En el marco de una multitudinaria movilización en Plaza de Mayo por los 50 años del último golpe cívico-militar, intendentes del conurbano bonaerense tuvieron un rol protagónico, con presencia en las calles y mensajes políticos en defensa de la memoria, la democracia y los derechos humanos.
Uno de los principales referentes fue el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, quien marchó acompañado por su esposa, la ministra de Ambiente bonaerense Daniela Vilar, su hija y un grupo de jefes comunales del conurbano. Entre ellos estuvieron Gastón Granados (Ezeiza), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Gustavo Menéndez (Merlo) y Federico Achával (Pilar).
Desde sus redes sociales, Otermín remarcó el carácter colectivo de la jornada y la importancia de sostener la memoria activa. Señaló que, como cada 24 de marzo, participó junto a su familia, compañeros y miles de vecinos en una movilización pacífica por Memoria, Verdad y Justicia. Además, advirtió sobre la necesidad de proyectar el futuro “con memoria” frente a los intentos de relativizar los crímenes de la dictadura, y sostuvo que la unidad en las calles es una forma de reafirmar que la sociedad argentina no olvida.
Por su parte, el jefe comunal de Lanús, Julián Álvarez, se sumó a la columna de La Cámpora, que recorrió más de 16 kilómetros desde la ex ESMA hasta Plaza de Mayo. La movilización, encabezada por Máximo Kirchner, incluyó una parada en el domicilio de San José 1111 para reclamar por la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En tanto, el diputado provincial e intendente en licencia de Almirante Brown, Mariano Cascallares, también se expresó con un mensaje conmemorativo en el que reafirmó el compromiso con la memoria histórica y volvió a instalar la consigna de “Nunca Más” como bandera vigente frente al contexto actual.
El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, publicó un mensaje en el que destacó el valor irrenunciable de la democracia y reivindicó la lucha de los organismos de derechos humanos. En su pronunciamiento, recordó a las víctimas del terrorismo de Estado, acompañó el reclamo histórico de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y alertó sobre discursos que buscan relativizar o negar lo ocurrido durante la dictadura.
Por último, el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, participó de la movilización junto a la militancia local, acompañado por su esposa y jefa de Gabinete, Magdalena Sierra. Desde sus redes, remarcó que el distrito volvió a decir presente en una jornada de memoria colectiva, reivindicando a los 30 mil desaparecidos y el trabajo sostenido de los organismos de derechos humanos.
La marcha en Plaza de Mayo fue el epicentro de una jornada que se replicó en todo el país. Desde temprano, miles de personas comenzaron a concentrarse en distintos puntos, mientras que durante la madrugada se realizó una vigilia con actividades culturales.
El acto central, desarrollado por la tarde, reunió a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, y tuvo como una de las voces principales a Estela de Carlotto, quien reclamó por la restitución de nietos apropiados.
También participaron el gobernador bonaerense Axel Kicillof, junto a columnas políticas como el Movimiento Derecho al Futuro, y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien sostuvo que la memoria es una herramienta central para construir el futuro democrático.
A medio siglo del golpe, la masiva convocatoria volvió a poner en el centro de la escena el consenso social en torno a los derechos humanos.
En ese marco, los intendentes del conurbano no solo acompañaron en las calles, sino que también buscaron dejar una señal política clara: la memoria sigue siendo un eje ordenador frente a cualquier intento de retroceso.