo el país, por la asistencia de todas las clases sociales, por permitir el ascenso y la justicia social y por ser un espacio donde hay libertad de pensamiento. “La universidad pública argentina tal cual existe y es un orgullo para nuestro pueblo, es un problema en el proyecto de país de Javier Milei”, sostuvo Chevalier.
Con respecto a las medidas de lucha consensuadas desde la CONADU, destacó que desde la semana pasada y hasta la próxima, se están desarrollando las “Carpas por la Universidad y la Soberanía” en todo el país. “Con la idea de ir sacando la conversación sobre la universidad y el proyecto de país a la calle, para ir construyendo la marcha federal universitaria, que será en mayo”, confirmó Chevalier.
“Es muy complejo este momento porque estamos avisando que el sistema universitario así no sobrevive. Hay algo de estar tan al límite de esta situación que es muy difícil. Porque a la vez, la tarea docente implica un compromiso, una apuesta política por la universidad pública. Los docentes de las universidades nunca fuimos ricos en Argentina, no es ese el sentido de nuestra tarea. Hay otro otros factores que nos comprometen con esa labor que tanto nos transforma la vida”, reflexionó.
Asimismo, sostuvo que los rectores tienen la premisa de que la universidad esté abierta, mientras que los sindicatos, tienen que “representar el malestar, la insostenibilidad de la tarea en las bases y al mismo tiempo alertar sobre el hecho de que esta insostenibilidad pone en riesgo el funcionamiento del sistema universitario”. Y aclaró: “No porque nosotros hagamos paro, es un riesgo por desgranamiento que a veces se hace difícil de ver”.
También hizo un llamado a una nueva marcha universitaria: “En esa agenda podemos confluir todos y todas con nuestras necesidades, demandas y maneras de hacer. La movilización es una instancia de articulación muy rica porque no sólo articula a la comunidad, sino que invita al pueblo”, dijo.
“Ya estamos en un momento en el que el incumplimiento tiene ribetes penales.Creo que nos tenemos que mantener firmes ahí, el gobierno no está fortalecido y nosotros desde las universidades tenemos mucho para aportar a plantearle un límite al gobierno. Esa es nuestra tarea en este momento. La ley de Financiamiento Universitario se vuelve un símbolo, un límite de la institucionalidad”, finalizó Chevalier.