Luego del polémico fallo que exhimió de prisión a una de las tres gitanas que estaban prófugos por la estafa a Merlin Díaz, la peluquera de Ingeniero Budge que se quitó la vida al perder sus ahorros, el hermano de la víctima hizo un desesperado pedido al aire del programa de radio Política del Sur.
"Le pedimos a las vícitmas que se animen a denunciar", expresó Alexander durante una entrevista exclusiva brindada este martes, en la que precisó detalles hasta ahora desconocidos del trágico hecho ocurrido en enero pasado, y todavía permanece impune.
"Le sacaron los ahorros de toda su vida. Ella tenía muchos proyectos y muchas metas", lamentó el joven al recordar a su hermana, una mujer de 30 años llena de sueños por cumplir. Lamentablemente, se cruzó con una banda de delincuentes sin escrupulos.
El caso es investigado por la UFI 19 de Lomas de Zamora, que había ordenado la captura de las acusadas. Sin embargo, en las últimas horas, la Cámara de Apelaciones y Garantías interviniente exhimió de prisión a una de ellas, cuyo abogado se basó en que no contaba con antecedentes, entre otros argumentos.
"Pedimos que gente que tenga novedades o que haya pasado por eso se animen a denunciar asi nos ayudan a nosotros", sostuvo Alexander. "No es la primera vez, ya estan acostumbradas a hacer eso, pero por miedo o verguenza no se animan a contar", agregó.
El plan de engaño hacia la peluquera comenzó el pasado 15 de enero, cuando las tres acusadas fueron a la peluquería situada en Capitán Giachino y Olimpo, en Ingeniero Budge, donde Merlín trabajaba.
Las tres estafadoras, Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich empezaron a visitarla con frecuencia hasta que llegaron a establecer un vínculo de confianza con ella. Así, la convencieron de que pesaba sobre Merlín una maldición sobre su dinero. Por lo tanto, le propusieron que le entregaran los ahorros de su familia a fin de hacerles un ritual de limpieza y eliminar cualquier supuesto bloqueo que le afectara.
Ya Merlín le había contado a su pareja sobre el supuesto bloqueo y la propuesta de las tres estafadoras, que en ese momento las consideraba sus amigas. Ante esto, el hombre le advirtió acerca de las verdaderas intenciones de las mujeres y, aunque ella le prometió que cortaría todo contacto con ellas, continuó manteniendo la relación en secreto.
Solo cinco días después, es decir, el 20 de enero, Merlín accedió a entregarles 14 millones de pesos a cambio del “trabajo ritual”. Tras retirarse del local ya con el dinero, las acusadas dejaron de responderles los mensajes y las llamadas.
“Mari, ¿ya vienen? Por favor, no me hagas sufrir. Te di mi confianza, te di todo de mí. ¿Me mintieron?”, fue uno de los mensajes que la víctima les envió y que nunca fue contestado.
Frente al silencio, la peluquera fue tajante con su decisión: “Si no vienen, van a cargar con mi vida”. En ese momento sucedió el acto desgraciado y, pese a haberle pedido ayuda a su pareja y ser trasladada al hospital más cercano, la mujer fue declarada muerta apenas ingresó al centro médico.