La presión impositiva en algunos municipios podría poner en riesgo la continuidad de algunas instituciones educativas, que desde hace tiempo atraviesan dificultades económicas. Para explicar lo que está ocurriendo en los colegios, Política del Sur consultó a Martín Zurita, secretario ejecutivo de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA).
Reclamó que la provincia de Buenos Aires autorice el aumento de aranceles ya que hay un atraso del 12,9%, mientras que deben afrontar el aumento retroactivo a diciembre para los docentes. “Ya hemos pagado sueldos y todavía no pudimos recuperar eso en la cuota, con lo cual muchas escuelas tienen problemas para pagar los sueldos”, explicó.
En este marco, Zurita precisó que el sector se ve afectado por la suba de tasas, que en algunos distritos llegó al 100%, pero también de los servicios. Por ejemplo, el Concejo Deliberante de Pilar aprobó un incremento del 100% en la tasa de seguridad e higiene que establece una contribución obligatoria de $7.500 mensuales por cada empleado de las pymes y dentro de esa categoría se incluyen los colegios.
“La escuela privada es una PyME particular porque tiene un mínimo de 60 empleados y muchas tienen más de 200. En promedio son 100, 120 empleados. Por mes, multiplicado por $7.600, es lo que implica de erogación para una escuela (privada), teniendo en cuenta que las escuelas estatales no pagan esto”, planteó Zurita.
Asimismo, expresó que sumado al incremento del 100% de la tasa de seguridad e higiene, una escuela promedio tendrá que pagar entre $1.500.000 y $2.500.000 por mes. Algo que no estaba contemplado en los presupuestos dentro de un contexto de mucha dificultad económica para el sector.
El secretario ejecutivo señaló que el 75% de las escuelas tienen aporte estatal, con lo cual están totalmente “encorsetadas” y no se puede incluir en el arancel ningún importe extra de lo que autoriza el Gobierno provincial, el cual, además siempre es en pos de un incremento salarial.
El sector educativo privado ha sufrido también el aumento de las tarifas de gas, luz y otros servicios, tienen una morosidad promedio del 9% y hay un atraso en la autorización del aumento de aranceles para las escuelas con aporte estatal. “Se complica muchísimo el panorama de muchas instituciones”, sostuvo.
Zurita también mencionó la baja de natalidad, que implica menos alumnos inscriptos. “Han disminuido cursos, cerrado turnos, etc. Tenemos muchas escuelas socias que nos manifiestan su problemática muy difícil”. También consideró que en las diferentes escuelas la problemática varía pero “nadie quiere perder alumnos y en la medida que uno puede tratar de que la familia se quede, lo hace. Pero cuando no queda otra, realmente se hace muy complicado”, precisó.
Destacó que no han notado un traspaso de instituciones privadas a públicas, ya que las familias en general valoran mantener a sus hijos dentro de la educación privada, pero sí señaló con preocupación que hay cada vez menos inscriptos, debido al descenso de los nacimientos en los últimos años. “La falta de alumnos con el tiempo se va a ir profundizando en el resto de los niveles educativos”, dijo.