La investigación por la muerte de Lautaro Carrizo, el joven de 21 años que falleció al ser embestido por un tren de la Línea Roca en la estación de Lomas de Zamora parecía que encaminarse a su cierre como un suicidio. Sin embargo, el caso tuvo un giro inesperado en los últimos días, gracias al aporte de algunos testigos.
"Hay testigos que dicen que él no se tiró", expresó Yael Carrizo, la hermana de la víctima, que en diálogo con el programa radial Política del Sur pidió a las autoridades a cargo de la causa que se analicen las cámaras de seguridad del lugar, cuyas imágenes podrías ser claves para develar el misterio.
De acuerdo a su testimonio, tras hacerse conocido el fallecimiento de su hermano a traves de redes sociales, le llegaron varios mensajes de personas que habrían presenciado la tragedia. "Hay posibilidades de que él no se haya tirado", aseguró la joven.
La entrevistada también aclaró que su hermano llevaba consigo el celular, aunque este nunca fue encontrado. La pericia del teléfono, podría ser determinante para esclarecer lo ocurrido.
Según trascendió ese mismo 12 de febrero por la noche, el joven se arrojó al paso del tren pero habría fallecido un día más tarde. Su familia se acercó al Hospital Gandulfo, para preguntar por él. Sin embargo, las autoridades habrían negado su presencia en el lugar y estuvo desaparecido hasta que le confirmaron la peor noticia recién el 2 de marzo pasado.
Cabe recordar que la familia de Lautaro contó que el joven atravesaba un momento personal complejo tras haber perdido su empleo un mes atrás en una verdulería ubicada en Camino Negro y Ejército de los Andes.
"Estaba bajoneado", reconoció su hermana en charla con este medio. No obstante, cuestionó la posibilidad de que se haya quitado la vida por esa razón.