Federico Otermín, el actual intendente de Lomas de Zamora, ha sido una figura clave en el peronismo de la provincia de Buenos Aires en los últimos años. Con un perfil progresista, ha logrado posicionarse como uno de los referentes más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, levantando las banderas de “Cristina libre” y el kirchnerismo dentro del peronismo. Sin embargo, su ambición no se limita solo a gobernar su municipio; su mirada está puesta más allá, buscando consolidar una proyección dentro del PJ bonaerense que le permita ser un jugador clave en las elecciones de 2027, donde se elegirá al próximo gobernador de la provincia.
Otermín ha sido uno de los nombres más mencionados en las últimas semanas por su incursión en una serie de recorridas por diferentes distritos de la provincia de Buenos Aires. De perfil moderadamente bajo, ha cultivado relaciones con dirigentes de varias corrientes del peronismo y se ha mostrado como un político pragmático que no busca confrontar directamente con figuras como el gobernador Axel Kicillof, actual presidente del PJ provincial.
La relación entre ambos es inteligente y cordial, aunque quizás no está exenta de tensiones internas, pero el lomense fue precisamente la espada del gobernador en la legislatura, cuando presidió la Cámara Baja bonaerense. En ese ámbito, el actual intendente y el titular del PJ provincial supieron construir un diálogo en una misma dirección.
Ese valor agregado, le permitió a Otermín escalar dentro de un escenario de tensiones entre La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro y fue designado por Cristina Fernández como su vocero, según expresara en su momento la mano derecha de Kicillof, Carlos Bianco.
El intendente de Lomas de Zamora, conocido por su cercanía con Máximo Kirchner, ha levantado la bandera de la lucha por los intereses de la provincia de Buenos Aires y, especialmente, ha sabido vincularse con los sectores más progresistas del peronismo. Esto le ha permitido mantener una imagen de "continuidad" de la línea kirchnerista, sin perder el respaldo de aquellos sectores que sienten que el peronismo debe retomar el camino de la profundización de los derechos sociales y la justicia económica.
Sin embargo, Otermín sabe que para lograr una proyección más allá de su municipio y convertirse en un líder de referencia ineludible, necesita ampliar su base de apoyo. En este sentido, su decisión de recorrer la provincia de Buenos Aires y generar un consenso con los sectores internos del PJ refleja una estrategia política calculada y pragmática.
Desde que el gobernador asumió la presidencia del PJ bonaerense, las tensiones internas dentro del partido se han mantenido latentes. La provincia, que históricamente ha sido el corazón del peronismo, es un escenario de constantes disputas internas por el liderazgo. Si bien Kicillof ha logrado consolidar su poder en la región, no son pocos los que especulan que su falta de posibilidad de reelección en 2027 puede abrir un espacio para la renovación de los liderazgos dentro del partido.
En este contexto, Otermín ha sabido construir una relación con todos, y esto le permitió consolidar una base de poder con los distintos sectores que ven en él un líder capaz de retomar los valores fundacionales del peronismo.
Lo interesante de la situación actual es que, aunque la "paz interna" dentro del PJ bonaerense parece prevalecer por el momento, las perspectivas a futuro no son del todo claras. Otermín, al igual que otros dirigentes del PJ, tiene en su horizonte las elecciones de 2027, en las que la provincia de Buenos Aires elegirá a un nuevo gobernador, y donde la competencia por ese cargo será feroz.
De aquí surge la clave de su estrategia: no puede permitirse quedar relegado en esta competencia interna, especialmente porque su cercanía con Cristina Kirchner lo coloca en una posición de privilegio, pero también lo enfrenta a la necesidad de fortalecer su apoyo dentro de otras franjas del peronismo.
Uno de los movimientos más significativos de Otermín ha sido su decisión de recorrer la provincia de Buenos Aires para afianzar su liderazgo dentro del PJ. Aunque Lomas de Zamora es su bastión, el dirigente sabe que para proyectarse más allá de su municipio necesita ganarse la confianza de los intendentes y dirigentes de otros distritos.
Su perfil de gestor, con una sólida gestión municipal, (en época de vacas flacas), le permite ofrecer un modelo de "gobernabilidad cercana" que podría ser atractivo para otros sectores del PJ. Además, su capacidad para generar consensos dentro del peronismo, sumando tanto a sectores más moderados como a aquellos más vinculados a la tradición kirchnerista, le da una ventaja a la hora de consolidar un liderazgo transversal dentro de la provincia.
En su recorrida, el lomense se enfocará en temas que preocupan a la población bonaerense, como la seguridad, la infraestructura, y la salud, tratando de diferenciarse de otros dirigentes que, desde su óptica, no han logrado dar respuestas claras a los problemas estructurales de la provincia. Su discurso resalta la necesidad de un peronismo más cercano a las necesidades de la gente y menos centrado en las disputas internas. A través de estas giras, el intendente también buscará reforzar su vínculo con los sectores más cercanos al kirchnerismo y con aquellos que no se sienten representados por la "gestión Kicillof".
Si bien la figura de Kicillof sigue siendo la más fuerte dentro del PJ bonaerense, la realidad es que su no reelección en 2027 abre un vacío que Otermín buscará aprovechar de alguna manera sin que eso signifique una candidatura. La clave de su éxito en esta carrera interna será su habilidad para mantener la unidad del PJ sin antagonizar con Kicillof, ya que cualquier enfrentamiento directo podría fragmentar aún más al peronismo en un momento crucial.
El intendente parece comprender que, para ser un referente en 2027, debe construir puentes entre las diferentes vertientes internas del peronismo, algo que está llevando a cabo con astucia.
Por eso su recorrido por la provincia de Buenos Aires es una jugada política para afianzar su poder dentro del partido, sin enfrentar de forma directa al gobernador que se perfila con chances presidencialistas. En este escenario de paz interna temporal, Otermín tiene por delante el desafío de consolidarse como una opción seria para la unidad del PJ. En los próximos años, el peronismo bonaerense se enfrentará a desafíos cruciales y Otermín parece estar dispuesto a jugar un rol decisivo en ese escenario.